<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330</id><updated>2011-12-09T15:20:21.289-08:00</updated><category term='Spinettalandia'/><category term='Spinetta'/><category term='Y dios dijo: &quot;...no comas de esa fruta...&quot;'/><category term='Almendra'/><title type='text'>MI MUNDO!</title><subtitle type='html'>Hipoteca de IDEAS</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>43</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-6358240194236505457</id><published>2011-12-09T15:19:00.001-08:00</published><updated>2011-12-09T15:20:21.297-08:00</updated><title type='text'>La denuncia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-d5Hazx9ddcY/TuKXoj4zn0I/AAAAAAAAANI/VkLP4foX3E0/s1600/ventana-rota.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 229px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-d5Hazx9ddcY/TuKXoj4zn0I/AAAAAAAAANI/VkLP4foX3E0/s320/ventana-rota.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684272402779053890" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“De sus axilas extrae el hombre &lt;br /&gt;la cera necesaria para forjar &lt;br /&gt;el rostro de sus ídolos”  &lt;br /&gt;-Nicanor Parra-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Antes que nada, y antes de que pierdan tiempo leyendo esta bazofia, les aviso: den vuelta la página. Ya ven, el que avisa no traiciona. Si siguen leyendo es porque son tan porfiados como yo, obsesivos, manipuladores, miedosos, víctimas de la eterna duda de “lo que hubiera podido ser”, un poco mentirosos, vergonzosos, tímidos, y tal vez, apenas, sientan, en determinadas ocasiones, un poquito de envidia. Y, sin embargo, siguen la lectura, como si no les importara darme la razón. Bueno, esta pequeña historia está basada en la certeza de que nada es perfecto en la vida, y digo esto intentando evitar toda cuota de pesimismo, aunque no creo que lo logre. Fundamentalmente, lo que quiero contarles es, dentro de todos mis días vividos, uno que fue particularmente consternante, pero no por eso olvidable, a pesar de que lo escribo, justamente, para eso, para no olvidarlo.&lt;br /&gt; Como decía, nada es perfecto, ni siquiera la certeza-de-que-nada-es-perfecto es perfecta, por lo que, todo parece ser más complicado de lo que parece. Y es así, uno empieza hablar de estas cosas, y siempre termina citando a Freud, a Marx, a Nietzsche; haciéndolos decir un clericó de farsas. Y, sobre todo, de lo que se trata, en última instancia, es de los criterios que uno podría llegar a tomar en cuenta para definir “lo coherente” acerca de un acontecimiento cualquiera. ¿Cuántas veces pasan cosas realmente extrañas, aciagas, sucesos de naturaleza abominable, ominosas; y uno, chupado por la vorágine de lo cotidiano, ni se percata? De lo que se trata aquí, es justamente de eso, de percatarse.&lt;br /&gt;  Estaba yo, en uno de esos días que siempre se parecen al anterior, leyendo, tal vez, cocinando ¿Quién sabe? Lo que me pasa, y que ya he contado muchas veces a mi analista, es que después de cualquier acontecimiento violento, me olvido de todo lo que hice inmediatamente antes. Él dice que es una amnesia neurótica, no se qué cosa del complejo de Edipo, y blablabla. Yo le pago, y él me insulta: Así está el mundo, señores. Lo cierto es que, mientras yo hacía eso que ahora no recuerdo, unos cascotazos golpearon contra las ventanas de mi casa, haciéndolas estallar. Pedazos de concreto, como proyectiles, me invadían, y enseguida había vidrios por todos lados, desparramados a lo largo y a lo ancho del living. A su vez, los trozos de roca, pegaban contra los muebles y en los adornos que reposaban sobre ellos, provocando todo tipo de destrozos. Era lo más parecido al bombardeo Nazi a Inglaterra que había visto en mi vida. Yo, mientras esto pasaba, quedé inmóvil, carcomido por la sorpresa, estupefacto, turbado. En primera instancia, no entendía nada; y en segundo lugar, tenía mucho miedo. Al principio pensé en asomarme y, de esta manera, poder ver quién se había ensañado conmigo. Pero después, como siempre me pasa, me dio un ataque de pánico, y bueno, me vi muerto allí, entre todo ese caos. Quedé tendido boca arriba, entre vidrios y cascotes. La presión en el pecho, la taquicardia, el dolor en el brazo izquierdo, la falta de oxígeno, hicieron que me autodiagnosticara un paro cardíaco, e inmediatamente empecé a imaginarme quién encontraría mi cadáver allí, quién sería el primero en hallarme, qué haría. Llegué a imaginar mi velorio lleno de gente, incluso la presencia de aquellos que me odiaban. Las miles de coronas distribuidas por ahí, que llegaban de todos lados, los comentarios, los llantos, etc. Sin embargo, nada de esto me asombra. Mi analista dice que es una respuesta de defensa frente a una supuesta ley simbólica, y no sé que otras cosas; por otro lado,  mi médico me da una pastillita, y se me pasa. Así que, hice eso, me tomé esa pastillita, y al rato ya estaba mejor.&lt;br /&gt; Yo les advertí que no sigan leyendo esto. No les va a gustar. Pero bueno, pienso seguir escribiendo. Cuando logré reintegrarme de aquel inconveniente, no pude dejar de preguntarme: ¿Quién sería mi enemigo? ¿Qué habré hecho para que me hagan eso? La verdad es que, cuando me asomé para afuera, luego de tres horas, mas o menos; ya no había nadie. Y pensé, y pensé… y entre tanta gente, no se me ocurrió quién pudiera llegar a ser el vándalo que apedreó mi morada. Lo que sí me pasó fue que, esa noche, no pude dormir. Tenía la constante sensación de que, en cualquier momento, entraría alguien por la ventana a asesinarme, encapuchado, tal vez con un arma blanca, quizás con un revolver. Cualquier pequeño ruido era suficiente como para que me levantara y echara un vistazo hacia fuera, mire por debajo de la puerta de calle, y terminara escondido en el baño, en posición fetal, en la bañera. Quizás puede sonar un poco extraño todo esto, pero mi obsesión por los detalles a veces hace que mi relato pierda el hilo. Sin embargo, no pienso pedir disculpas, yo les dije que no sigan leyendo. Jodansé.&lt;br /&gt; Como les contaba, esa noche fue horrible. Lloré. Llamé a la policía unas dieciséis veces -siempre número par, para evitar todo tipo de yeta-, pero como de costumbre, me tomaron el pelo, y nunca mandaron los cinco patrulleros que demandaba. Probé con rezar, para tratar de tranquilizarme, pero fue inútil. El insomnio me impidió, incluso, ponerme en posición horizontal. No hubo forma.&lt;br /&gt; La semana pasada me había pasado algo parecido, pero fue después de leer algunos cuentos de Poe. Cuatro ataques de pánico consecutivos. Leer no siempre hace bien. Pero todo eso no viene al caso. Lo cierto es que, ni bien el sol se colgó en el cielo y algunas personas empezaron a deambular por la calle, tomé la decisión de ir personalmente a la comisaría a hacer la denuncia. El hecho de que hubiera gente caminando allí afuera me tranquilizaba porque, si algo me llegara a pasar en el camino, tendría testigos. De todos modos, en el camino de mi casa a la comisaría, no pude dejar de sentirme observado. Cualquiera de todos ellos podría ser el victimario. A esa altura, desconfiaba de mi vecina, doña María  -una anciana viuda, de unos ochenta años, a la que le envenené el gato, porque tenía la seguridad de que el pequeño felino me espiaba y divulgaba información sobre mi vida privada a los demás gatos del barrio, y se reían de mí-; también de Pepe, el jovencito que atendía el kiosco de la esquina -al que una vez le llevé todos los caramelos que me había dado de vuelto durante un año, y se los desparramé sobre el piso y el mostrador, mientras lo insultaba a los grito, al muy ladrón-; incluso de José y Carlos, la pareja gay que vivía frente a mi casa -a los que les revisé la basura durante mucho tiempo. Es cierto que me saludaron muy amablemente y hasta se acercaron a preguntarme por mis ventanas, pero por las dudas no les devolví el saludo. Si ellos no habían sido, seguramente sabían quién fue; y sin embargo, me mentían. Es siempre la misma historia.&lt;br /&gt; Bueno, la cosa es que llegué, finalmente, a la comisaría. Entré, en silencio, y me dirigí al mostrador. En uno de los bancos, esperando, había un tipo con el brazo vendado y lentes negros, acompañado por una mujer colorada y muy pecosa, que no dejaba de fumar. El hombre ni se movía, es más, ni se le notaba la respiración. A su lado, la mujer, bastante demacrada, tenía las piernas cruzadas, y sacudía la izquierda con gran entusiasmo, como pateando el aire. Estuve un rato apoyado ahí, golpeando suavemente la superficie del mostrador con la yema de mis dedos. Después lo dejé de hacer, ya que me dio un poquito de asco. Más o menos, a los quince o veinte minutos de haber estado ahí, se dignó a aparecer una uniformada, masticando un chicle que, por su forma, tenía varias horas entre sus dientes.&lt;br /&gt;- ¿Quién sigue? – preguntó gritando, mirando a la puerta, ignorando la presencia de cualquiera de los tres que estábamos allí. Luego de aquel berrido, un silencio acompañó el cruce de nuestras miradas, y yo me animé a hablar.&lt;br /&gt;- Yo… - contesté con apenas un susurro. &lt;br /&gt;- Bueno… y que te pasó? ¿Qué necesitas? – siguió preguntando, mirándome de una manera desafiante, como queriéndome decir “Que rompe bolas que sos, nene”.&lt;br /&gt;- Vengo a hacer una denuncia – dije con vos grave, con seguridad, apoyando de nuevo mi mano sobre el mostrador-. Resulta que ayer, yo estaba en mi casa y me rompieron las ventanas a piedrazos, y…&lt;br /&gt;- Bueno, bueno, bueno… -me interrumpió- … esperá. Ahí vengo. –agregó, y se fue-.&lt;br /&gt; Nos quedamos los tres ahí, sentados, de nuevo esperando. El sol ya se hacía más fuerte, se acercaba el mediodía, y todo empezaba a calentarse. Y yo, si hay algo que detesto es esperar, y más cuando una colorada insoportable te fuma al lado. La cristiana esa no dejaba de largar humo, y con el miedo que le tengo al cáncer de pulmón por fumador pasivo, empecé a ponerme un poco más nervioso de lo que estaba. Me paré y empecé a caminar por la pequeña sala de espera, y sentí que la presión empezaba a bajarme, comencé a ver todo medio borroso, hasta que me senté y empecé a respirar por la nariz y a exhalar por la boca, practicando uno de esos ejercicios de relajación que alguna vez aprendí haciendo reiki; mientras buscaba el sobrecito de sal que llevo religiosamente en mi bolsillo derecho, intentando evitar todo tipo de desgracias frente estos incidentes. En fin, me tomé la dosis de sal, y me quedé sentado un rato allí, hasta que me sentí mejor. De todos modos, entre esa gente tan extraña, el calor, el lugar y la espera; empecé a ponerme un poco ansioso.&lt;br /&gt; Más o menos, a la media hora, mientras seguía sentado ahí, llegó un patrullero, que estacionó en la puerta, y bajó un policía que, al entrar, saludó con un “hola” medio seco, mientras cruzaba el mostrador y se metía en la sala que estaba del otro lado. &lt;br /&gt;- ¡No! ¿Estás mirando la última de Nicolas Cage? Me dijeron que está buenísima –se escuchó decir.&lt;br /&gt;- Si… vení. Sentate.&lt;br /&gt; Y así, como quién no quiere la cosa, se empezó a oír el sonido de un televisor, como si le estuvieran subiendo el volumen. Y de repente, la sala de espera se llenó con los sonidos y el audio de “la última de Nicolas Cage”. Yo, enseguida, miré al supuesto cieguito y a la colorada, como intentando encontrar alguna complicidad, pero fue inútil. Los dos monigotes estaban como pintados sobre banquito, y la loca no dejaba de sacudir la pierna izquierda. Parecía una provocación. De todos modos, respiré hondo, me puse de pie, y me paré de nuevo frente al mostrador, tratando de espiar qué hacían allá adentro. Y al ratito, vino el policía que había entrado último, con el mate en una mano, y una factura en la otra.&lt;br /&gt;- Si ¿Qué necesita? –me preguntó sonriendo.&lt;br /&gt;- ¿Que tal? Vengo a hacer una denuncia –volví a explicar, ya relajado-. Resulta que ayer me rompieron los vidrios de la casa a piedrazos y…&lt;br /&gt;- ¡Ah! Una denuncia. Bueno, esperame un ratito. Ya te atienden –me interrumpió, mientras le daba un último sorbo al mate. Después volvió a meterse en la habitación que estaba del otro lado del mostrador-.&lt;br /&gt; Al principio, pensé: “¿Esto es una joda?”. Inmediatamente, crucé el mostrador, abrí la puerta que, entreabierta, dejaba ver movimientos, y entré a la misteriosa sala, a exigir una explicación. Sin embargo, allí sólo vi un televisor, y una mesa donde había una pava tibia, un mate y un plato con dos facturas –obviamente, quedaban las de crema pastelera. Me quedé un instante ahí, y enseguida descubrí otra puerta que daba a un patio. Por supuesto, allí fui. &lt;br /&gt; Lo que sigue es algo realmente fuerte. Como dije al principio: “nada es perfecto”. Su plan no era perfecto, y tampoco mi dicha. Los vi, y durante los primeros minutos no pude creerlo. Muchas cosas empezaron a cerrarme, y comencé a entender la lógica del mundo. Estaban ahí, practicando, para no fallar. Tenían esa inmensa montaña de escombros, piedras y cascotes, y algunas ventanas en el fondo de aquel patio, a las que se las lanzaban, mientras reían. Y entonces, ya no sabía bien quiénes eran los policías, y quiénes los bandidos. Al fin y al cabo, eran los mismos, y yo me reducía a ser su diversión. Nunca dejaron de reírse de mí. Seguramente la colorada y el muchacho de lentes de sol también eran cómplices. No me vengan con reproches, yo se los advertí, no lean esta historia, no tiene un final feliz. Si quieren algo así, simplemente miren “la última de Nicolas Cage”. En cuanto a mí, me fui caminando a casa, decepcionado, esperando la apedreada del día siguiente, con la esperanza de que no tengan tanta puntería como ayer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dedicado a mi Hada Madrina. Todos tenemos una por ahí.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-6358240194236505457?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/6358240194236505457/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=6358240194236505457' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/6358240194236505457'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/6358240194236505457'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2011/12/la-denuncia.html' title='La denuncia'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-d5Hazx9ddcY/TuKXoj4zn0I/AAAAAAAAANI/VkLP4foX3E0/s72-c/ventana-rota.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-8595230330329972689</id><published>2011-05-25T18:00:00.000-07:00</published><updated>2011-05-25T18:09:47.725-07:00</updated><title type='text'>Playa Melancolía</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-DG6lNXSlrno/Td2oS_JG1DI/AAAAAAAAAM8/CMYfCdjlm48/s1600/huellas_arena.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-DG6lNXSlrno/Td2oS_JG1DI/AAAAAAAAAM8/CMYfCdjlm48/s320/huellas_arena.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5610825754914247730" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La confusión llegó a su punto máximo a orillas de aquel mar de nadas, donde un iluso mojaba sus pies con desconfianza. Miraba el lejano horizonte como esperando una respuesta, mientras soltaba, como si fuera su alma, una bocanada de humo, vaciando sus pulmones, sin disimular la resignación. Una brisa ingenua no dejaba de susurrarle al oído versos frescos de amanecer, mientras sus ropas y sus cabellos bailaban al compás de un triste tango entonado por las arenas de una fría playa desierta. No había nada a su alrededor, salvo el mundo, un cielo turquesa, el sol que iluminaba sin calentar, algunas gaviotas juguetonas, y su desolación. De vez en vez, recibía el abrazo que le ofrecía alguna que otra amigable ola en forma de consuelo, mientras su angustia flotaba en el aire, al igual que la espuma y la sal lo hacían sobre la orilla, como queriendo escapar a otro sitio, como intentando soltarse sin soltarse.&lt;br /&gt;Lo sucedido en los días inmediatamente anteriores a aquel, si es que pueden definirse como “días”; había cavado surcos en lo más profundo de su desequilibrada cordura. Definitivamente, la falsa hipótesis del destino, que había intentado sostener a ultranza, caía por su propio peso; y lo hacían aparecer entre un abismo y otro, como sujetado por una soga que lo soportaba  y lo ahorcaba a la vez. El silencio lo aturdía, los disgustos fueron socavando su aparente optimismo, y lo transformaron en algo menos que un cuerpo, en un pedazo de carne que ni siquiera podía desear morir, porque ya lo había hecho hace tiempo. Ya no podía llorar, ya no podía gritar, ya no podía culpar a nadie; estaba en la cornisa de su mente, a punto de saltar al vacío, a la nada. Estaba desesperado por entregarse a esa quimérica nada, que era a su vez lo único que tenía.&lt;br /&gt;Ya no había amor, no había odio: ya no había nadie. Sin apresurarse y sin detenerse, comenzó a dar unos pequeños pasos, adentrándose en esa inmensa masa acuosa que iba y venía, como sacudiéndose de felicidad ante su presencia. Se sumergían sus pantorrillas, luego sus rodillas, y así, lentamente comenzaba a entregarse al mar, emprendiendo aquellos pasos de liberación. Una vez que el agua lo envolvió por su cintura, se detuvo, dando las últimas pitadas a su cigarro, con un dejo de nostalgia, como con pena, disfrutando de la última seca de un modo religioso. Luego continuó su marcha, sin dudar, hasta sumergirse completamente.&lt;br /&gt;Las aguas seguían sacudiéndose, el cielo con sus nubes y su majestuoso sol se proyectaban en el fondo de la escena, y las gaviotas volaban sin enterarse de nada. Aquellas huellas que habían quedado dibujadas en la arena, ahora eran borradas por los codos de las olas que llegaban a la orilla, como soplando la historia de un hombre sin nombre que se dejó tragar por la garganta de un mar misterioso. Ya no había rastros, ni recuerdos, ni señales de alguien que transitó esas costas tratando de encontrar un consuelo a su dolor; sólo un manojo de papeles desparramados sobre la orilla, con poemas anónimos de quién hoy baila con Alfonsina en el fondo del mar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-8595230330329972689?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/8595230330329972689/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=8595230330329972689' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8595230330329972689'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8595230330329972689'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2011/05/playa-melancolia.html' title='Playa Melancolía'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-DG6lNXSlrno/Td2oS_JG1DI/AAAAAAAAAM8/CMYfCdjlm48/s72-c/huellas_arena.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-488096510161596755</id><published>2011-04-03T13:57:00.001-07:00</published><updated>2011-04-03T13:57:35.066-07:00</updated><title type='text'>Insight</title><content type='html'>La había visto esa mañana, como casi todas las mañanas, durante años. Se cruzaron  en los pasillos de aquel lugar como lo hacían siempre, pero esta vez había sido diferente: aquel día, él la había visto como nunca antes lo había hecho. Algo recorrió su cuerpo, desde su cabeza hasta la punta de sus pies, produciendo un efecto de estremecimiento que lo detuvo en su marcha, un poco confundido, un poco aturdido. Ella, en la cotidianeidad de los mecánicos días de la ciudad, lo saludó con un beso en la mejilla, le sonrió, y siguió su camino, sin modificar absolutamente nada de la rutinaria escena matutina a la que ya estaban acostumbrados. Sin embargo, si algunos dicen que “ojos que no ven, corazón que no siente”, aquella vez, sus ojos realmente la vieron, despertando un sentimiento inexistente hasta ese momento. Eso lo dejó ensimismado, porque involuntariamente, como preso de aquello que lo había invadido, no dejó de pensar en la muchacha, tan insignificante durante mucho tiempo, y ahora tan transcendental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Ya nada, para él, volvería a ser como antes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-488096510161596755?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/488096510161596755/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=488096510161596755' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/488096510161596755'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/488096510161596755'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2011/04/insight.html' title='Insight'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-404183803232912758</id><published>2011-03-20T13:37:00.000-07:00</published><updated>2011-03-21T06:57:54.391-07:00</updated><title type='text'>Horizonte de pies sangrantes</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-UQvhTG_zL_8/TYZmFk-j75I/AAAAAAAAAMk/qg2hIvBukYg/s1600/104_AngelDarkdf.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 187px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-UQvhTG_zL_8/TYZmFk-j75I/AAAAAAAAAMk/qg2hIvBukYg/s320/104_AngelDarkdf.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5586264633811136402" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;“Pero si resbalas y te dejas caer,&lt;br /&gt;pero si tus alas no te cortan los pies.&lt;br /&gt;Todo el mundo sabe que no puedo vivir sin vos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El amor espera” - Carlos Alberto García. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    No sé si es enojo o tristeza lo que corre por mis venas en este momento, o tal vez sea una especie de mezcla entre ambas. El olvido del hombre, del hombre en tanto especie, tiene cierto estatuto de pecado original, y aunque no pretendo ser reconocido como el legítimo portador de un alma pura, porque también estuve allí, y también participé de los hechos y acontecimientos sucedidos, me resisto a olvidar. De algún modo, y por más que se intente disfrazar las cosas, es esa la causa que me envió a este lugar, alejado de todo; encerrado entre estas frías y anchas paredes donde la mentira, como fenómeno, no tiene permitida la existencia, y sin embargo toda verdad es juzgada como delirio, locura, alucinación, en fin, como falsa. Esto me demuestra, sin dudas, que el precio por decir la verdad, por quitarle al mundo esa careta que siempre está mal puesta (como solía decir mi maestro), se paga con el peor de los castigos. Y por esa misma razón, señor lector, puede usted, en este instante, hacer un bollo con este papel y tirarlo al fuego; puede reírse, subestimando el valor de mis palabras, o por el contrario, abrir las puertas de su corazón y otorgarme una cuota de fe, de confianza, tomando como cierto al menos una parte de lo que voy a contarle. Es necesario aclarar, y muy válido, que lejos de mis intenciones está la extirpación de todas sus dudas, ya que de alguna manera ellas son el combustible del pensamiento, y sería una torpeza de mi parte cometer tal terrible crimen.&lt;br /&gt;    Una especie de reflexión compleja durante mis silenciosos y solitarios días en este horroroso lugar, me llevó a pensar que por más paradójico que pueda parecer, por momentos la realidad no deja de tener cierto grado de naturaleza absurda. Muchas veces, lo más incoherente y loco, en la constante cotidianeidad de los días, llega a tomar estatuto de normalidad, produciendo un efecto de acostumbramiento (el camino más corto hacia la mediocridad, y por lo tanto, a la muerte) que elimina toda posibilidad de acción, incluso de creación, con todo aquello que gira alrededor de la vida de los hombres. Un ejemplo de esto es el caso de aquella enorme pelota blanca que suele aparecer por las noches, variando sus formas y cualidades. Durante mi larga estadía aquí suelo contemplar la luna detrás de los barrotes que adornan una pequeña ventana, situada cerca del húmedo rincón donde me mantienen encadenado. Es una enorme bola luminosa que recorre los cielos con audacia, rodeada de estrellas, un poco tenebrosa a veces, y otras, romántica y poética; sostenida quién sabe por qué fuerzas, y arrastrada por el oscuro firmamento, agigantándose, mostrando sólo uno de sus costados, o escondiéndose detrás de alcoholizadas nubes trasnochadoras. Sin embargo, para los que se autodenominan cuerdos, no es más que una insignificante roca espacial que no deleita pupila alguna ¿Qué es lo que pasa? ¿Porqué tanta ridiculez? Lo que ocurre es muy sencillo: influenciados por alguna especie de razonamiento (que no puede ser más que errante), todo para los hombres se ha convertido en una obviedad, como hipnotizados por un supuesto (que de evidente no tiene nada) que arraigado en una comodidad lógica funciona como piedra fundamental del vacío pensamiento de nuestra era, para el que no hay misterios ni absolutamente nada maravilloso y enigmático.&lt;br /&gt;    Volviendo al punto de partida y refrescando mis dolencias, antes de que, a la fuerza, me encerraran y me encadenaran a este muro, yo era un hombre como cualquier hijo de vecino que uno cruza en la calle o el mercado. Jamás había tenido problemas con ningún tipo de autoridad ni nada parecido, pagaba mis impuestos, saludaba amablemente al prójimo mientras le sonreía y envejecía día a día sin ningún tipo de preocupación o arrepentimiento. Sin embargo, algo inesperado ocurrió en aquellos tiempos, algo que torció no sólo mi destino, sino el de todos, aunque muchos todavía no se hayan enterado.&lt;br /&gt;    Desde que llegué, en mi temprana juventud, a aquellos pagos; todos los atardeceres se lo podía ver desde lo más profundo del valle, parado sobre la cornisa de las bardas, mirando hacia el oeste, como tratando de encontrar una respuesta a la misteriosa muerte del sol. Sus tobillos sangraban dolorosamente despacio y de manera constante. Viejas cicatrices decoraban los nuevos cortes que el filo de sus inmensas alas no dejaba de infligir cerca de sus talones. Era algo inevitable, tal vez el precio que era necesario pagar por poseer tan enormes y bellas extremidades que, nacidas en la parte media superior de su espalda, llegaban casi hasta el suelo, rozando sus descalzos y polvorientos pies.&lt;br /&gt;    Algunos decían que se trataba de un semidios, de esos seres que en la naturaleza divina funcionan como intermediarios entre los hombres y Dios, obrando de mensajeros. Otros, a su vez, sostenían que era el fruto del amor entre una mujer y un ángel, que devorados por la pasión únicamente humana consumaron el acto que funcionó como su génesis, y que a causa de ello no posee la divina proporción en su cuerpo, por lo que sus alas no dejan de cortar sus sobrecicatrizados pies; como si se tratase de una trasgresión del orden establecido por las leyes del cielo y la tierra. Mas allá de todo, y sea como sea, aquel extraño ser había sido bautizado “Horizonte”, justamente a causa de ser, en un sentido simbólico, la unión entre el cielo y la tierra, la pieza fundamental que hace del mundo un todo.&lt;br /&gt;    Nadie sabía bien, exactamente, cuando fue que Horizonte llegó al valle; pero sí se decía que hacía muchísimo tiempo que aquel hermoso ángel decoraba el crepúsculo de todos nuestros días, y de ese modo, su presencia allí ya no era un espectáculo ni nada parecido. Simplemente se paraba en uno de los picos rocosos más altos y miraba el anochecer con cierto grado de nostalgia. Y es en este punto donde sostengo lo que expuse anteriormente, al ser algo que necesariamente sucedía todos los días, por más maravillosa que era la escena, devenía insignificante para todos los valletanos que, de vez en cuando, levantábamos la vista y lo mirábamos como si se tratase de una nube pasajera o algo por el estilo.&lt;br /&gt;    Sin embargo, y pese a la tranquilidad que reinaba en la pedrosa costa de aquel manso río, pasó lo que pasó, lo que después devino tragedia y desdicha, respaldada con impunidad, olvido e hipocresía. Una mañana de abril llegó J. desde la capital, un enviado del gobierno con novedosos proyectos para implementar en aquellas tierras, hermosas promesas y garantías de un futuro maravilloso, éstas brotaban a borbotones de su inmensa bocota que, alocada y a los gritos, regalaba una sonrisa entre frase y frase. Era cierto que, en mayor o menor medida, todos vivíamos con un indiscutible grado de peligrosa comodidad y, si bien teníamos mucho para mejorar, nos sentíamos medianamente felices; pero aquellos discursos del citadino provocaron tal revuelta en la gente, incluyéndome también, que no nos permitió pensar en las consecuencias que podían llegar a tener sus ideas, y sin dudarlo, le cedimos toda nuestra soberanía para que hiciera y deshiciera a gusto. Los primeros momentos fueron de muchísima confianza, calma y serenidad. Nadie dudaba de J., era un muchacho muy carismático y amigable que todas las mañanas recorría el humilde poblado hablando con los vecinos y sometiendo, de manera tramposa, todas sus ideas a nuestra adormecida crítica, ganándose de ese modo nuestro desmedido apoyo.&lt;br /&gt;    Empezó imponiendo una organización bastante particular, dependiendo de nuestros oficios, nuestra ilustración y capacitación, tanto como de los terrenos y de la tecnología disponible como de las edades y el género. Al principio, por lo bajo circulaba un descontento implícito desencadenado como reacción a los cambios, pero nadie se opuso explícitamente, excepto Don Silvio, un viejo campesino de la región sur que jamás se destacó por su sutileza, y que de un día para el otro abandonó misteriosamente la zona (O por lo menos eso nos dijo J. cuando nos llamó la atención sus reiteradas ausencias a las asambleas comunitarias de los domingos, donde tenía una participación muy activa.).&lt;br /&gt;    Con el paso del tiempo, la vida en el pueblo había cambiado bastante, las asambleas dominicales fueron menos concurridas hasta que, por una orden directa de J., se prohibieron totalmente con el fundamento de que ya no tenían ningún carácter resolutivo, haciéndose responsable completamente él de las decisiones que antes tomábamos en masa. Muchos vecinos, atrapados por cierto fundamentalismo berreta, se transformaron en los asistentes y defensores de J., obrando durante todo el día para que se cumplan sus intervenciones a raja tabla, convencidos de que era lo mejor para concluir a la perfección aquel tan preciado “proyecto”, y llevando a cabo una serie de sanciones o castigos para todos aquellos que pusieran algún tipo de resistencia a lo encomendado. De este modo, se empezaba a sentir en el aire una presión que jamás habíamos experimentado, y como todo fenómeno desconocido y nuevo, nos paralizó, impidiéndonos hacer algo para cambiar lo que nosotros mismos, voluntariamente, habíamos permitido.&lt;br /&gt;    En este contexto vivimos  varias cosechas, todo marchaba regularmente igual, sólo que J. ya no se mostraba en público, sino que se hacía presente, de vez en cuando, a través de la palabra de sus voceros. A esa altura vivíamos con una incertidumbre y una desconfianza que aniquilaba cualquier tipo de esperanza en restaurar nuestro pequeño paraíso. Sin embargo, a pesar de lo ocurrido, faltaba algo específico y puntual que, sin querer caer en planteos morales, se convertiría en lo menos aceptable del proyecto, lo que detonaría el caos: el deseo de J. de eliminar a Horizonte, es decir, lo único que conservábamos de aquellas épocas de paz y verdadera libertad. Esto apareció como un rumor, como aparece todo aquello que deseamos que sea mentira sabiendo que se trata de una terrible verdad, como nace lo inaceptable. Parecía imposible ¿Porqué razón? No tenía ningún tipo de sentido, pero era real. Y así fue que a los diez días, sin que nadie se lo esperara, partió una expedición de hombres en busca del nostálgico ángel del anochecer. El pueblo en su totalidad estaba enloquecido, indignado, no podía entender lo que ocurría, simplemente porque no había nada que entender, se trataba de un absurdo. De todos modos, y a pesar de los esfuerzos, nada impidió el cumplimiento de la misión, y así fue que Horizonte fue brutalmente asesinado, sin ningún tipo de escrúpulos, aquel anochecer, sobre las bardas y a la vista de todo el valle, tomando el estatuto de un sacrificio por la prosperidad humana. Las pupilas del pueblo se dilataron y le regalaron al semidios un último brillo, acompañado por alguna lágrima inquieta y un vergonzoso silencio de culpa. Su cuerpo cayó al río, y fue arrastrado por éste hasta algún lugar desconocido. Apenas terminada la tormentosa ceremonia, ya nada dejó en dudas el inmenso poder de J., su omnipotencia; él era el rey ahora, el ángel, el semidios, la divinidad. El mutismo y las miradas bajas se multiplicaron en cuestión de segundos, y la calma (o el miedo) metió a todos en sus casas sin decir una palabra hasta el día siguiente.&lt;br /&gt;    Mi cólera era tal que, al día siguiente, no fui a trabajar y, sin decir nada, me dirigí al gran palacio que había construido J. del otro lado del río. No podía controlarme, estaba cargado de odio; pedí a los gritos, furioso, que me lo traigan, que quería hablar personalmente con él, entre insultos y manotazos. Nunca pensé bien en la consecuencia (Porque todo tiene consecuencias. Todo.) El pueblo jamás volvió a saber de mí, tal vez ni siquiera se preguntó porque desaparecí. Fui inmediatamente trasladado a este lugar, a la fuerza; fui encerrado y encadenado. Y hoy, mientras miro por esta pequeña ventana, me sigo preguntando lo mismo que aquella noche en la que matamos a Horizonte: “¿Hasta cuando podremos soportar la culpa de saber que pudiendo haberlo evitado, no hicimos nada?”.&lt;br /&gt;                                                                    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                          F.G.V.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-404183803232912758?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/404183803232912758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=404183803232912758' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/404183803232912758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/404183803232912758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2011/03/horizonte-de-pies-sangrantes.html' title='Horizonte de pies sangrantes'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-UQvhTG_zL_8/TYZmFk-j75I/AAAAAAAAAMk/qg2hIvBukYg/s72-c/104_AngelDarkdf.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-5768663849871465965</id><published>2010-12-01T13:36:00.001-08:00</published><updated>2010-12-01T13:36:59.529-08:00</updated><title type='text'>Visita a la carpintería</title><content type='html'>Corría el año 1856. El olor a tierra mojada que venía desde el fondo del patio, mientras escuchaba trabajar a mamá en el pequeño almacén, se desparramaba por todo el pasillo de la vieja casucha y llegaba, intenso, a la pieza donde dormíamos mis cuatro hermanos y yo. Como pasaba siempre, cuando me levantaba; Pedro, José y el Rolo ya habían partido a la carpintería donde trabajaban junto a mi padre, y donde alguna vez tendría que ir yo, como el destino familiar lo indicaba, y sumarme al pequeño taller. Pancho, quién se quedaba en la casa conmigo, ya había sido advertido que dentro de poco tiempo, luego de que cumpliera los doce años, al igual que los demás, comenzaría a ir a trabajar. Tengo que confesar que, en mis adentros, me deshacía de ganas de a conocer aquel misterioso taller de carpintería, pasar más tiempo con mi padre y mis hermanos, sentirme uno más del grupo. Sin embargo, casi dos años me separaban de aquel momento, y mientras tanto, tenía que conformarme con ayudar a mi madre en el almacén, aunque sólo cuando se llenaba de clientes, ya que mi tarea consistía en vigilar disimuladamente, sentado en un pequeño cajón, que nadie se llevara cosas sin pagar.&lt;br /&gt;Esas mañanas, al estar en plena primavera, el olor a tierra mojada venía mezclado con el suave y delicado aroma de las flores del naranjo, árbol que nos regalaba una fresca sombra bajo la cual degustábamos, junto a Pancho, nuestro jarro de leche en el desayuno, antes de que el movimiento en el almacén creciera y solicitara nuestra presencia. A decir verdad, mi hermano Pancho no era un muchacho muy inteligente, era de esas personas que hablaban todo el tiempo, de esos que en el barrio se los conoce como los “seca boina”; pero no era mal tipo, para nada, sólo se volvía cansador después de un rato. Era muy curioso, siempre tenía algo que contar, algo de qué hablar, y cuando se agotaba su variada lista de temas, sin darse cuenta, o tal vez sabiéndolo, repetía lo que ya había dicho, una y otra vez, sin importarle. &lt;br /&gt;Mis días transcurrían así, rutinarios, jugando con los chicos de la cuadra, entre las pelotas de trapo, las escondidas, la mancha y la rayuela. Hurgábamos por todos lados, curioseábamos entre los asuntos de nuestros hermanos mayores, soñando con aquella adultez tan esperada y los pantalones largos que tanto deseábamos. De por sí, como lo fue siempre, era una lucha constante contra el aburrimiento que nunca tardaba en llegar. “Traten de no estar allí cuando el aburrimiento los alcance”, solía decirnos el Tito, viejo rancio y añejado que vivía al lado de nuestra casa, al vernos sentados ociosos en la vereda durante las eternas tardes siesteras de verano, cuando agotábamos nuestra creatividad inventando juegos que duraban menos que el dinero que jamás alcanzábamos a ahorrar. &lt;br /&gt;Las noches eran el momento donde todos los integrantes de la familia nos veíamos las caras en  el transcurso del día. Ver esos rostros cansados después de tanto trabajo me generaba cierta amargura, sobre todo porque sentía que no disfrutaban de ser “grandes”, algo que tanto anhelaba, y de ese modo se arraigaba, contrariamente, ese confuso deseo de no crecer jamás y ser niño por siempre. Cuando mamá cerraba el almacén, sin tomarse ni un descanso, ni siquiera unos minutos para cambiar el aire, se internaba de inmediato en la pequeña y calurosa cocina a preparar la comida para su hambriento ejército de hombres que llegarían al rato a devorarse todo lo que hubiera sobre la mesa. Los diálogos durante la cena no eran para nada profundos ni entretenidos; es más, el que más hablaba era Pancho, al cual le terminaban comiendo su porción de comida por charlatán.&lt;br /&gt;Con respecto a mi padre, puedo decir que era un hombre serio, de esos que pareciera que van transformando la experiencia en pesimismo. A medida que los años iban pasando su seriedad se petrificaba más en su cara, eternizándose; a tal punto que la arruga que atravesaba horizontalmente su frente ya parecía un surco de lo profunda y marcada que estaba. Mi relación con él no era muy fluida, tal vez por ser el menor, tal vez porque aun no era mi tiempo de ir a la carpintería, no lo se; pero no era algo que me tuviera muy preocupado. Siempre las cosas habían sido así, y eso me tranquilizaba.&lt;br /&gt;De repente, perdido entre los días de una semana cualquiera, y sin que me diera cuenta, pasó eso que inevitablemente sucedería: el olor a tierra mojada llegaba desde el patio aquella mañana, mientras escuchaba a mamá atender el almacén, y yo me despertaba como de costumbre, pero esta vez las cosas habrían de cambiar un poco. Al levantarme del catre me percaté de que Pancho, como se lo habían advertido tiempo atrás, partió a la carpintería junto a mi padre, el Pedro, el José y el Rolo. Era una situación bastante extraña sentir que todo el mundo crecía, se hacía adulto, comenzaba a ir a la carpintería, y uno se tenía que quedar en la casa porque “todavía es un niño”. Aquella mañana, tomar el jarro de leche bajo el naranjo, en el desayuno, sin el relato fatigante del Pancho, fue ameno, aunque tengo que admitir que, al menos por un instante, me sentí en soledad. Puede sonar algo pedante aquel pensamiento, lo sé; es feo quejarse de que no haya nada de qué quejarse, llega a transformarse en una actitud un tanto miserable, pero no me importaba, si para el mundo aún era un niño, pues sería un niño caprichoso, entonces.&lt;br /&gt;A partir de aquella trágica mañana, de la que continuaron muchas demasiado parecidas, por no decir iguales; se instaló en mí una duda que hizo que me pregunte, a la vez, porqué no me lo había preguntado antes. Se trataba del pequeño taller de carpintería. Todos hablaban de él, en mi casa todos trabajaban ahí, incluso hasta el Tito, mi vecino, solía hablar de la carpintería, ya que frecuentemente iba a trabajar también allí; sin embargo, a pesar de ello, yo no la conocía. Ni siquiera tenía idea de donde quedaba aquel anónimo lugar del cual volvían por la noche todos agotados. Tan cansados regresaban al hogar que el pequeño Pancho ya ni hablaba, simplemente devoraba su porción de alimento y se marchaba a dormir. Comencé a darme cuenta de que estaban como mecanizados, como si fuesen marionetas que se desplazaban de un lugar a otro sin siquiera decir algo, como fantasmas.&lt;br /&gt;De esta manera, carcomido por esa duda, mis días comenzaron a pasar sólo centrados en aquella intriga, y como estuve en el lugar exacto donde el aburrimiento pareció alcanzarme, en un intento altruista de liberarme de él, planeé una visita a la carpintería. No había nada que me interesara más en ese momento que saber lo que ocurría allí, conocer el lugar donde tendría que en un par de años, y a la vez, poder hacer algo con todo ese tiempo que me sobraba, y que por momentos convertía mis eternas tardes en siglos.&lt;br /&gt;Fue así que aquel próximo amanecer dejé intencionalmente uno de los jarros de lata que usaba para desayunar al lado del catre de Pancho, para que al levantarse, conociendo su desmedida torpeza, lo tumbe y, de ese modo, despertarme al mismo tiempo que ellos. El ruido que hizo ese destartalado jarro después de la descuidada patada que le dio el bruto de mi hermano, no solo me despertó a mí, sino que estoy seguro que hasta el mismísimo Tito lo escuchó. Suspicazmente, y previendo todo, la noche anterior me había acostado vestido; así que, inmediatamente, cuando salieron rumbo al trabajo, los seguí de manera sigilosa, procurando que no me sorprendan durante el camino. Marchaban tan dormidos, sin haberse repuesto del agotamiento del día anterior, que jamás podrían haberse enterado de mi presencia. El camino era largo, por lo menos para mí que sólo estaba acostumbrado a llegar hasta la esquina, y donde, a partir de ahí, empezaba el mundo de lo desconocido. Cruzamos la estación de tren, el correo y la iglesia, hasta que por fin los vi entrar al que, aparentemente, era el lugar. Se trataba de un pequeño galpón, rodeado de tablas de madera y aserrín, que desde afuera, a decir verdad, y si no fuera por los tablones, no parecía una carpintería. Esperé un rato allí en la esquina, estudiando atentamente los movimientos, viendo los carros ir y venir, paseándose despreocupados a esas horas de la mañana. Estaba un poco asustado, no sólo porque jamás había andado solo dando vueltas por la ciudad, sino porque sabía que si me descubrían mi padre se enojaría mucho, incluso más que de costumbre, y esa terrible arruga que de por sí me ponía nervioso, se haría tan intensa que podría llegar a explotarle la cabeza. De todas maneras, y a pesar de eso, puedo decir que mucho no me importaba, estaba decidido a quitarme todas las dudas aunque se dieran cuenta de que allí estaba, y eso lo estaba demostrando.&lt;br /&gt;Luego de un tiempo que consideré prudente esperar, me acerqué lentamente hacia una de las pequeñas ventanas que adornaban las gastadas paredes de adobe del viejo y sucio taller, y espié hacia adentro. No pude ver absolutamente nada, había tanto polvillo seco, quién sabe de cuando, pegado en el vidrio, que me fue imposible mirar hacia el interior. Entonces, multiplicada mi curiosidad, y con mucho cuidado, me dirigí hasta la destartalada tabla que hacía de puerta, y entré en puntas de pie a la misteriosa carpintería.&lt;br /&gt;Allí, lo primero que visualicé fueron las herramientas sobre unos enormes bancos amurados al suelo; y todas las superficies y objetos cubiertos con aserrín. El olor a madera era muy intenso, y hasta delicioso por un momento, aunque, luego de un rato, se volviera un poco empalagoso. Di un par de vueltas por el lugar, curioseé por todos los rincones, sin encontrar a nadie, no estaban ni mi padre ni ninguno de mis hermanos. Tampoco quería hacer muy ruido ni tocar nada, porque, por supuesto, no pretendía que sepan que estaba allí. Vi, sobre uno de los costados, un enorme armario, al cual me acerqué, y al abrirlo, encontré muchas más herramientas y utensilios que seguramente utilizaban en el oficio. Estaban todas las cosas desparramadas por todos lados, muebles a medio terminar, como si hubiesen estado trabajando y, de un segundo a otro, dejaron las cosas sobre los bancos y se marcharon. Es más, el mango del serrucho todavía estaba tibio. La situación comenzó a preocuparme un poco con el paso del tiempo, y la intranquilidad por ser descubierto allí comenzó a desaparecer. Estaba seguro que los había visto entrar al galpón, y contrariamente a ello, no se encontraban ahí.&lt;br /&gt;Un poco ansioso, tal vez, dudando sobro qué hacer, si volver a casa o esperar un rato más allí; me senté en un pequeño banquillo, y me quedé un rato así, observando un trozo de madera que había encontrado en el piso, mezclado entre otros, que a pesar de su forma de retazo, de sobrante, me llamaba la atención. Lo miré un largo rato intentando descifrar qué podía llegar a retratar su figura y, cuando ya comenzaba a aburrirme y estaba a punto de marcharme, escuché una carcajada bastante cargosa y un grupo de risas que, al instante, la acompañaron en forma de coro. “¿De donde viene aquel murmullo?”, me pregunté enseguida. Revisé debajo de los enormes bancos de trabajo, me asomé hacia fuera, pero no había nadie en ningún lado. Seguí husmeando, curioso, y así fue que encontré, tapada por el polvo que inundaba todo allí adentro, una pequeña puerta en el suelo, medio escondida, al costado del enorme mueble en el que se guardaban las herramientas, como si fuese una especie de recoveco oculto que conducía a un supuesto sótano. Al principio tuve un poco de miedo, pero a esa altura, nada era suficiente para acobardarme. Por lo tanto, valientemente la abrí, despacio, con cuidado, y descendí la tenebrosa escalerilla sin barandas que me llevó a un oscuro pasillo subterráneo, el cual se extendía unos cuantos metros, y en su pared final me mostraba otra puerta. Sin dudarlo, y con pasos largos pero lentos, atravesé el angosto pasadizo, teniendo cuidado de no tocar las paredes, y a medida que avanzaba, escuchaba más cerca y fuerte lo que antes eran risas y ahora voces que murmuraban, sin entender bien lo que decían.&lt;br /&gt;De golpe, la duda me invadió. Si. Esa maldita duda que llega en el momento menos indicado, cuando uno está a mitad de camino. Me encontraba frente a esa puerta que pedía a gritos que la abra, a oscuras, agitado, y escuchando las voces que cuchicheaban del otro lado. Levanté mi mano derecha de manera un tanto insegura y tomé el frío picaporte redondo de bronce que, como si fuera un imán, no me dejó soltarlo. Aguardé unos minutos así y, lentamente, lo giré tirando, con un poco de fuerza, hacia mí, mientras la enigmática puerta se abría suavemente, permitiendo que unos perezosos rayos de luz golpearan contra mis ojos. Una tenue claridad roja iluminaba la habitación que continuaba al estrecho pasadizo del cual la portezuela me separaba ahora. Di unos pasitos temblorosos, asomándome silenciosamente, y allí, por fin, los encontré. Había una larga mesa de una forma un tanto rara, adornada con firuletes en las puntas, como si fuera de un estilo gótico o algo así; rodeada con sillas de respaldo alto, de forma similar. Allí estaban sentados mis hermanos, mi padre, y, en la punta de la misma, un anciano que nunca antes había visto. Parecían charlar distendidos, riendo de a ratos, mientras bebían algo en unos copones inmensos, un líquido rojizo que, de primer impresión, me pareció que podía tratarse de vino tinto.&lt;br /&gt;Estuve a punto de marcharme, a esa altura había curioseado y visto mucho más de lo que pretendía, teniendo en cuenta que mi intención era solo conocer la carpintería; pero, movido por la adrenalina, no lo hice. Sigilosamente me escabullí entre unos enormes cajones que descansaban en los laterales del cuarto, intentando acercarme para ver de cerca al desconocido hombre que presidía la reunión, y además, escuchar de que hablaban tan entretenidos. Fue así que, en un intento excesivo y desmedido de acercarme lo más posible a la mesa, me llevé por delante una especie de vara de hierro que estaba apoyada en una de las paredes, y no tardé en ser descubierto. Me arrepentí tanto de no haberme ido antes, que la sensación es intransmisible: ya era demasiado tarde, no había forma de volver atrás.&lt;br /&gt;Cuando mi padre me vio ahí parado, inmóvil, petrificado como cualquiera que es descubierto en una situación prohibida, hizo exactamente lo mismo. Se quedó boquiabierto, sorprendido por mi inesperada presencia en aquel depósito subterráneo, y no dijo palabra alguna. Mis hermanos, al igual que él, me miraron serios, atónitos, sosteniendo sus copones llenos de la enigmática sustancia roja. A su vez, el viejo, mostrando su molestia en la furiosa mirada que me dirigió, apenas movió la cabeza contrayendo filosamente sus gruesas y canosas cejas. Ahora que lo veía bien, completamente vestido de blanco, pude observar que estaba lleno de cadenas doradas en sus muñecas, mientras le colgaban de ellas unas piedras muy brillantes, del mismo modo que en su cuello, donde los grandes eslabones caían hasta su estómago. Era extremadamente tenebrosa toda la escena, por lo que, abandonando mi rudeza, empecé a llorar despacio, mientras la angustia me mordía la garganta y las tímidas lágrimas rodaban por mis mejillas como una especie de súplica.&lt;br /&gt;Permanecí un instante allí siendo el blanco de sus sorprendidas miradas y, sin recibir ninguna orden ni mandato, de inmediato, mis hermanos y mi padre se acercaron a mí. Ilusamente abrí mis brazos, tranquilizándome un poco, buscando un abrazo como símbolo de disculpas, pero no pasó nada de eso, sino que, entre los cinco, me tomaron y me arrastraron a una especie de jaula donde me encerraron. Mis gritos y mis pedidos de piedad no fueron suficientes para ablandar sus corazones. Sabía que había cometido un error, una travesura, pero jamás pensé que podría ser para tanto. No entendía que sucedía, el viejo reía con mucho sarcasmo, soltando carcajadas monstruosas que lo único que hacían eran estremecerme y asustarme más todavía. Y en ese momento fue que pasó lo que jamás esperé, algo que nunca pensé que podría llegar a suceder, pero que le daba sentido a todo lo que había ocurrido desde que entré a ese lugar. El anciano tomó una especie de bastón, se puso de pié, y se acercó lentamente, con un movimiento jadeante, hasta la jaula donde me tenían prisionero; cerró los ojos y, levantando sus arrugadas manos, comenzó a hablar en un idioma extraño. Un viento salvaje irrumpió en el lugar, arrastrando todo, como si fuera una especie huracán, y unas alas de gárgola empezaron a salirle de la espalda mientras unos cuernos negros brotaban de su mollera. Luego de la horrible metamorfosis, el viejo ya no era un moribundo hombre con problemas para caminar, sino que ahora era el mismísimo demonio. Estaba ahí, delante de mí, con su macabra dentadura punzante y sus ojos enrojecidos, penetrantes. A su vez, mi padre y los demás, lucían, detrás de él, unas túnicas negras con unas capuchas gigantes que apenas permitían que se vieran sus rostros. De a poco comenzaba a entenderlo todo: mi familia era un grupo de gente que practicaba la magia negra, utilizando la carpintería como fachada de su terrible actividad. Mientras todo eso pasaba, yo no podía dejar de pensar qué harían conmigo ¿Me matarían? ¿Me sacrificarían? ¿Me transformarían en uno de ellos? No lo sabía, pero estaba aterrado.&lt;br /&gt;A continuación, el diablo abrió la jaula y me hizo señas de que saliera. Obedecí sin vacilar, abandonando la celda despacio y asustado. En ese momento recordé que, en una de las charlas que ocupaban mis tardes de ocio junto a mi amigos, uno de ellos había dicho que si el diablo le besa la frente a un niño lo convierte en un ángel negro, al cual usará luego para cometer todas sus fechorías y crímenes en la tierra. Fue así, como me lo habían contado, que Lucifer tomó mi cabeza con sus garrudas manos y acercó sus escalofriantes labios para apoyarlos en mi frente. Observé, mientras tanto, que uno de mis hermanos ya tenía entre sus brazos una pequeña túnica, que seguramente estaría destinada para mí. Era el destino familiar, tal vez. Sin embargo, y a pesar de los intentos de lo esperado, el destino me tenía una última y verdadera sorpresa. Antes de que el demonio me besara finalmente la frente, un olor a tierra mojada inundó la habitación, del mismo modo que solía ocurrir en las mañanas, y una luz blanca resplandeció encandilando a todos, incluso a mí mismo, materializándose, allí, una mujer. No pude verla bien al principio, ya que quedé cegado por la brillante luminosidad con la que nos destelló a todos. Era una mujer rubia, con una sonrisa fresca y unos ojos verdosos que, al mirarlos, uno se sentía acariciado por la brisa del mar en otoño. Pude sentir como me relajaba, me distendía, a pesar de estar tomado todavía por las garras del diablo. No hizo falta que dijera nada, suspiró un par de veces, sonrió e hizo unos pases mágicos en el aire con sus manos, e inmediatamente comenzaron a brotar flores de diversos colores, y bellas plantas, del suelo y las paredes. Todo se llenaba de verde, de aromas dulces y embelesadoras fragancias florales. Fue muy hermoso esto último, experimenté una falta de preocupación tan radiante que me fue inevitable no hundirme en un profundo y extasiante sueño, como si flotara en el cielo, sobre las nubes, deslizándome entre locos arcoiris y el aroma del naranjo que, inmutable, me espera siempre en el patio de mi casa.&lt;br /&gt;El olor a tierra mojada venía desde el fondo del patio mientras escuchaba a mamá trabajar en el almacén, invadía el pasillo y llegaba a mi modesta habitación. Experimentaba esa mágica sensación que la cotidianeidad no se resignaba a dejar de regalarme y, conociendo de qué se trataba la cosa ahora, sonreí acurrucado, hecho un bollo, entre las mantas, en la cama. Mi hada madrina estuvo siempre conmigo, desde el primer momento. No podía menos que reventar de felicidad. Descubrí que sólo se trata de buscarla, porque siempre está, en un perfume, en una canción, en un sabor, o en cualquiera de las cosas sencillas de la vida. Esa mañana tomé mi jarro de leche bajo el naranjo, como lo hacía siempre, y me fui a jugar a la pelota con mis amigos de la cuadra, tranquilo. Ya no tenía de que preocuparme, el destino todavía tenía que ser escrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Dedicado a mi Hada Madrina. Todos tenemos una por ahí).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-5768663849871465965?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/5768663849871465965/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=5768663849871465965' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/5768663849871465965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/5768663849871465965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2010/12/visita-la-carpinteria.html' title='Visita a la carpintería'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-8114015345018299364</id><published>2010-10-30T12:42:00.000-07:00</published><updated>2010-10-30T12:43:22.665-07:00</updated><title type='text'>El Ojo LLorón</title><content type='html'>Me llora el ojo izquierdo. Si, me llora desde hace un par de días, y no quiere parar. Tengo que confesar que es algo bastante molesto, aunque ya me haya acostumbrado un poco a esa pequeña lágrima que no deja de brotar y caer suavemente por mi mejilla. Uno tiene esa mala costumbre de acostumbrarse a todo, y lo peor es que, al acostumbrarse, no se hace nada, se sigue viviendo como sin problema alguno. ¡Bah! Es una forma de decir eso de “sin problema alguno”, porque este ojo llorón, a pesar de ser un simple ojo, se trae de las suyas.&lt;br /&gt;Hacía mucho tiempo que no lloraba, tal vez meses; a lo sumo una pequeña acumulación de lágrimas viendo el final de una película, no más que eso. Lo cierto es que no soy un tipo muy sensible. Bueno, en realidad no sé que es “ser un tipo sensible”, lo ignoro, porque conocí tipos que se autodenominaban sensibles y resultaron ser fríos como pedazos de mármol a la sombra. En el fondo, pienso que la sensibilidad no tiene nada que ver con las señales corporales y los gestos, porque sostener que es así sería como decir que mi ojo izquierdo es más sensible que el derecho, es decir, algo totalmente erróneo.&lt;br /&gt;Todo comenzó cuando una mañana me desperté y estaba toda la almohada mojada. Me asusté un poco al ver ese manchón de agua sobre la funda, se me pasaron mil cosas por la cabeza, pero enseguida sentí una gota escurrirse por mi cara, y llevando una de mis manos al rostro, me percaté del llanto de mi ojo izquierdo. Lo primero que hice fue correr al baño y mirarme en el espejo, así que me puse las pantuflas y con pasos cortitos pero ligeros crucé el pasillo con energía. Ahí fue cuando lo vi, y al mismo tiempo se vio él, era mi ojo, por supuesto. Estaba hinchado, enrojecido, medio avergonzado, tal vez, por mostrar sus tristezas sin pudores, y no paraba de largar lágrimas. Me dije para mis adentro “¡Debe ser una especie de alergia, ya se pasará!”; pero me equivoqué, y lo peor de todo es que ni siquiera sospechaba de qué se trataba.&lt;br /&gt;Con el paso de las horas, ese mismo día, me empecé a poner un poco nervioso. No podía usar mis lentes para leer, ya que se me empañaban al instante. Y, al terminar el día ya había usado dos paquetes de pañuelos descartables secándome los párpados, y todos mis pañuelos de tela, servilletas y repasadores estaban colgados al sol, escurriéndose, totalmente empapados. Era una especie de caos, porque ya no sabía si se trataba de una impresión mía o si realmente el ojo lloraba cada vez más. Lo cierto es que esa primera noche no pude dormir, las lágrimas eran expulsadas con tanta presión que parecía que la pequeña bolilla blanca iba a salir expulsada por el aire. Estuve un tiempo intentando conciliar el sueño, pero me fue completamente imposible, y fue en ese momento donde me desesperé, y donde pasó lo más extraño de esta historia.&lt;br /&gt;Me levanté encolerizado, encendí la luz, y chiflado, lo primero que pensé fue cauterizarme el lagrimal, y terminar con esto de una vez por todas; por lo que encendí una de las hornallas de la cocina, puse una cuchara de té a calentar, y me senté a esperar que el metal se pusiera al rojo vivo, mientras la remera de dormir se me mojaba con el llanto constante que no cesaba.  &lt;br /&gt;– Pará, pará, pará… ¿Estás loco, vos? – dijo el hinchado y, a esa altura, deformado ojo, a través de sus párpados.&lt;br /&gt;– Ehhhh!!! ¿Quién habla? – pregunté desorbitado, sin entender de que se trataba.&lt;br /&gt;– Soy yo, tu ojo – contestó enseguida, y siguió diciendo – ¿Qué pensás hacer? ¿Acaso pretendés apoyar esa cuchara caliente sobre mi lagrimal? Evidentemente sos un incomprensible.&lt;br /&gt;– Pero… pero... – era lo único que podía decir. No entendía absolutamente nada de lo que estaba pasando.&lt;br /&gt;– “Pero… pero…” ¡Nada! – dijo enojado el ojo – ¿No te das cuenta que estoy triste? ¿Podés entenderlo eso?&lt;br /&gt;– Si, por supuesto que puedo entenderlo, pero… ¡Sos un ojo!&lt;br /&gt;– ¡¿Y qué?! ¿Acaso no podemos estar tristes los ojos? – respondió afligido, esta vez ya con la voz quebrada, y de inmediato empezó a llorar más violentamente, y a los gritos.&lt;br /&gt;– Bueno… bueno… bueno… tranquilizate – le decía, pero el ojo no paraba de llorar y de gritar.&lt;br /&gt;– ¡¡¡Buaaaaaah…!!! ¡¡¡Buaaaaaaah…!!! ¡¡¡Buaaaaaaaaah…!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ojo siguió llorando un rato, y yo sólo me quedé quieto en aquella silla de caño, boquiabierto. Esperé conmovido, mientras escuchaba la angustia que desprendía el pequeño ojo sufriente, hasta que, por fin, espetó:&lt;br /&gt;– ¡¡¡¿Por qué se fue???!!!&lt;br /&gt;– ¿De quién hablás? &lt;br /&gt;– De ella. Sabés de quién te hablo.&lt;br /&gt;Y en ese momento una angustia tan grande invadió mi garganta, que llegó a dolerme. Tal vez por algún proceso defensivo de mi propia mente, lo había olvidado, lo había quitado todo de mi memoria, sin embargo, su recuerdo nunca dejó de estar allí, nunca pudo ser removido del todo; y el ojo lo sabía perfectamente. La belleza de ella alguna vez estuvo proyectada en su retina, y hoy ya no estaba, hoy aquella imagen era inaprensible por la mirada del pretencioso y zurdo ojo. &lt;br /&gt;– Lo sé, ojo… lo sé… – le contesté, mientras apagaba la hornalla y, en un impulso altruista  de comprensión y empatía hacia él, apagué las luces y me metí en la cama sin decir una palabra más.&lt;br /&gt;Mi ojo, aún hoy, la llora; si, la llora desconsoladamente. Nunca más volvió a hablar, ni nada parecido. Aunque, en aquellos días que se parecen a su ausencia, silva bajo un nostálgico tango en su memoria, mientras yo me relajo y me pierdo en aquellos engramas de lo que alguna vez fue, sabiendo, incluso, que no se puede vivir de recuerdos, pero reconociendo, en esa melodía de cuatro cuartos, lo lindo que es recordar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-8114015345018299364?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/8114015345018299364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=8114015345018299364' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8114015345018299364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8114015345018299364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2010/10/el-ojo-lloron.html' title='El Ojo LLorón'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-9040648058988475803</id><published>2010-07-31T09:35:00.000-07:00</published><updated>2010-07-31T15:24:05.523-07:00</updated><title type='text'>Déjà Vu</title><content type='html'>(Una historia que ya había sido escrita)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue todo muy “loco”. Todavía retengo esa insidiosa sensación que me produjo el fenómeno, sin saber todavía si fue real o, en verdad, todo lo inventó mi mente. Quedé helado, y no sólo por el frío que hacía, sino también por el efecto de la sorpresa que la realidad me presentaba frente a los ojos, pegándome en la cara a puño cerrado, agresivamente, sin piedades. No podía dejar de preguntarme “¿Qué había pasado precisamente en ese momento?”, intentando reconstruir los hechos en mi consciencia, y fracasando en cada prueba, en cada ensayo. Por lo que me relajé, sentado allí, en aquel banco de plaza carcomido por el paso de los años, encendí un pucho, y me propuse empezar por principio. &lt;br /&gt;La avenida se perdía, a lo largo, en un horizonte demasiado humano, entre los edificios; y yo caminaba rumbo Este mientras el viento frío me soplaba, violento, en el rostro, cuando la vi; si, la vi ahí, perdida entre las letras de un pequeño libro de tapa celeste. Mis manos se helaban, temblorosas, en los bolsillos agujereados de mi vieja y gastada campera a cuadros, a la vez que aquel hermoso sólo de piano mozartiano resonaba en mis oídos, acompañando el paisaje urbano que, loco, chiflado, indomeñable, se levantaba a mi alrededor al estilo de un cuadro fauve. La gente iba y venía, yo me escurría líquidamente entre esos cuerpos avinagrados por las injusticias de sus propias realidades, y ellos me esquivaban como respondiendo a un reflejo filogenético y automático característico del animal de ciudad; así se movía ese microcosmo metropolitano invernal, infernal, de cemento, ruidoso, humeante y devastador.&lt;br /&gt; Como decía, yo caminaba rumbo Este por la vereda de la ancha e imperiosa avenida, cuando la vi. Era hermosa, la muchacha más linda que jamás el ojo humano hubiera podido contemplar alguna vez. Estaba sentada, leyendo, en un viejo banco en la plaza, con su cabello prolijamente peinado y cruzada de piernas, luciendo una fina campera blanca de hilo y un par de botas de cuero. El frío intenso, que la brisa transformaba en cuchillos, penetraba entre los ropajes haciendo que uno se retorciera, impresionado, casi dolorido; y sin embargo ella estaba bastante suelta de ropas sin demostrar malestar por el fresco aire que no cesaba de maltratarme. No miraba nada ni a nadie a su alrededor, estaba totalmente alienada en ese montón de hojitas que sostenía entre sus manos, viajando quién sabe por qué mundo mágico .El librito era una edición de bolsillo de la colección completa de los cuentos de Allan Poe, así que, hundida en el suspenso y el terror, completamente atrapada por las palabras de éste genio, no me vio pasar, así como tampoco vio nada de lo que sucedía cerca de ella. Por el automatismo y la ligereza que toman los pasos de uno en las ciudades grandes, no me detuve, seguí de largo; y, con esa sensación extraña de haber perdido algo, avancé tres cuadras, hasta que la soga me tironeó del cuello y tuve que volver.&lt;br /&gt; Encendí un cigarrillo que, al modo de una pequeña estufa, calefaccionó algunas de las bocanadas de aire al regreso, y volví sobre mis pasos, obnubilado, a ella. Al principio dudé, como algo característico de mi neurosis, no supe bien qué hacer, hasta que tomé coraje y me senté a su lado. Ella ni siquiera se percató de mi presencia allí, seguía metida en ese laberinto literario al modo de un sueño, con sus ojos amielados clavados en el papel, sin parpadear; como si fuera un ritual sagrado observarla ahí, no pude interrumpirla, me dio tanta culpa cortar su lectura que me quedé un rato sin decir nada, alucinando, hasta que por fin la exhorté:&lt;br /&gt; –Hola. Disculpá que te moleste ¿Lees a Poe? &lt;br /&gt;Ella me miró seria, perdida, desorientada, como si hubiese sido arrancada metafísicamente de otro plano: –Si.- me respondió, y luego sonrió mientras echó un vistazo de reojo a la tapa de su texto.&lt;br /&gt;– ¿Qué cuento estas leyendo? A mí me encanta Poe, es uno de mis autores favoritos.- seguí la conversación, amigable, cruzándome de piernas en el frío banco de madera gastada, mientras sacaba otro cigarro y lo prendía con paciencia.&lt;br /&gt;– Estoy leyendo “El poder de las palabras” ¿Lo conocés? Es un diálogo entre Oinos y Agathos ¡Es muy bueno!&lt;br /&gt;– Claro que lo conozco. Es muy lindo cuento… ¿Me prestás el libro?- contesté extendiendo mi mano- Te prepongo un juego: yo te leo en voz alta, y después vos me lees a mí, así hasta terminar el cuento ¿Qué decís?- me quedó mirando algo pensativa, como dudando de este misterioso muchacho charlatán. &lt;br /&gt;– Bueno. Si… me gustó la idea.- dijo, luego, la pecosa muchacha, riendo tímidamente, alcanzándome el pequeño manojo de papeles muy delicadamente.&lt;br /&gt;Tomé el librito con cuidado, lo abrí en la página 350, y empecé a leer. Cada un par de oraciones recitadas, levantaba la vista para observarla, y le sonreía. Ella hundía la profundidad de sus ojos en mí, en silencio, como extasiada por lo que mis labios producían al leer. Y fue en ese momento cuando pasó lo que pasó. Fue tan extraño todo, como si las coordenadas de tiempo y espacio se hubieran distorsionado totalmente, donde esa loca sensación me recorrió todo el cuerpo, súbitamente, de manera violenta, entregándole a mi consciencia la certeza de lo ya vivido.&lt;br /&gt;De manera repentina, la avenida despareció, y el sol ahora nos espiaba detrás de las montañas, el silencio invadía todos los rincones, y un espejado lago se extendía frente a nosotros que, acostados sobre una pequeña costa pedrosa, descansábamos relajados. Era una impresión difícil de olvidar, leyendo así, del mismo modo que como lo hacíamos en el banco de plaza, recitándonos fragmentos de Poe, escuchándonos, deleitándonos ¿Cómo podía ser posible eso? La imagen no se iba, quedaba fijada ahí, inmóvil. Ella, acostada boca arriba, y yo, transversalmente, boca abajo, dejando mi boca descansar cerca de su oído, con un estilo confidencial, exponiendo tiernamente las historias poetianas, fundiéndonos en ese relato a orillas del Lolog. &lt;br /&gt; Me sentí otro, experimenté esa sensación de bienestar impoluto, mientras al mismo tiempo, no podía dejar de creerme un chiflado, y eso me preocupaba. Quedamos mágicamente atrapados en ese Déjà vu, extraviados en ese insight, sin encontrar la forma de volver a las coordenadas temporo-espaciales de las que fuimos desprendidos. Sólo quedamos los dos, y el relato poetiano sonando en el aire, engendrado por nuestros labios, por nuestras lenguas, durante un tiempo bastante largo ¿Fueron meses? ¿Años? No lo sé. Pero fue bastante, al estilo de una primavera eterna, existiendo uno sólo para el otro; aunque no suficiente. De golpe, en un instante, reaparecí en ese banco, sentado allí, solo. Me desesperé, me enojé, sentí el dolor, entristecí, me encolericé, y luego, pude suspirar, resignado. Ella no estaba ahí, a mi lado, ni su perfume de limón, ni sus ojos de miel, ni su librito de tapa celeste. Miré alrededor, quizás se había movido, pero no. La pena, al fin, brotó: ¿Habría estado alguna vez allí, junto a mí?&lt;br /&gt;Así, como quien anda sin rumbo, retomé mi dirección Este, pero sin dirigirme a ningún lado ésta vez, porque la verdad era que ni siquiera sabía donde estaba yendo. Caminé, caminé, y caminé; y me perdí entre esos zombis urbanos, aceptando la miseria que me ofrecían; y fui uno más, un descorazonado, un tipo de ciudad, perdiendo mi alma, como ellos, en un sueño, en una poesía, en una melodía, o en un Déjà vu...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-9040648058988475803?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/9040648058988475803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=9040648058988475803' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/9040648058988475803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/9040648058988475803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2010/07/deja-vu.html' title='Déjà Vu'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-3309127164481766513</id><published>2010-07-20T16:26:00.000-07:00</published><updated>2010-07-20T16:33:15.583-07:00</updated><title type='text'>¿Será que el tiempo nos vuelve desconfiados?</title><content type='html'>.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;¿Será que el tiempo nos vuelve desconfiados? &lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;Pero ahí están. Siempre. El sol recorta sus siluetas a lo lejos, escucho sus gritos, sus risas, me están llamando; y allá voy yo, esquivando manzanas que, como proyectiles, vienen hacia mí; refugiándome entre árboles manzaneros y perales de alguna chacra vieja.&lt;br /&gt;Después bailamos alrededor  de un fuego tímido que quiere hacerse el incontrolable, hecho con palos, ramas secas y cualquier cosa que hubiera por ahí que se pueda quemar. No nos molesta el olor a humo, ni el barro y la mugre, ni nada. Construimos clubes, como edificios de arquitectura fantástica, perfectamente diseñados y levantados sobre cualquier álamo que nos regale una forma perfecta para ello.&lt;br /&gt;Recorriendo la maravillosa “Formosa” como locos, como chiflados, en medio de un griterío, y enredados entre los cables los walkman; jugando a la bolita, y sintiendo la adrenalina de las escondidas hasta horas nocturnas impensadas, sin sentir el frío que hoy seguramente no soportaríamos; descubrimos el humo blanco de nuestra respiración agitada, aliento que se congelaba, que de a poco, con el paso de los años, se fue volviendo humo de tabaco y otras porquerías; y así crecimos juntos.&lt;br /&gt;Y, añejados en la cotidianeidad, nos percatamos que hicimos “mancha con mancha”, y que ya no vale el “¡piedra libre para todos mis compañeros!”. Comenzamos a sentirnos un poco más solos en el desamparo de un mundo que logró que olvidáramos lo verdaderamente importante.&lt;br /&gt;Las distancias fueron dibujando mapas. Ya no estamos en aquella cuadra patagónica y mágica, verde en las primaveras y amarilla en los otoños, que corrimos hasta el cansancio, de esquina a esquina; donde nos caímos, nos golpeamos, nos peleamos, y nos volvimos a amigar, como si nada hubiera pasado. Despacio, pero insistente, detrás de aquellas esquinas misteriosas, la vida levantó cielos que, temerosos, soñamos volar con alas de súper héroe. &lt;br /&gt;Hoy, en tierras litoraleñas, en el ocaso del silencio, en la más putrefacta soledad, escucho el ruido del motor de una heladera que sufre cada vez que quiere arrancar, y el humo de un cigarro a medio terminar, me dibuja viejos recuerdos en el húmedo aire que se pasea por la habitación. Y pienso: “El mundo apesta”.&lt;br /&gt;Sólo sé que daría todo, absolutamente todo, por volver a ser niño, y vivir uno de esos días de verano en mi barrio sureño; donde lo único que importaba era jugar y descubrir qué nos regalaría el día, donde salteábamos el desayuno en el apuro de volvernos a juntar. Y así pasábamos la jornada, aunque únicamente fuera pateando una pelota vieja, o sentados en el cordón de la vereda hasta que caía la noche.&lt;br /&gt;Quizás allí radica la explicación. Simplemente, porque el tiempo no nos dio lo que nos prometió de chicos nos fuimos volviendo desconfiados.&lt;br /&gt;Y sólo pienso en eso, muchachos.&lt;br /&gt;Si hay algo en este misterioso universo que la vida me dio, fue amigos que no tienen precio, amigos que están cerca por más que miles de kilómetros nos separen, porque los llevo en mi corazón. Esas personas a las que puedo pasar meses sin verlas, y que al reencontrarlos sé que nada se perdió, que todo sigue igual que antes, como si hubiese sido ayer que nos vimos, antes de que nuestras mamás nos llamen a cenar.&lt;br /&gt;Si un amigo es una misma alma que habita dos cuerpos, estoy seguro que comparto mi alma con unos seres, y los digo cada vez más convencido, de otro planeta, únicos.&lt;br /&gt;Y así se despidió el profeta, diciendo: “Nunca dejes de mirar hacia el sur, allí está el tesoro, allí están tus amigos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                           A mis amigos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-3309127164481766513?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/3309127164481766513/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=3309127164481766513' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/3309127164481766513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/3309127164481766513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2010/07/sera-que-el-tiempo-nos-vuelve.html' title='¿Será que el tiempo nos vuelve desconfiados?'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-8875664131905464843</id><published>2010-04-11T12:18:00.000-07:00</published><updated>2010-04-12T11:30:33.580-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Spinettalandia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Almendra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Spinetta'/><title type='text'>Almendra en el LoCo MuNDo de Luis Alberto (Spinettalandia)</title><content type='html'>Almendra despertó esa mañana como pocas veces lo había hecho en su vida. La energía brotaba a borbotones desde el interior de su cuerpo, sentía una inmensa necesidad de moverse, de hacer algo, le era imposible quedarse quieta: estaba hiperquinética. Así fue como, animada, se levantó de la cama de un salto, preparó unos sabrosos verdes amargos, y puso su disco favorito a todo volumen. Se trataba nada más ni nada menos que de “Alma de diamante”, el primero de Spinetta Jade, del año ’80. Era sensacional verla bailar y cantar a los gritos, revoleando su cabeza llena de rulos, totalmente desinhibida, como si estuviera arriba del escenario junto al flaco. Todavía en camisón, cerraba los ojos y, tomando el mango de la escoba como simulando un micrófono, entonaba esas hermosas canciones como si fueran suyas, como si ella las hubiese escrito, montando una escena que un religioso calificaría de sagrada, reflejando en su rostro la gran satisfacción que le producía escuchar cada acorde en sucesión.&lt;br /&gt; Movida por esa intensa motivación, comenzó a limpiar su despelotado departamento ubicado en las afueras de la inmensa ciudad, en el bajo Belgrano. Al ritmo de esas guitarras locas y poesías psicodélicas, movía el escobillón por todos los rincones, pasaba un trapo por el piso, lustraba las superficies visibles de sus muebles de madera algarrobada, y demás. Más o menos a la quinta repetición del disco, se puso a quitar la suciedad de su cocina, donde había grasa históricamente acumulada en las paredes de su horno. Y así, sacudiendo los brazos de manera violenta, en un intento altruista por despegar la sustancia lipídica adherida durante décadas a esa chapa, fue como, en un impulso de curiosidad, describió una puerta en la parte trasera del viejo artefacto de cocina. Tocó despacio con su mano izquierda, empujando suavemente, y lentamente, a consecuencia de la mugre pegada en los bordes, se abrió la pequeña escotilla. No sabía bien que era lo que había del otro lado, costaba discernir desde allí, así que atravesó la pequeña cavidad metálica que simulaba un túnel de chapa, y salió del otro lado, con la rejilla amarilla en su mano derecha y todavía en camisón. &lt;br /&gt; Era un lugar extraño. Se dio cuenta de que su horno era un portal que conectaba el mundo real con una dimensión paralela. Avanzó un par de pequeños pasos, asombrada, obnubilada. No podía salir de su sorpresa, observaba todo, sus cinco sentidos estaban estimulados la máximo, percibiendo cualquier mínima alteración que tuviera lugar a su alrededor. De repente, empezó a escuchar un quejido, un llanto muy triste; tan melancólico era ese lamento que sus ojos se llenaron de lágrimas rebeldes. Se propuso averiguar de donde venía ese sollozo, y enseguida se percató de la presencia de una pequeña niña sentada en un viejo tronco a orillas del río púrpura, que bajaba desde las colinas doradas al mar silencioso, iluminada por los tres soles que apenas estaban saliendo; ya que era el amanecer en aquellas tierras. Se acercó despacio, un poco asustada, otro poco intrigada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - ¿Que te sucede, pequeña? – le dijo con un hilo de voz a la nena, que se cubría el rostro son las rodillas y no dejaba de llorar – ¿Puedo ayudarte en algo? – insistió, al no recibir una respuesta por parte de la mocosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En ese momento, la niña se descubrió la cara, mirando a Almendra como suplicándole que la ayude. Sus ojos estaban destruidos, negros, su rostro lleno de cicatrices y manchas, su tez extremadamente pálida y, en combinación con su cabello completamente revuelto, creaban una imagen similar a la de una persona que ha sido acariciada por la muerte. Su mirada era tétrica, impactante, profunda, avasalladora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Necesito dormir – dijo la joven mujercita casi sin poder hablar. – hace años que no lo hago… esto es como estar muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - ¿Por qué te sucede eso? – siguió Almendra, sin entender que era lo que sucedía. Esa muchachita le daba miedo, pero lograba disimularlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - … no puedo dormir. Yo solo quiero jugar sobre la alfombra, pero este sueño me cala tan profundo en el alma que ni mis amigas, las hadas, me soportan ya; y estoy muy sola. – siguió diciendo mientras rompía en llanto, desesperada.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -Esperá, esperá… no llores! – suplicó Almendra – ¿Podrías explicarme donde estoy? – preguntó enseguida – ¿Qué es este lugar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La niña se cubrió la cara sin decirle nada, y siguió llorando, desconsolada. Almendra se quedó en silencio, sin saber que decirle a la triste niña que hablaba cosas sin sentido. Allí permanecieron un largo rato, mudas las dos. En ese momento, mirando el cielo, se dio cuenta de que ahí había un grupo de niños haciendo algo, pero no podía ver bien de que se trataba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - ¿Qué hacen esos niños allí arriba? – preguntó Almendra, un tanto aturdida por todo aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Son los niños que escriben en el cielo. – le respondió la nena, dirigiendo su horrorosa mirada al firmamento. – yo fui uno de ellos alguna vez, pero logré liberarme. Starosta, el idiota, el tirano más grande de este lado del universo, los tiene esclavizados, obligándolos a escribir poesías, y robándoselas luego, para leérselas al Dios de la adolescencia, obteniendo grandes beneficios de ese imbécil y prepúber espectro. – confesó, seria, la pequeña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - …eh!? …Starosta, el idiota?! … el Dios de la adolescencia?! ¡Esto es un disparate!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Si, así es. Starosta llegó un día, así, de la nada, del mismo modo que llegaste vos, y transformó este lugar, que era un verdadero paraíso, que era pura poesía; en las tierras de su tiranía. Obtuvo poder gracias al Dios de la adolescencia, dios que fue echado de la Comunidad de los Dioses justamente por carecer de virtudes divinas; y puso al servicio de Starosta, su único admirador y creyente, todas sus energías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - ¿Cómo puede ser eso posible? – se indignó Almendra. – ¡Hay que hacer algo! ¿No hay nadie que pueda enfrentar a este tipo y a su Dios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Sólo hay una sola persona que puede liberar a esos niños y salvar nuestro mundo, y ese es el Capitán Beto. Pero hace quince años huyó de aquí en su nave de fibra hecha en Haedo, y nunca más volvió. Él es el amo de los amos en el aire. Fue obligado a exiliarse por el deseo mismo de Starosta. Un hombre tan noble como él le era peligroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - ¡Hay que ir a buscarlo! Ese idiota de Starosta no puede seguir saliéndose con la suya, pobres esos pequeños poetas – exclamó Almendra, exaltada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Así fue como se paró sobre aquel inmenso tronco, a orillas del río púrpura, y buscando el punto más alto del lugar, divisó una inmensa montaña a lo lejos. Le exigió a la pequeña que la acompañe, y ambas, junto a Beto, salvarían a eso niños poetas oprimidos, y harían que todo vuelva a ser tan dichoso como antes. La muchachita se secó las lágrimas, sonrió mostrando su descuidada y horrible dentadura, y partieron las dos, caminando al a par, en dirección a la gigantesco monte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -¿Qué es este lugar? ¿Dónde estamos? – preguntó, Almendra, una vez más, curiosa, intentando ubicarse espacialmente. La niña nunca le respondió, y silenciosa, haciendo como si nunca la hubiera escuchado, caminaba a su lado indiferente. Almendra la miró como obligándola a que le de una respuesta, pero fue inútil. Así, calladas, siguieron su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A medida que avanzaban en su marcha, el clima comenzaba a tornarse más frío y húmedo, los huesos dolían, el viento hacía cosquillas que torturaban sus sistemas nerviosos, los pasos se hacían más lentos, en fin, la idea de volver a las colinas doradas comenzó enseguida a hacerse sentir. Pero las valientes mujeres no dieron ni un solo paso atrás, estaban convencidas de que había que terminar con Starosta y sus injusticias, y eso fue lo que les dio la fuerza para, después de siete días de caminata, por fin, llegaran a la base del gigantesco monte, en las lejanas playas del ánimus. Hacía mucho frío allí; tenían hambre, sueño y elevado malestar. Si bien debían subir esa gigantesca montaña de piedras y tierra, primero había que cruzar un gran canal de aguas inquietas, violentas y correntosas, por lo que desfilaron de una orilla a la otra, a través de unos puentes amarillos que colgaban, viejos, pero resistentes. Estaban aniquiladas, así que, una vez allí, se acurrucaron detrás de unas rocas y se quedaron un rato esperando que se les pase el frío. Almendra durmió un poco; la pequeña niña, en cambio, no pudo.&lt;br /&gt; Habían pasado un par de horas, ya estaban a punto de comenzar el ascenso, cuando de repente escucharon unos pasos acercarse de a poco. Se quedaron quietas, temblaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - ¿Qué hacen por aquí, muchachitas? – dijo, de golpe, una voz añejada por el maltrato del tabaco y el vino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Estamos buscando a Beto – respondió Almendra, seria, abrazando a la niñita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -No temas, mujer – adujo el anciano, acompañado por tres hombres más jóvenes que él – no te haremos daño. Beto descansa en la cima de esta montaña desde hace más de quince años, triste, ermitaño, sin ánimos de recibir visitas. Me presento, soy Fermín, el hombre dirigente, y juntos nos hacemos llamar “Los Socios del Desierto”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -Mi nombre es Almendra...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -… y yo me llamo Ana… – la interrumpió la niña que sufría de insomnio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - ¿Ustedes nos podrían llevar a ver a Beto? – preguntó Almendra a los socios del desierto, casi suplicándoles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Yo no quiero comprometer al capitán – dijo el anciano que los lideraba – él habita en la cumbre y nosotros en la base, tras previo acuerdo de no invadirnos, ya que nosotros, como él, también fuimos exiliados a la fuerza por Starosta. Pero… para qué buscan a Beto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Queremos, justamente, destronar a Starosta – sostuvo Almendra con decisión y firmeza – Este lugar tiene que volver a ser poesía.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Los hombres se miraron entre sí, asombrados, como desencajados por lo dicho por Almendra, y enseguida se comprometieron con la causa, uniéndose al grupo. Comenzaron allí mismo el ascenso a la cumbre del gigantesco monte rocoso, en las lejanas playas del ánimus, convencidos de lo que hacían, orgullosos.&lt;br /&gt; La subida fue larga, tediosa, pero consumada al fin. Trabajaron todo el tiempo en equipo, ayudándose unos a otros, sin pensar en ningún momento en echarse atrás. Desde arriba se veía absolutamente todo aquel maravilloso lugar, era grandioso; y justo en la esquina opuesta del tablero, se ubicaba el gran y monumental castillo del idiota Starosta, las nubes negras de lluvia ácida, la falta de animales, la extinción de la vegetación, los lagos secos, los esclavos, etc.; valga la redundancia, la imagen del imperio de un idiota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -Aquí está – dijo Ana, señalando su gran nave hecha de fibra. Todos, enseguida, se acercaron a observarla. Habían escuchado por demás hablar de ella, pero nunca la habían visto. Ahora no había dudas, la nave era real; y el capitán Beto, el único que podía liberar a aquellos niños escritores y eliminar a Starosta, de una vez y para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En ese momento se escuchó un ruido dentro del inmenso aparato volador, como que alguien se movía allí en el interior. Todos se alejaron un poco de su alrededor, y la escotilla de la nave se abrió lentamente, como agregando suspenso, dejando ver descender de la misma a un hombre obeso y calvo, que apenas podía caminar. El olor a fritura, inmundo, que salía de allí adentro, es totalmente indescriptible, el asco y las arcadas se producen instantáneamente de solo pensar en él. Con un poco de cara de dormido y aspecto de modorra, este individuo venido a menos, con aspecto degradante, quedó mirando a los intrusos que, sorprendidos, no se animaban ni a parpadear, no emitían vocablo; esperando que alguien se animase a decir algo. Prendió un cigarrillo, les dio la espalda, y comenzó a orinar sin ningún tipo de pudor frente a ellos. Se tomó su tiempo en ese trámite, mientras los miraba de reojo, sosteniendo el pucho en uno de los extremos de su boca. Luego, acomodándose sus ropas plateadas, acercándose lentamente al grupo de extraños, entrecerró apenas sus ojos, tomó el cigarro con su mano izquierda y se sentó en una inmensa roca frente a ellos. – ¿Quiénes son ustedes? ¿Que quieren? – dijo, seco, con una voz arruinada, producto del vicio que tenía al tabaco de mala calidad que fumaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -Mi nombre es Almendra – dijo la muchacha, mientras su camisón celeste con voladillos blancos flameada al ritmo del frío viento de la montaña, dando un paso adelante, adelantándose a cualquiera de los integrantes del grupo que quisiera también tomar la iniciativa. – vinimos a buscarlo ¿Usted es el famoso capitán Beto?&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; El hombre miró el cielo. Luego se puso de pie (con dificultad), dio media vuelta e hizo un par de pasos, alejándose. Se quedó un momento de espaldas, en silencio y respondió – ¡No! Vayansé. Beto murió hace tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - ¡Beto! ¿Qué decís? Estas mujeres vinieron caminando desde el río púrpura, las colinas doradas y el mar silencioso, a buscarte ¿Cómo vas a decirles eso? ¿Dónde quedó aquél héroe desterrado que juró volver algún día y traer la dignidad nuevamente a su tierra? Quieren destruir a Starosta, nosotros nos sumamos… pero te necesitamos… – dijo Fermín, el líder de los socios del desierto, que conocía bien a Beto desde su temprana juventud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Beto se acercó nuevamente a ellos, esta vez con una expresión avasallante de tristeza en su rostro, casi a punto de romper en un llanto inconsolable - ¿Me ves? Ya no soy aquel hombre superhombre que pregonaba la justicia incansablemente, que hacía lo que tenía que hacer. Starosta ganó. Me retiró a los límites, al igual que ustedes. Me robó mi anillo, asegurándose que jamás volviera… y lo logró. Ya no hay formas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - … cuando me hablaron del Gran Capitán Beto, creí que se trataba de un semidios, de un titán… pero veo que se trata nada más que de un cobarde – lo interrumpió Almendra – vámonos de acá, vamos nosotros solos a hacer lo que hay que hacer – y se largó sola a descender la montaña, decidida a cruzar el gran tablero de ajedrez para llegar, así, a la gran fortaleza de Starosta, y hacer justicia por sus propios medios. Los demás, sin decir nada, la siguieron. Beto encendió otro cigarro y se quedó allí, apoyado en su inmensa nave, pensativo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El viaje fue largo, eso es innegable. Después de pasar horas allí, Almendra, Ana y los socios; en las banquinas de las rutas argentinas, y con sus dedos súper ateridos de tanto esperar a ese auto que los lleve; a diferencia de la canción, el hombre que nunca venía, pasó. Pasó, los vio, frenó y los subió (sabía que llevaban buenas cosas). Pasaron meses allí arriba, hasta que, por fin, llegaron. Fue extraña la sensación, casi no sentían sus piernas, un bello abril los recibía. – Ya estamos acá – dijo Almendra. – es hora de terminar lo que empezamos ¿Entramos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Pará, piba ¿Vos querés entrar así, como si nada? Allá adentro está el tirano más grande que estas tierras jamás halla conocido – le advirtió uno de los socios del desierto, uno de esos tres muchachos que no hablaron en toda la historia. –  Sacó entonces, del bolso que colgaba de su espalda, dos pistolas 9 mm., una escopeta recortada de doble cañón, un rifle de caza y un fusil automático ligero argentino, medio baqueteado; y los repartió – Ahora es otra cosa – dijo enseguida, riendo a carcajadas, y disparando al aire totalmente desencajado (ese hombre no estaba bien).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ensayaron un rato disparándole a unos árboles secos que se encontraban en las cercanías del gigantesco castillo y, una vez que lograron manejar más o menos bien cada uno su arma, sobre todo las mujeres, se enfilaron en busca de la cabeza de Starosta. &lt;br /&gt;Sin embargo, cuando estaban a punto de enfrentarse con los guardias que vigilaban la entrada, Ana se detuvo mirando algo extraño que se movía allá arriba, en los cielos. – Es Beto, es Beto… ¡Vino a ayudarnos! – gritó enseguida, contenta, disparando con su 9 mm. para que el resto se percate de lo que decía. Todos llevaron su mirada al infinito, y era verdad, era su nave la que se movía por los aires haciendo las inconfundibles piruetas que llevaban su sello personal. Así, entonces, movidos por la presencia de “el Capitán”, abrieron fuego, y entonando un violento sapucay, penetraron las murallas que rodeaban la residencia de Starosta. Nadie los podía parar, eran invencibles. Avanzaron de a tramos, tomando rehenes y ejecutando a aquellos que se interponían en su camino. Hay que admitir que la cosa no fue sencilla, pero lo lograron. Llegaron ilesos a encontrarse tête-à-tête con Starosta, quien, no dispuesto a renunciar tan fácilmente a su trono malogrado, metió a “los niños que escriben en el cielo” dentro de un gigantesco horno panadero (ensoñado), amenazando con calcinarlos en un segundo si no tomaban, todos, la iniciativa de abandonar inmediatamente sus intenciones. Estaba solo, sin nadie. Ni su Dios de la adolescencia se quedó junto a él, éste huyó inmediatamente cuando se enteró lo que estaba sucediendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -Starosta, estás acabado – dijo Almendra, apuntándolo con su FAL – todo el odio y la maldad que sembraste dejará de dar frutos hoy mismo. Sacá a esos nenes de ahí y entregate, esto no es un intento de negociación, es una orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Starosta empezó a reir con una típica carcajada de villano – ¡La extranjera cree que puede intimidarme! … pero que ilusa. – gritó iracundo, presionando la perilla que libera el gas, demostrando que era capaz de cremar vivos a esas pequeñas almas si no abandonaban rápidamente el lugar.&lt;br /&gt; El gas había comenzado a salir por las válvulas, pero por más que el tirano no encendiera la llama, los niños iban a morir igual, asfixiados, intoxicados por aspirar la sustancia volátil. Almendra comenzaba a ponerse nerviosa, no podía contener esas inmensas ganas que tenía de dispararle en medio de la frente. En ese momento se escuchó un sonido raro que venía de afuera, un sonido agudo que obligó a todos a taparse los oídos, ya que era totalmente insoportable. Se hacía más intenso, se acercaba. Y de repente: “¡Boom!”. Traspasando una de las paredes de la habitación, entró la nave del capitán, salpicando pedazos de ladrillos, revoque y arena para todos lados. La escotilla se abrió y, dando un salto por los aires, como nadie hubiera podido imaginarlo, Beto se abalanzó sobre Starosta, tirándolo al suelo, y comenzó a darle golpes de puño en la cara. Tomó la mano izquierda del idiota y le quitó el anillo que, por más de quince años, le había sido expropiado. Mientras tanto, Almendra se precipitó y liberó a los niños que estaban dentro de la gigante cocina de panes. Beto, luego de haber dejado en estado inconciente a Starosta, lo cargó a bordo de su nave y partió con él. Nadie supo nunca más qué fue lo que hizo con el malvado monarca, y jamás ninguno se animó a preguntarle, cuando éste regresó, al tiempo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - ¿Cómo se llama este lugar, Félix? – preguntó Almendra al líder de los socios una vez que todo volvió a la normalidad, respuesta que nadie había querido darle antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Ahora, y sin ningún tipo de dudas, cualquiera de nosotros podría responderte eso. Esto es Spinettalandia. Quizás cuando lo preguntaste, anteriormente, nadie te lo respondía porque no era Spinettalandia, era otra cosa, y la nostalgia no lo permitía. Pero hoy este lugar vuelve a ser poesía, como siempre debió haber sido, y si no fuera por vos, esto jamás hubiera cambiado. – le respondió el anciano, sonriendo. Almendra también sonrió, y se sentó en el inmenso tronco que descansaba a orillas del río púrpura, el mismo lugar en el que conoció a Ana. La pequeña niña había logrado dormir después de la hazaña y ahora jugaba sobre la alfombra con sus amigas las hadas. Estaba muy feliz.&lt;br /&gt; De repente, sintió que un fuerte olor a gas seguía flotando en el aire, comenzaba a marearla, la cabeza comenzó a dolerle y entró en una especie de estado confusional, cayendo al suelo, desmayada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Almendra… Almendra… ¿Me escuchas? ¿Estás bien? – le decía una voz, alguien le hablaba, pero su vista estaba borrosa y no alcanzaba a reconocer quién era.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - ¿Ana? ¿Félix? ¿Beto? – preguntaba Almendra, todavía confundida. Esperó un rato, cerró los ojos, respiró profundo, intentó relajarse. No entendía que era lo que sucedía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Almendra, por favor ¿Querés que vayamos al médico? ¿Cómo te vas a poner a limpiar el horno con el gas abierto? – le dijo la persona que intentaba reanimarla. Al instante cayó, era su hermana Ludmila, que la encontró en camisón, con el disco de Spinetta Jade a todo volumen, la cabeza metida adentro del horno, una rejilla amarilla en una de sus manos y el gas abierto. –  respondeme, te lo pido. – insistía la joven, asustada. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - Estoy bien, Lud. – le respondió Almendra con un hilo de voz, tocándose la cabeza, molesta. - ¿Acaso todo lo que viví no fue real?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - ¿De que hablás? Yo llegué a casa y el olor a gas que había acá adentro era insoportable, así que abrí enseguida las ventanas para ventilar un poco el ambiente y te vi a vos metida ahí adentro, me asusté mucho…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Almendra se recompuso con un poco de ayuda de su hermana. Estaba confundida. Había sido todo tan real que no pudo resistir la tentación de acercarse al horno para ver si la puerta a Spinettalandia era de verdad, sin embargo su hermana se lo prohibió. Se sentó en el sofá a mirar el atardecer por la ventana. El sol teñía el cielo de un color cobrizo, y ella seguía pensando en su increíble aventura. No podía haber sido todo un simple sueño. Fue en ese momento cuando vio volar por los aires un objeto extraño que hacía piruetas locas. Era el Capitán Beto, amo de los amos en el aire. Sonrió cómplicemente y se quedó tranquila. Puso nuevamente el disco de Spinetta Jade, su favorito, y se acostó a dormir un rato. Necesitaba descansar después de tanta acción.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-8875664131905464843?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/8875664131905464843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=8875664131905464843' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8875664131905464843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8875664131905464843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2010/04/almendra-en-el-loco-mundo-de-luis.html' title='Almendra en el LoCo MuNDo de Luis Alberto (Spinettalandia)'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-7798462487878833383</id><published>2010-03-24T09:33:00.000-07:00</published><updated>2010-03-24T09:34:30.042-07:00</updated><title type='text'>Recorrido por la obra de Freud sobre las concepciones que hace de la fobia en los distintos momentos teóricos</title><content type='html'>Freud abordó por primera vez el problema de las fobias en “Las Neuropsicosis de defensa”, en 1894. En este texto desarrolla por primera vez el concepto de defensa, atribuyéndolo como el mecanismo que está en el origen de la histeria, las representaciones obsesivas, las fobias y las psicosis; agrupándolas a todas estas bajo el nombre de “neuropsicosis de defensa”.&lt;br /&gt;Freud explica, allí, el mecanismo de defensa del siguiente modo: en un determinado momento de la vida de una persona sana sobreviene una inconciabilidad en su vida de representaciones, una representación que despertó un efecto tan penoso que la persona decidió olvidarla. Ese olvido no es posible y esto lleva a la producción de diversas reacciones patológicas y a la génesis de síntoma neurótico. La tarea que el yo defensor se impone, tratar como no acontecida la representación inconciliable, es insoluble para él. Por eso equivale a una solución aproximada lograr “convertir esa representación intensa en una débil”, arrancarle el afecto; y esta suma de excitación divorciada tiene que ser aplicada a otro empleo. En la histeria, la suma de excitación es transpuesta a lo corporal (conversión). Y en una persona en que no está presente la capacidad convertidora; el afecto liberado se adhiere a otras representaciones, en sí no inconciliables, que en virtud de este enlace falso devienen representaciones obsesivas. He ahí la teoría de las representaciones obsesivas y las fobias. En todos los casos analizados por Freud hasta ese momento, él sostenía que era la vida sexual la que había proporcionado el afecto penoso. Para el caso de la psicosis, Freud sostiene que existe una modalidad defensiva más exitosa que consiste en que el yo desestima la representación insoportable junto con su afecto, y se comporta como si la representación nunca hubiera comparecido.&lt;br /&gt;En un texto posterior, escrito el mismo año y titulado “Obsesiones y fobias”, Freud retoma el tema de las fobias, diferenciándolas de las representaciones obsesivas, tratándolo de una manera más amplia en la segunda sección del artículo. Sostiene que las obsesiones y las fobias son neurosis separadas a pesar de que se muestran semejantes en muchos casos. La gran diferencia entre éstas reside en el echo de que en las fobias el estado emotivo que se presenta junto a la idea es siempre la angustia, mientras que en las obsesiones, puede ser con igual derecho que la ansiedad, otro estado emotivo, como la duda, el remordimiento y la cólera. Las primeras tienden a ser monótonas y típicas, mientras que las segundas son múltiples y más especializadas. También entre las fobias distingue dos grupos: las fobias comunes, por un lado; y las fobias ocasionales, por otro. Además, va a diferenciar el mecanismo de las fobias del de las obsesiones. Va a decir que ya no es el reino de la sustitución, que en las fobias no se encuentra otra cosa que el estado emotivo de la ansiedad que pone todas las ideas aptas para devenir objeto de una fobia. Establece, entonces, una neurosis especial, la Neurosis de Angustia. Va a sostener que la neurosis de angustia es de origen sexual pero que carece de mecanismo psíquico en sentido propio: su etiología específica es la acumulación de la tensión genésica, provocada por la abstinencia o la irritación genésica frustránea.&lt;br /&gt;Se hace patente aquí la diferenciación que hace Freud, agrupando a las representaciones obsesivas y a las fobias comunes como producto de una representación reprimida de la que se hubiera divorciado el afecto; de las fobias típicas de base física, que encuentran su prototipo en la agarofobia, sin que opere el mecanismo de la defensa.&lt;br /&gt;Esta distinción la va a retomar cuatro años después en “La sexualidad en la etiología de las neurosis”, para conceptualizar sus dos grandes grupos de neurosis (Neurosis actuales y psiconeurosis o neurosis de transferencia). Habían transcurrido dos años desde el último trabajo de Freud “La etiología de la histeria”, donde sostiene que la etiología de la histeria radica en vivencias sexuales, infantiles, provocadas por un adulto (Teoría del Trauma, escena de seducción, sobreestimación de la realidad, subestimación de la fantasía). En ese lapso de tiempo surgieron algunos descubrimientos fundamentales: el abandono de la teoría sobre la etiología traumática de las neurosis, el descubrimiento del complejo de Edipo, el gradual reconocimiento de la sexualidad infantil como un echo normal y universal, haciendo también un viraje de la teoría del trauma real a la “teoría de la fantasía”.&lt;br /&gt;Aparte de algunas alusiones aisladas, luego del presente grupo de artículos, el tema de las fobias no parece haber sido analizado por Freud durante un lapso de casi quince años. Fue en el historial clínico del “pequeño Hans” donde dio un gran paso en este tema mediante la introducción una nueva entidad clínica: la Histeria de angustia. En el historial de Hans hace un desarrollo al respecto, diciendo que la posición de las fobias dentro del sistema de las neurosis sigue indeterminada. Parece seguro ver en ellas meros síndromes que pueden pertenecer a diversas neurosis, y que no hace falta adjudicarles el valor de unos procesos patológicos particulares. Para fobias como las del pequeño Hans, sin duda, el tipo más común, no considera inadecuada la designación de Histeria de angustia. Ella se justifica por el pleno acuerdo en el mecanismo psíquico de estas fobias y el de la histeria, salvo en un punto, pero un punto decisivo y apto para establecer la separación: es el echo de que la libido desprendida del material patógeno en virtud de la represión no es convertida, no es aplicada, saliendo de lo anímico, en una inervación corporal, sino que se libera como angustia. En los casos clínicos reales, la histeria de angustia puede contaminarse en variable medida con la histeria de conversión. Hay, por cierto, una histeria de conversión pura sin ninguna angustia que se exteriorice en “sensaciones de angustia”; y fobias, sin suplemento de conversión. El caso de esta última variedad es el del pequeño Hans. Las histerias de angustia son las más frecuentes entre las psiconeurosis, pero sobre todo son las que aparecen más temprano en la vida: son directamente las Neurosis de la época infantil.&lt;br /&gt;Un tiempo después, en un trabajo titulado “Inhibición, síntoma y angustia” de 1926, Freud hace una reconsideración del historial del pequeño Hans y realiza un análisis detallado de las fobias: Cabe resaltar en este punto, que Freud contaba con otros recursos teóricos a comparación de los trabajos anteriores, tales como el concepto de Narcisismo, la elucidación de la fase fálica y el complejo de castración, con la elaboración de la segunda tópica y el desarrollo de su última teoría pulsional.&lt;br /&gt;Con respecto al caso de Hans, aquí, Freud va a decir que no se puede designar como síntoma a la angustia de esta fobia; si el pequeño, que está enamorado de su madre, mostrara angustia frente al padre no habría derecho alguno a atribuirle una neurosis, una fobia. Lo que lo convierte en una neurosis es, unívoca y exclusivamente, otro rasgo, la sustitución del padre por el caballo. Es pues, este desplazamiento lo que se hace acreedor al nombre de síntoma. Es aquel otro mecanismo que permite tramitar el conflicto de ambivalencia sin la ayuda de la formación reactiva. El varón adulto, admirado pero también medido, se sitúa en la misma serie que el animal grande a quién se envidia por otras cosas, pero ante el cual uno se ha puesto en guardia porque puede volverse peligroso. El conflicto de ambivalencia no se tramita entonces en la persona misma; se lo esquiva, por así decir, deslizando una de sus mociones hacia otra persona como objeto sustitutivo.&lt;br /&gt;El motor de la angustia es el motor frente a la represión, el contenido angustiante (ser mordido por el caballo) es sustituto desfigurado del contenido “ser castrado por el padre”. Fue este último contenido el que experimentó la represión.&lt;br /&gt;El afecto de angustia de la fobia, que constituye a la esencia de ésta última, no proviene del proceso represivo de las investiduras libidinales de las mociones reprimidas, sino de lo represor mismo. La angustia de la zoofobia es la angustia de castración inmutada, una angustia realista, angustia frente a un peligro que amenaza efectivamente o es considerado real. Aquí la angustia crea a la represión y no (como Freud opinaba) la represión a la angustia. A menudo ha sustentado la tesis de que por obra de la represión, la agencia representante de la pulsión es desfigurada, desplazada, etc. en tanto que la libido de la moción pulsional es mudada en angustia. Ahora bien, la indagación de las fobias, que serían por excelencia llamadas a demostrar esta tesis, no lo corrobora, y aún parece contradecirlo directamente. La angustia de la zoofobia es la angustia de castración del YO. La mayoría de las fobias, hasta donde pudimos abarcarlas hoy, se remontan a una angustia del YO frente a exigencias de la libido. En ellas, la actitud angustiada del YO es siempre lo primario, y es la impulsión para la represión. La angustia nunca proviene de la libido reprimida (segunda teoría de la angustia).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-7798462487878833383?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/7798462487878833383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=7798462487878833383' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/7798462487878833383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/7798462487878833383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2010/03/recorrido-por-la-obra-de-freud-sobre.html' title='Recorrido por la obra de Freud sobre las concepciones que hace de la fobia en los distintos momentos teóricos'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-3007092746323727475</id><published>2009-12-14T12:22:00.000-08:00</published><updated>2009-12-15T16:04:41.223-08:00</updated><title type='text'>Encuentro con mi Hada Madrina</title><content type='html'>El sol peinaba delicadamente al hermoso paisaje que bailaba, tranquilo, al ritmo de una brisa loca en aquel ocaso perezoso de septiembre. Yo estaba sentado en el mismo banco de plaza de todos mis cuentos, mirando como las ramas de los árboles de jacarandá se sacudían tímidamente, y sus flores, que parecían pintadas, goteaban pétalos celestes por todo el suelo. El silencio, mientras tanto, me recitaba poemas de Girondo al oído, y a esa altura, cuando ya había perdido la cuenta de la cantidad de cigarros que había fumado, sacaba el último, abollando el paquete vacío con un dejo de nostalgia como quien recuerda a un ser querido que ya no está; lo encendía, y me divertía observando al humo formar dibujos y figuras raras en el aire.&lt;br /&gt; De repente, y así, de la nada, aparecieron dos hombres parados frente a mí. Eran muy extraños, altos, vestidos muy elegantes, de traje, con galera, bastón y zapatos de charol lustrados a pulmón. En sus rostros se dibujaban unos bigotes perfectos, recortados a ojo de cirujano; despedían un aroma rancio, como a naftalina; y eran tan parecidos que hubiera jurado que eran hermanos. Al principio, los quedé mirando sorprendido, como lo haría cualquiera en mi lugar. Eran rarísimos, excéntricos. Obligado a buscar una explicación ante semejante situación disparatada, pasaron por mi cabeza varias hipótesis, desde creer que eran un par de locos que se habían escapado del neuropsiquiátrico de la esquina, hasta converserme de la existencia de extraterrestres. Estuvieron un rato parados allí, quietos, inmóviles, mientras yo no dejaba de pitar ansioso ese último cigarro.&lt;br /&gt; De golpe, cuando me acomodé como para irme, porque ya habían logrado ponerme muy incómodo, uno de ellos empezó a hablar en un idioma extraño, verborrágico, desequilibrado, fuera de sí. No pude contenerme y, sin poder evitar sentir miedo, salí corriendo, asustado. Moví mis piernas lo más rápido que pude, a toda velocidad y, cuando me volteé para ver si se habían marchado, los vi dirigirse hacia mí corriendo muy rápido, como si se tratara de atletas profesionales. Estaba desesperado, había entrado en pánico. No podía dejar de preguntarme “¿Qué quieren estos tipos?”, no entendía absolutamente nada de lo que estaba sucediendo.&lt;br /&gt; Guiado solo por mis débiles instintos humanos y preso de la adrenalina que rebalsaba mis venas, con el corazón a punto de reventar en mi pecho, y con una ola de sudor que me empapaba la frente; me metí en una iglesia. Ese templo cristiano era enorme, y estaba totalmente deshabitado; se notaba a simple vista que durante años nadie entró allí. Me escondí bajo el altar, desesperado, en posición fetal, cerrando mis ojos. Los escuché entrar, recorrer el lugar con impaciencia, y después los oí marcharse, coléricos, a los gritos. Mi cuerpo no paraba de temblar.&lt;br /&gt; Esperé un rato allí, y cuado logré tranquilizarme, me reincorporé de a poco. Mi agitación no había desaparecido completamente cuando miré mi mano derecha y observé  que todavía tenía el cigarrillo, aquel que prendí en la plaza, entre mis dedos. Seguía encendido y, como uno de mis pasatiempos favoritos era deleitarme con las figuras que el humo dibujaba en el aire, me lo quedé mirando. Así, suavemente y de una manera muy delicada, el humo dibujó el contorno de un cuerpo. De a poco reparó en detalles y, cuando menos me lo esperé, apareció ante mí una mujer que me miraba y me sonreía. Su aspecto era amigable, transmitía paz, armonía y calma. Era de estatura mediana, portaba una cabellera rubia, y era la dueña de los ojos más hermosos que vi en mi vida, se podía observar en ellos la inmensidad del océano, podía sentir un suave viento de playa golpear mis mejillas en ese momento. Estaba vestida con ropa de india, con plumas de todos colores, aros grandes, collares, pulseras y demás accesorios metálicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -No tengas miedo…- me dijo con un tono de voz muy dulce.- No me conocés, pero te vengo acompañando en silencio desde miles de vidas anteriores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Yo, para ese momento, ya dudaba de mis facultades mentales. Enseguida, como primera reacción frente al fenómeno, tiré el cigarro al piso y lo apagué con violencia, jurando no volver a fumar más ese tipo de porquerías. Sin embargo ella no desapareció. Muy educadamente extendió uno de sus brazos, me ayudo a levantarme, me llevó a uno de los góticos bancos de madera que decoraban la sala principal de esa pobre iglesia venida a menos, y se sentó a mi lado.&lt;br /&gt; Me quedé en silencio durante un rato, mirando el piso, haciendo un repaso mental de todo lo que había sucedido. Ella tampoco hablaba, solo estaba ahí, mirándome, esperando que por fin me atreviera a pedir algún tipo de esclarecimiento.&lt;br /&gt; Ya era de noche para ese entonces, el antiguo edificio de diseño barroco estaba prácticamente a oscuras y solo unos pequeños haces de luz, aparentemente de la luna brillando en el cielo allí afuera, entraban por las viejas y grandes ventanas de vitraux, dibujando los bordes de las cosas allí; que apenas nos permitían ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -¿Qué está pasando?- le pregunté después de casi media hora de mutismo, volteando mi mirada hacia ella, exigiéndole una explicación ante la sucesión de semejantes episodios absurdos.&lt;br /&gt; -No es sencilla la cuestión…- respondió, mientras yo la miraba desafiante.- deja que te cuente la historia y comprenderás todo enseguida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Yo no emití epíteto alguno, solo esperaba alguna palabra de su parte que me permitiera comprender que fue lo que sucedió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -Las almas sensibles han muerto casi todas en el siglo XX – comenzó diciéndome enseguida- Una legión de hombres, compuesta por reyes exiliados de sus tierras y despojados de sus tronos, nacida durante la Revolución Francesa en algún rincón de Europa, se propuso eliminarlas como un modo de dominación humana, con el fin de mecanizar el mundo y hacer más fácil su retorno a una soberanía eterna. Así, durante el transito de la historia diseñaron diferentes estrategias y planes que llevaron a cabo con éxito, conocidos como los grandes sucesos e hitos históricos, donde en realidad, por detrás de diferentes cortinas ideológicas, estaba el plan de eliminar la almas sensibles. Prácticamente y de manera definitiva cumplieron sus objetivos, pero hay algo que no tuvieron en cuenta en su momento, y fue el hecho de que esos hombres de los que ellos nada querían saber iban a seguir naciendo. Entonces, su fin en este momento es ir tras esos nobles espíritus antes de que florezcan en su máximo esplendor. Sin embargo, estos nuevos legionarios no son tan prudentes como aquellos que dieron origen a este perverso movimiento, ya no les importa absolutamente nada, no tienen reparos ni planificación en su accionar, directamente van e invisten a su blanco de la manera más concreta posible. Eso es lo que te pasó a vos hoy.&lt;br /&gt; -Pero… quién sos vos?- la cuestioné enseguida, confundido por todo el disparate que me narraba sin pelos en la lengua.&lt;br /&gt; -Yo soy nada más ni nada menos que tu Hada Madrina.&lt;br /&gt; - … mi Hada Madrina?&lt;br /&gt; -Si…, y vos sos uno de esos espíritus que ellos buscan eliminar antes de que devengan en verdaderas almas sensibles.&lt;br /&gt; -¿Y como saben que yo soy uno de esos hombres? ¿Cómo pueden comprobarlo? &lt;br /&gt; -Las almas sensibles se sienten a kilómetros de distancia, son fácilmente perceptibles para aquellos que están entrenados en su búsqueda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En ese momento me paré enojado, totalmente escéptico frente a lo que me decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -¿Cómo puede ser esto verdad? Demostrameló. Si es cierto todo esto que me decís, dame alguna prueba.- la desafié.&lt;br /&gt; -¿No te alcanzó, acaso, con la persecución de esos dos locos hace un rato?- respondió irónica.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Yo la quedé mirando, esperando algo más. No me conformaban sus ridículas explicaciones, quería algo contundente, algo que me permitiera creerle. Fue así como, colmando su paciencia con mi incredulidad, se puso de pie, me tomó de la mano y me llevó con ella. Se dirigió hacia un pasillo que se escondía detrás de unas cortinas destruidas por el tiempo, tironeándome, obligándome a avanzar a paso rápido y ligero. Llegamos enseguida al pie de una escalera que se levantaba imponente y monumental, en forma de caracol. Subimos, subimos y subimos toda esa inmensa montaña de escalones, y llegamos así al sitio más alto de la iglesia, al campanario. Una vez allí, se asomó por la pequeña baranda de caño que hacia de contención y miró hacia abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; - … es alto, eh!- dijo observando la calle.&lt;br /&gt; - … y?&lt;br /&gt; - Vení, vení… mirá!- me llamó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y cuando me acerqué, me tomó de los hombros y me lanzó del otro lado de la baranda. Estábamos a una altura de aproximadamente 15 pisos, y yo sujetado de ese caño oxidado, colgando en el aire, sin sustento. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -¿Hasta cuando podrás soportar la culpa de saber que habiendo podido evitarlo, no hiciste nada? – me susurró al oído, y me soltó las manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Caí al vacío, así, desprotegido, sin trucos ni arneses. Sentía el aire pegando en mi cara, en mi cuerpo, como haciéndome las últimas caricias antes de morir. Veía el pavimento acercarse, cerraba los ojos, esperaba el choque, el impacto. Y sin poder entender absolutamente de que manera pasó, me desperté de golpe sobre el mismo banco de plaza de todos mis cuentos, desde donde jamás me había movido. Me había quedado dormido allí, mientras pitaba aquel cigarrillo nostalgioso. Sin embargo, y a pesar de que sin dudas se había tratado de un sueño, me quedó esa extraña sensación de que algo de todo eso que pasó, sucedió de verdad. &lt;br /&gt; Me puse de pie, y entrada la noche a esas horas, partí rumbo a casa, a paso lento y despreocupado. No tenía abrigo y el clima se había vuelto más frío como consecuencia de la ausencia del sol. Metí, entonces, mis manos en los bolsillos y, creer o reventar, encontré una pluma roja allí, una de esas que llevaba la misteriosa mujer del sueño ¡Que astuta resultó ser! Me lo había demostrado. No tarde en salir corriendo hacia la iglesia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Dedicado a mi Hada Madrina. Todos tenemos una por ahí!)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-3007092746323727475?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/3007092746323727475/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=3007092746323727475' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/3007092746323727475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/3007092746323727475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/12/encuentro-con-mi-ada-madrina.html' title='Encuentro con mi Hada Madrina'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-6838575594404141903</id><published>2009-12-10T06:37:00.001-08:00</published><updated>2009-12-10T06:39:31.696-08:00</updated><title type='text'>Fragmento de pensamiento florecido una mañana de estudio cohersivo...</title><content type='html'>...pétalos de rosa cayendo, dibujan tu cuerpo y el mío sobre un aroma de jazmines frescos que nos hace de colchón. Allí, nos fusionamos, nos olemos, nos respiramos el uno al otro, nos sentimos. Las balijas ya están hechas, descansado al costado de una puerta entreabierta y chismosa. Creímos que jamás nos volveríamos a ver, estábamos desesperados... Oh!!! Loco y juguetón resultó ser el destino!!!... y pensar que nunca sospechamos lo que nos tenía preparado...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-6838575594404141903?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/6838575594404141903/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=6838575594404141903' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/6838575594404141903'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/6838575594404141903'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/12/fragmento-de-pensamiento-florecido-una.html' title='Fragmento de pensamiento florecido una mañana de estudio cohersivo...'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-5270623801483308724</id><published>2009-12-03T07:54:00.000-08:00</published><updated>2009-12-03T08:05:42.624-08:00</updated><title type='text'>La victoria del as de basto</title><content type='html'>Si el mundo fuera un poco más&lt;br /&gt;y esta noche fuera eterna, &lt;br /&gt;abriría todas las flores&lt;br /&gt;para que sintieras su olor.&lt;br /&gt;Pero si el amor va un poco más allá&lt;br /&gt;y descubrimos que las estrellas son falsas, &lt;br /&gt;que se apagan con el apagón que ofrece la ciudad&lt;br /&gt;en rebelión de los que cobran más,&lt;br /&gt;sería una desilusión para los dos.&lt;br /&gt;¿Qué pasaría si el sol se casara con la luna?&lt;br /&gt;Un eclipse eterno nos dormiría.&lt;br /&gt;Un pez volador huiría con su mariposa en libertad, &lt;br /&gt;y el AS de basto vencería al de espada&lt;br /&gt;ganando un vale cuatro hacia la eternidad.&lt;br /&gt;Si nuestras sombras revelaran toda nuestra intimidad,&lt;br /&gt;y se marcharan juntas hacia otro lugar, &lt;br /&gt;y el Amazonas se talara entero&lt;br /&gt;convirtiéndose en un desierto agonizante,&lt;br /&gt;gritaría “Oíd, mortales…” a la población mundial,&lt;br /&gt;dejándola sorda, para que entienda &lt;br /&gt;que lo que dice el rey no es más que:&lt;br /&gt;“mis estrellas y mis guerras ganadas me hacen grande&lt;br /&gt; y, en esta selva, el león soy.”&lt;br /&gt;Si el Perito Moreno se cansara&lt;br /&gt;y se mudara a Hawai,&lt;br /&gt;o las Islas Malvinas fueran un Rolling Stone,&lt;br /&gt;Madona sólo sería Cleopatra en camisón,&lt;br /&gt;sin oro, sin mansión.&lt;br /&gt;Bajo un árbol genealógico&lt;br /&gt;me di cuenta que todo cambió,&lt;br /&gt;que estoy en la nueva era, &lt;br /&gt;en la de la comunicación&lt;br /&gt;en la de la globalización, &lt;br /&gt;que el mundo no es un mundo,&lt;br /&gt;es un mercado de mercados, &lt;br /&gt;donde todos somos productos, &lt;br /&gt;y lo peor de todo,&lt;br /&gt;es que estamos en la góndola de la ofertas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Canción escrita para la banda en la que mi hermana tocaba el bajo, en su temprana juventud)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-5270623801483308724?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/5270623801483308724/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=5270623801483308724' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/5270623801483308724'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/5270623801483308724'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/12/la-victoria-del-as-de-basto.html' title='La victoria del as de basto'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-8377198979247223456</id><published>2009-11-08T11:44:00.001-08:00</published><updated>2009-11-08T11:44:47.022-08:00</updated><title type='text'>Encefalogato</title><content type='html'>Llegó desesperada. Era de noche, yo aguardaba en mi consultorio a ese paciente que siempre me pedía el último turno de los miércoles y, como de costumbre, nunca venía. Hacía lo mismo todas las semanas y eso me empezaba a poner intranquilo. Fue justo cuando estaba a punto de fumarme ese último armado, antes de partir hacia mi casa, que ella golpeó la puerta de una manera un tanto violenta. Apena la escuché, me paré instantáneamente y, a paso largo y ligero, me dirigí hacia la entrada. Creyendo que se trataba de aquel muchacho que me dejaba plantado religiosamente, había formulado algunas interpretaciones sobre su problema de asistencia que seguramente tornarían inestable a su fantasma, desequilibrándolo. Pero no, allí estaba ella, parada detrás de ese umbral, mirándome.&lt;br /&gt; Era realmente escalofriante, parecía que venía de otro tiempo. Vestía una especie de manta toda rasgada, su cabello totalmente despeinado, y un aspecto demacrado que dejaba traslucir su falta de aseo e higiene.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -¿Sí…? ¿Qué necesita?- dije sin saber que hacer frente a semejante personaje.&lt;br /&gt; -Ayuda… necesito ayuda, doctor.- me dijo apenas, con un hilo de voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tengo que admitir que tuve miedo. La mujer era bastante joven, pero no parecía indefensa e inofensiva. Y aunque su imagen transmitía mucha agresión a simple vista, sin saber porqué razón, la hice pasar. Se sentó en uno de los sillones, en mi escritorio, y yo del otro lado, frente a ella, me acomodé en mi lugar. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt; -Bueno, dígame.- me atreví a sugerirle. Ella solo me miraba con esos preciosos ojos perdidos en otra dimensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No me decía nada. Permaneció en silencio un rato allí, inmóvil, hasta que, de golpe, gritó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -Miauuuuu…!!!- apoyando sus manos todas manchadas con pintura seca sobre la superficie de mi escritorio. Yo no podía disimular más mis nervios, tocaba mi barba, cruzaba mis piernas, me acomodaba los anteojos.- me estoy volviendo loca, doctor.- siguió diciéndome, mientras me miraba fijo.-… veo gatos por todas partes, por todos lados, me persiguen, me espían, me roban. Ya estoy cansada de esto… por favor, haga algo!- me suplicó.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; Estaba totalmente desquiciada. Realmente me costaba mucho mantenerme objetivo, ya era tarde y esta muchachita necesitaba ser tranquilizada. Yo no estaba en condiciones de poder hacer absolutamente nada. Tenía que irse y volver en otro momento, de otra manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -Lo lamente mucho, señorita.- le contesté poniéndome de pie e invitándola a que se fuera.- ya es muy tarde, yo no puedo ayudarla ahora, me estaba yendo a mi casa. Le voy a pedir que se fuera y que, por favor, venga en otro momento… yo ahora le doy un turno para otro día…&lt;br /&gt; -No, doctor…- me rogó mientras maullaba de manera desenfrenada.-… ayúdeme. Yo sé que usted puede hacerlo!&lt;br /&gt; -Pero…- intenté  insistir.&lt;br /&gt; -Yo soy artista plástica…- me interrumpió.- Durante muchísimo tiempo fui reconocida en ese ambiente por mis obras, pero desde hace algunos años toda mi creatividad se vio reducida a la figura de los gatos.- empezó a contarme impaciente, aun en contra de mi voluntad de escucharla. Tuve que sentarme, iba a esperar que sola decidiera irse. Era escalofriante oírla, ya que mientras hablaba, entre frase y frase, se le colaba algún que otro “miau”.- Esculturas, cuadros y dibujos con forma de gatos son las únicas cosas que puedo hacer…, y que de hecho hago casi compulsivamente… no puedo parar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No pude evitar sentirme interesado por lo que me contaba. Padecía de ideas obsesivas y compulsiones que dominaban su vida. Tenía a los gatos metidos en la cabeza, y no podía sacarlos allí. Evidentemente esto le traía muchos problemas, fundamentalmente en relación a su desempeño artístico. Así que seguí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -¿Recuerda exactamente el momento en que esto comenzó a sucederle?- le pregunté.&lt;br /&gt; -Si!- me dijo.- fue una tarde cuando…- y en ese momento se interrumpió su discurso. Se tomó la cabeza  con las mugrientas manos mientras su cara gesticulaba un desmesurado dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me había quedado callado una vez más. Sólo la observaba, y ella se retorcía sobre el sillón de cuero mientras maullaba como una gata rabiosa. De repente se paró y, de una manera descontrolada, se abalanzó sobre mi inmensa biblioteca y comenzó a golpearse la cabeza contra los estantes. Intenté sujetarla pero no pude, estaba frenética. Inmediatamente se tiró al suelo, comenzó a revolcarse, y la sangre le brotaba a borbotones de los cortes y lastimaduras que se había producido. Odiosa, fuera de sí, se presionaba el cráneo con la punta de los dedos mientras alternaba con golpes en el piso y gritaba. Su desquicia iba creciendo, se ponía cada vez más violenta, hasta que por fin terminó su crisis. Llegando a un punto máximo de tensión, después vino el silencio.&lt;br /&gt; Dio, con su cabeza, un golpe seco, fuerte, potente, contra el parquet, y la tapa de su cráneo se desprendió, rodando hasta donde yo estaba, chocando contra uno de mis zapatos. Ya, a esa altura, no entendía nada de lo que había sucedido. Estaba muerta, ahí, en mi consultorio, donde trabajaba hacía años. Me acerqué al cuerpo con un poco de miedo, y asco por sobre todas las cosas. Algo se movía, pero no sabía qué era. Para sorpresa mía, despacio, lentamente y un poco asfixiados, salieron de su cavidad encefálica, de su caja craneal, y cubiertos con un poco de materia gris, uno pequeños gatos color negro. Avanzaron apenas y se quedaron quietos acostado sobre el suelo, mientras maullaban tiernamente.&lt;br /&gt; Los tomé en mis manos. Estaban hambrientos, así que fui a la cocina y busqué un poco de leche. Después de un rato de pensar y pensar, lo legré. Había comprendido todo, por fin. Freud habló mucho de ello. La terapia fue corta, pero eficaz: ella logró sacarse los gatos de la cabeza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-8377198979247223456?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/8377198979247223456/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=8377198979247223456' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8377198979247223456'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8377198979247223456'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/11/encefalogato.html' title='Encefalogato'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-2007591917739950710</id><published>2009-11-06T09:12:00.000-08:00</published><updated>2009-11-06T09:16:50.429-08:00</updated><title type='text'>A kilómetros de distancia</title><content type='html'>Morir lentamente en tus brazos&lt;br /&gt;bailando abrazados aquella canción.&lt;br /&gt;Quemándome se marca en mi pecho,&lt;br /&gt;a fuego, el contorno de mi corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero regalarte mis labios&lt;br /&gt;en sábanas sucias, con olor a piel.&lt;br /&gt;Encontrarte a mi lado dormida,&lt;br /&gt;como esta poesía sobre este papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pon tu boca sobre la mía&lt;br /&gt;y deja que mi lengua te hable de amor.&lt;br /&gt;Contenta, la rosa que engalana&lt;br /&gt;viste de fiesta, con su mejor color.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y las vírgenes se suicidan.&lt;br /&gt;Celosas, lloran, no lo pueden creer.&lt;br /&gt;Tristes, no entienden como es posible&lt;br /&gt;tanta belleza en una sola mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A kilómetros de distancia,&lt;br /&gt;escribo, mis letras solo hablan de vos.&lt;br /&gt;Y espero con ansias el momento&lt;br /&gt;en que volvamos a estar juntos los dos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-2007591917739950710?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/2007591917739950710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=2007591917739950710' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/2007591917739950710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/2007591917739950710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/11/kilometros-de-distancia.html' title='A kilómetros de distancia'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-6109168150181310633</id><published>2009-10-09T08:03:00.000-07:00</published><updated>2010-03-14T20:17:05.858-07:00</updated><title type='text'>Crónica de un Espejo</title><content type='html'>Yacía acostado boca abajo sobre su cama. Inmóvil. Quieto. Su triste mirada, esa que mostraba siempre dibujada en su rostro, no la podía ver desde donde estaba ubicado. Me había dejado en uno de los rincones, frente a su ventana. El silencio cortaba el aire ese atardecer, y yo, en silencio, lo contemplaba. Era un objeto más que se confundía con otros tantos dentro de ese desorden, y nadie venía ya a visitarlo. Era evidente, él hacía mucho tiempo que no estaba en su lugar, estaba corrido, fuera de eje, y la inercia de ese movimiento había generado una onda expansiva a su alrededor, torciéndolo todo.&lt;br /&gt; Durante años habló frente a mí, me contó cosas que con el sólo hecho de reproducirlas me conducirían hacia la más severa locura. Se miró en mí, buscó hasta el agotamiento eso que no tenía, que creía tener. Gesticulaba, abría su boca, mostraba sus dientes, se acomodaba el cabello, se ponía de perfil, observaba su nariz, sus ojos, su frente, su cuello y, cuando al fin conseguía convencerse de que en esa imagen no estaba yo sino él, cuando lograba alienarse en eso que le devolvía, salía a la calle a mentir sin miedos, a simular lo feliz y lo afortunado que era.&lt;br /&gt; ¿Cómo no me di cuenta? Me lo había dicho tantas veces ¿No lo había escuchado o no lo había querido escuchar? No lo sé, pero lo hizo, y sin que nadie pudiera estar ahí para impedirlo. Se las había ingeniado tan bien. Sin dudas, era la obra de arte más fabulosa que había visto, era algo sublime! Luchó toda su miserable vida para dejar de ser un artista mediocre y, vaya a saber uno si con intención o sin ella, quizás sin proponérselo, pasó a la inmortalidad.&lt;br /&gt; Tantas veces le había devuelto su escalofriante imagen, había puesto en sus ojos algo parecido a lo que los demás podían llegar a ver y, a pesar de ello, nunca me destruyó. Tal vez por él tabú de los 7 años de mala suerte, no lo sé, pero me merecía ser desparramado por toda la pieza, había sido muy malo con él. Me burlé, me reí y, produciendo un acto altruista de sinceridad extrema, tengo que admitir que lo disfruté. Nunca esperé nada bueno, nada fantástico ni maravilloso que pudiera venir de su creación. Verlo sufrir frente a mí era mi diversión,  mi trabajo, mi función, pero sabía, ahora si, que no merecía conservar mi integridad. Me había ganado, había demostrado de todo lo que era capaz en solo unos segundos.&lt;br /&gt;  Fue la muerte más hermosa que alguien pudo haber escenificado. Se había volado la cabeza de una manera tan perfecta, tan original, con una pasión tan extraordinaria y un dejo de placer en sus imprecisos movimientos de agonía, que ese sentimiento de aberración que produce el suicidio se hacía reversible, convirtiéndose en belleza pura, en una sensación casi orgásmica, haciendo que nada más importe.&lt;br /&gt; Me dejó boquiabierto. Después de tamaño espectáculo, para terminar, dejó una pintura tiesa, pulcra e impoluta que, a medida que pasaban los días, entre la podredumbre de su inmundo cadáver y el aroma putrefacto de su descomposición, generaba una escalofriante verdad, algo casi de orden divino, como una especie de revelación de algo que se mantuvo oculto hasta ese momento. Me hizo dudar, entonces. Él, muerto sobre su cama, reflejaba esa imagen tan perfecta de la desquicia humana, mostraba sin distorsión esa falta de sustantividad, esa locura arrebatadora que produce la descarga sobre sí mismo de una ira tan profunda y radical acumulada; que me sentí insultado. Él era el verdadero espejo, aquel que logró devolver esa imagen que nadie quiere ver: había reflejado a la mismísima muerte en vida.  &lt;br /&gt; Se había coronado. Lo logró, y de la manera más absoluta. Tuvo que resignar su vida para conseguirlo, pero al fin y al cabo todos tenemos que renunciar a algo para obtener lo que deseamos. Yo sólo era un espejo en ese entonces, y debí abandonar esa manera vulgar de reflejar imágenes, tuve que dejar de mostrar banalidades, para sentarme a escribir, para poder contar una historia, y así mostrar esas cosas que un simple espejo no puede reflejar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-6109168150181310633?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/6109168150181310633/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=6109168150181310633' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/6109168150181310633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/6109168150181310633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/10/cronica-de-un-espejo.html' title='Crónica de un Espejo'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-5981174008485880773</id><published>2009-09-13T09:41:00.001-07:00</published><updated>2009-09-13T17:14:46.270-07:00</updated><title type='text'>El Triunfo del Fracaso</title><content type='html'>Ya los había escuchado. No ser y ser nada al mismo tiempo angustia, duele. Nos creemos la mentira de la felicidad y así andamos por el mundo, chocándonos entre sí, como autómatas suicidas buscando sueños en placares ajenos. Todos los viernes, exactamente a la misma hora, comenzaban su reunión semanal.&lt;br /&gt; Estaban debajo de un árbol, sentados en ronda. Yo los miraba desde lejos. Que estúpido me siento a veces, deshojando margaritas en invierno mientras los demás ya se cansaron de esperar, cuando nadie confía en el tiempo, cuando ya no se espera nada del próximo amanecer. Sus intenciones, por supuesto, nunca fueron buenas.&lt;br /&gt; ¿Será que realmente estoy equivocado? ¿Tengo que abandonar mi convencimiento a esta altura de la frustración? Estaban haciendo eso que me pone loco, por eso no me acerqué. Pero, juntando los pocos trocitos de sinceridad que me quedan en el bolsillo: ¡Que tentación sentí en ese momento! Es tan paradójico que las cosas que realmente nos hacen bien, y nos ponen felices, sean tan dañinas al mismo tiempo ¡Que injusticia!&lt;br /&gt; Enroscado en promesas no cumplidas e ilusiones utópicas, me había lanzado al vacío, al abandono en mi lado oscuro. Y allí me quedé, pretendiendo estar a salvo. Gran error. ¿De qué libertades me hablan, cuando siento los límites constantemente besándome la nuca? Ya no le creo nada a nadie.&lt;br /&gt; Y así, convencido de saber de qué se trataba realmente la vida, me creí el mejor ¡Que tonto fui! Ellos ya estaban de pie, a la sombra, el frío se hacía intenso a esas horas del atardecer. Se pusieron sus sacos, sus galeras, tomaron sus bastones, y se marcharon a paso lento hacia el oeste, mientras el sol caía. La cómica silueta de sus cuerpos se recortaba frente al intenso reflejo del ocaso. Una vez más se habían salido con la suya. Quizá por su gran poder intimidante, tal vez por mi cobardía intimidada.&lt;br /&gt; Me quedé allí un rato más y luego entré a mi pequeña cueva. La mentira había triunfado una vez más sobre la tierra. La noche bailaba a esas horas, mientras yo, acostado y apoyando mi cabeza sobre una enorme piedra, no podía dejar de pensar como pudo pasar una vez más lo mismo. Siempre metemos el pie en el mismo pozo. Es tan fácil confundir estupidez con rebeldía que, un poco desanimado y soportando los mismos autorreproches de todos los viernes, me puse a leer mis cuentos como una forma de castigo, mientras me preguntaba: “¿Hasta cuando podremos soportar la culpa de saber que pudiendo haberlo evitado, no hicimos nada?”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-5981174008485880773?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/5981174008485880773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=5981174008485880773' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/5981174008485880773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/5981174008485880773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/09/el-triunfo-del-fracaso.html' title='El Triunfo del Fracaso'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-98027371885837798</id><published>2009-09-05T13:47:00.000-07:00</published><updated>2009-09-06T13:03:24.511-07:00</updated><title type='text'>Nadie es realmente indispensable (... como comodines)</title><content type='html'>La voluntad de él en manos de ella, promesas de amor. Palabras susurradas al oído.&lt;br /&gt;Un poeta se suicida en cada verso y renace en la mirada extasiada de su musa: dama que lo inspira, lo seduce y lo abandona; que lo ama y, por eso, lo hace sufrir.&lt;br /&gt;Difícil de explicar, la amargura presiona su garganta y apenas lo deja respirar ¿Cómo se llama eso que se empieza a terminar antes de comenzar?&lt;br /&gt;Es un silencio incómodo que se hace demasiado largo: pensando qué decir cuando no hay que decir nada. Y así quedan, esperándose el uno al otro, al mismo tiempo.&lt;br /&gt;La confusión formuló preguntas, las contestó de inmediato y construyó una pared, ese muro de Berlín que, siendo ellos lo mismo, los convirtió en algo distinto. Aquella sombra alienante que parecía quedar en el olvido nunca dejó de hacerse presente y, poco a poco, ella fue quedando en la oscuridad eligiendo la sombra y el muro, eso que no quería y que tampoco podía dejar de querer: su pasado.&lt;br /&gt;Relojes mareados, pitadas de puro goce y cartas de despedida que nunca fueron entregadas se acumularon, moldearon su cuerpo, lo marcaron. Ya no sonreía como antes. Era el momento de subirse a otro barco, de buscar otros puertos. Así fue que partió, sólo, movido por los vientos de un destino incierto, sin mapa, y convencido de algo: nadie es imprescindible en este mundo. Podemos estar en cualquier lado, podemos no estar, y sin embargo todo seguirá andando. Somos como comodines, ocupamos lugares que antes ocuparon otros, y algunos estarán ocupando los lugares que dejamos vacíos alguna vez.&lt;br /&gt;En fin, nadie es realmente indispensable.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-98027371885837798?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/98027371885837798/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=98027371885837798' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/98027371885837798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/98027371885837798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/09/nadie-es-realmente-indispensable-como.html' title='Nadie es realmente indispensable (... como comodines)'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-8607164638976832421</id><published>2009-08-08T22:19:00.000-07:00</published><updated>2009-08-08T22:57:41.260-07:00</updated><title type='text'>Un Lápiz y Un Papel En Blanco</title><content type='html'>Cuanto vértigo siente uno a veces, cuando se encuentra frente a un papel en blanco, por ejemplo. Es justamente el abismo, la nada. Un lugar donde hay pura ausencia. Un espacio vacío que, precisamente, se deja llenar. Es más, pide a gritos que alguien deposite algo en él. Algunos, dispuestos y convencidos, se la pasan regalando ideas, maravillas, ocurrencias, sueños, tristezas y quién sabe cuantas cosas más, en papeles deseosos, con sed de letras. Otros, intentando estafarlos, les brindan mentiras y engaños, llenándolos con falsas obras del alma, haciendo que el otoño llegue a las bibliotecas, secando las hojas de libros que han sido escritos por verdaderos ángeles, seres que han dejado trozos de su alma en páginas que al ser leídas acarician lo más profundo del ser, y alivian el existir.&lt;br /&gt; El miedo se siente al comienzo, y eso es bueno. Es esa intriga, esa falta de saber la que crea la pequeña curiosidad que guía a los auténticos, aquellos que han sido elegidos, creadores de mundos mágicos y maravillosos. Semidioses que, al estilo de Prometeo, le robaron las palabras a algún Dios avaro y nos regalaron otros universos, otros lugares, repletos de aquello que carecemos: amor.&lt;br /&gt; Es fantástico todo lo que uno puede hacer con solo un lápiz y una hoja en blanco. Se puede ser ingeniero, arquitecto, verdadero diseñador de sitios que solo pueden existir en esa dimensión, que solo existen en nosotros. Mundos que a través de las caricias que la punta del grafito hace en ese papel se hacen reales, permitiendo que cualquiera que lo desee y quiera ingresar en ellos, lo haga.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-8607164638976832421?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/8607164638976832421/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=8607164638976832421' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8607164638976832421'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8607164638976832421'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/08/un-lapiz-y-un-papel-en-blanco.html' title='Un Lápiz y Un Papel En Blanco'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-5334669477946705404</id><published>2009-07-26T19:58:00.000-07:00</published><updated>2009-07-27T09:48:27.459-07:00</updated><title type='text'>Reflexión sobre las ATADURAS</title><content type='html'>Caí una vez más. Nuevamente me encontraba preso de una idea que bailaba en mi mente. No dejaba de seducirme, se acercaba, se alejaba, pero no desaparecía. Estaba ahí, nunca dejaba de hacerlo. Acariciaba mis dedos, mis letras. Jugaba, creaba pensamientos genuinos, se escondía en frases hechas, nunca me abandonaba. Me obligó así a sentarme y, de una vez por todas, sacarla a la luz, hacerla ser.&lt;br /&gt; Todos estamos atados a algo, me dijo al oído aquella tarde. Amarrados a personas, objetos, pensamientos; vivimos y, así, morimos. Es una evidencia.&lt;br /&gt; Sogas invisibles nos sujetan, y allí nos quedamos. Encadenamientos que nos demuestran todo el tiempo hasta que punto somos realmente libres, y hasta que punto estamos condenados a no poder atravesar cientos límites.&lt;br /&gt; Atados a recuerdos, algunas personas se olvidan de vivir, se encierran en ese pasado, pretérito imperfecto, en situaciones que ya fueron y que ahora ya no son. No pueden hacer su presente, seguir escribiendo su historia. Es ese nudo el que los obligó a guardar el lápiz y les robó el futuro. Cierran sus ojos, no ven lo que los rodea. Están aferrados a objetos, elementos que los remontan a aquellas épocas. Fotos, cartas, amuletos, canciones. Sin dudas han rechazado todo, nada les interesa excepto aquel tiempo anterior, donde solo reconocen haber sido felices.&lt;br /&gt; Otros están amarrados a ciertas sustancias que permiten que su sangre siga corriendo, que su corazón siga latiendo. Una especie de prótesis tóxica les quita el sufrimiento existencial, los completa, les permite vivir, pero por otro lado los cosifica, los convierte en estatuas y les arranca las esperanzas, matándolos. Sustancias que hacen de pañuelo que seca sus lágrimas y a la vez de jaula, cortándole los pasos y quitándole sentido y dirección a su marcha; abrazos que consuelan y a la vez manos que tapan sus bocas, enmudeciéndolos.&lt;br /&gt; También hay gente sujetada a lugares y a personas, fijándoles un radio, un área donde pueden moverse. Están pegados a ese sitio de una manera tan radical que no pueden ver el mundo, no lo conocen, no saben que hay del otro lado del río. Depende incondicionalmente de la presencia de esos otros, que les dan tranquilidad; y la soledad es su peor enemiga, su miedo más grande. Esos rostros familiarizados les devuelven la paz, la seguridad, la estabilidad. Su aire por lo general está viciado, pero prefieren eso a lo desconocido. No pueden renunciar a lo viejo y aferrarse verdaderamente a lo nuevo. No hay lugar para personas nuevas en sus vidas.&lt;br /&gt; Pero además de estos casos típicos y cotidianos, existe una clase de amarrados que, a diferencia de los otros, quieren liberarse. Están oprimidos, ocultos. Son aquellos que están amarrados a su condición, ella les marca sus límites constantemente, es más, ellos viven y mueren en el límite, no pueden salirse allí: están limitados desde el principio. Amarrados a la pobreza, a la miseria más aguda que alguien puede llegar a imaginarse. Conocen el hambre, algo que muchos de nosotros jamás sentimos (no hambre en el sentido de que hace más de 6 horas que no comen nada… hambre en el sentido de una persona que padece la falta de alimento constante). No tienen nada, y ese es su dilema. Están envueltos en la ausencia, en la carencia total. Es la peor de todas las ataduras. Anudados a la indigencia son enterrados vivos, tachados de la sociedad, y mantenidos en las sombras. Su existir está ceñido por el este infierno al que fueron lanzados, algunos desde antes de nacer. Quieren soltarse de su prisión, por supuesto, dejar de ser eso que muchos ojos no quieren ver: los villeros, los negros, los cabezas; recuperar su dignidad y su orgullo, empeñados por un par de monedas en la primera limosna que pidieron. Están presos de todo ello, de la injusticia que los ha deshumanizado, que aquel que compró sus almas y los convirtió en fichas de ajedrez, haciendo especulaciones y jugando con sus cuerpos, acomodándolos acá o allá, según su conveniencia.&lt;br /&gt; Es una realidad. Todos, sin dudas estamos atados, esposados a muchísimas cosas más: creencias, ideales, deseos, hábitos, etc. Y depende de nosotros, y solo de nosotros, conseguir esa libertad que nos falta, que prestamos alguna vez y que jamás nos devolvieron. Solo cortando las cadenas que nos mantienen sumergidos en el mar de la ignorancia de lo que padecemos, como seres humanos y como sociedad, podemos ser verdaderamente hombres libres, concientes y justos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;F.G.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-5334669477946705404?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/5334669477946705404/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=5334669477946705404' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/5334669477946705404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/5334669477946705404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/07/reflexion-sobre-las-ataduras.html' title='Reflexión sobre las ATADURAS'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-1798177420413650864</id><published>2009-07-24T12:27:00.001-07:00</published><updated>2009-07-24T12:28:26.869-07:00</updated><title type='text'>Psicoanálisis y Ciencia: Saber y Verdad</title><content type='html'>Intentaré abordar las relaciones entre “el saber” y “la verdad”, tanto en el campo de la ciencia como en del psicoanálisis, y a la vez los puntos que estos tienen en común, y aquello en los cuales difieren.&lt;br /&gt; En “La ciencia y la verdad”, Lacan comienza haciendo referencia al estatuto del sujeto en el psicoanálisis, al estado de escisión, de “spaltung” de ese sujeto que el psicoanalista detecta en su praxis. Ese sujeto no es otro que el sujeto de la ciencia, va a sostener inmediatamente, es aquel que funda Descartes en la formulación del Cógito. A partir de ello, fundamenta la imposibilidad del pensar al psicoanálisis como práctica y el inconciente freudiano como descubrimiento, antes del nacimiento, en el siglo XVII, de la ciencia. Y contrariamente a lo que suele pensarse como una pretendida ruptura de Freud con el cientificismo de su época, es ese mismo cientificismo el que lo condujo a abrir la vía que lleva para siempre su nombre. Esa vía no se desprendió nunca de los ideales del cientificismo, y es por ello justamente que el psicoanálisis conserva su crédito. &lt;br /&gt; Sostener que el sujeto sobre el cual operamos en psicoanálisis no es otro sino el “sujeto de la ciencia”, es decir que el sujeto que inaugura Descartes rechazando todos los saberes existentes, guiado por el proceso de la duda metódica, vacío de contenidos psíquicos, vaciado de representaciones y despojado de cualidades, es homólogo al sujeto freudiano.&lt;br /&gt; Morel (en “Ciencia y Psicoanálisis”), al respecto, sostiene que la ciencia se ocupa de hallar saber en lo real, y luego de operar con ese saber sobre lo real. Hay una dialéctica entre el hallazgo y la operatividad. Basta con pensar en Newton cuando descubrió las leyes de la gravitación. Se trata de un saber en lo real, ya que lo real obedece hasta cierto punto a esa fórmula matemática, y ello antes de ser descubierta. Pero hay una frontera entre el saber y lo real, y esa frontera es móvil. La ciencia intenta suprimirla, y hacer coincidir todo lo real con el saber. A esa frontera abierta y móvil Lacan la llama “sujeto de la ciencia”, y caracteriza a la ciencia, entonces, como el fracaso en el esfuerzo por suturar ese sujeto. La ciencia objetiviza ese sujeto, lo rechaza en tanto se maneja con significantes puros (es decir, que no remiten a ningún sujeto), con el modelo de la física matematizada de la fórmula, y es justamente eso que se intenta eliminar lo que funda el campo del psicoanálisis. &lt;br /&gt; En referencia al proceder cartesiano, Morel va a decir también que en el análisis se produce algo del mismo orden que los pasos seguidos por Descartes. El sujeto que acude al análisis rechaza como él los saberes existentes sobre su síntoma, en el que consiste su inconciente, y ese saber lo supone en Otro. Supone que ese saber existe, un poco como el científico supone saber en lo real; ésta es incluso la condición para que pueda descifrar ese saber, hacerlo existir realmente, enunciándolo. Pero, a diferencia de Descartes, ese saber referido al síntoma del sujeto no está separado de la verdad de su ser. El sujeto no puede decirse: “que el otro se quede con la verdad, yo me quedo con el saber”, ya que padece justamente de esa verdad que encarna el síntoma. La cura consiste en transformar al máximo esa verdad en saber. Pero ese saber no es universal, sino particular, ya que el inconciente no es colectivo y solo se lo puede descifrar en el dispositivo freudiano. Es más, el inconciente de un sujeto en análisis depende de su analista, del deseo de su analista; es decir, de la relación particular de éste con la experiencia. Ello implica evidentemente la no cientificidad del psicoanálisis: en la ciencia el deseo del experimentador no tiene papel alguno. La operación analítica apunta siempre a esa frontera entre saber y goce (uno de los nombres de lo real al que apunta el psicoanálisis), entre simbólico y real, donde se produce el sujeto. Mientras que la ciencia busca el modo de suturar ese sujeto, el psicoanálisis intenta hacerlo surgir.&lt;br /&gt; En relación a lo anterior, Lacan en el seminario XI (en la clase I), se pregunta por el “Deseo del analista” y si esa pregunta puede quedar por fuera de los límites del campo del psicoanálisis, como en efecto pasa en la ciencia, donde nadie se pregunta nada respecto del deseo del físico, por ejemplo. Inmediatamente se responde que no, y hace referencia a lo que él llama “el pecado original del análisis”, el deseo del propio Freud, el hecho de que algo en Freud nunca fue analizado. Se trata del origen, es decir, saber mediante que privilegio encontró el deseo de Freud, en el campo de la experiencia que designa como el inconciente, la puerta de entrada. Sostiene que para que el análisis se mantenga en pie es esencial remontarse al origen.&lt;br /&gt; Oscar Masotta, en el prólogo del seminario XI (los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis), explica que Lacan convirtió en un sostenido trabajo de enseñanza (más de 20 años de seminarios) la indagación de los fundamentos freudianos, convirtiéndolos en motivo de una tarea interminable, cuestionar y poner en vilo lo que detractores de entonces y siempre dan por hecho consumado: el lugar del psicoanalista. Sostiene, entonces, que hablar del deseo del analista no se lo debe entender solamente como el hecho de que la noción de transferencia debe ser replanteada de manera radical, sino que el lugar del analista (imposible, como el del político y el educador) no debe cesar de ser cuestionado. &lt;br /&gt; Para ir terminando, en “La ciencia y la verdad”, Lacan llama la atención sobre el hecho de que la ciencia no tiene memoria. Olvida las peripecias de las que ha nacido cuando está constituida.&lt;br /&gt; En relación con esto y echando luz sobre la ética de la ciencia y la del psicoanálisis, Oscar Sawicke, en “La ciencia y la segregación del inconciente”, define a la ciencia como el avance del saber en terrenos desconocidos, ampliando sus horizontes y otorgando al hombre mayor conocimiento y poder. Así, los adelantos científicos producen un continuo mejoramiento del nivel y la calidad de vida de los hombres, y sus conceptos se vinculan a la orientación científica que determina una ética. El hombre se define en términos de igualdad, equivalente de normalidad, y la homologación de la biología con lo humano es fundamental, es el principio que rige la formación científica, en especial la formación médica. Entonces, la ciencia es la acumulación del saber cada vez más extendido, y quizás a pesar de él, da origen a una generalización, transformándose en equivalente de la verdad, alejado de su origen. Por otro lado, el descubrimiento freudiano, el inconciente, introduce un principio ético diferente, que soporta una concepción del saber diferente. Es una práctica que admite la diferencia absoluta de los hombres. Su saber no es equivalente de la verdad ni busca la construcción de un universal. Los hombres son diferentes, y sus historias determinan esta diferencia. El psicoanálisis interroga el hablar del sujeto implementando un saber articulado con la palabra. El sujeto será definido así por lo que de él se escucha, en su hablar. Es una posición ética que diferencia el saber y la verdad desde el decir del sujeto, realidad simbólica, fantasmática y no fáctica. El hombre establece una relación con la realidad mediatizada por el lenguaje. Ya no es un ser viviente a secas, no es, por fuera de los efectos del lenguaje.&lt;br /&gt; El inconciente freudiano es esa verdad que no puede ser toda dicha. Dice de un saber diferente de la verdad. Sabe de una verdad imposible, y establece que una verdad nueva advenga, en singular. Discurso del sujeto que soporta el principio de no identidad, de división del sujeto, de imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;F.G.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-1798177420413650864?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/1798177420413650864/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=1798177420413650864' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1798177420413650864'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1798177420413650864'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/07/psicoanalisis-y-ciencia-saber-y-verdad.html' title='Psicoanálisis y Ciencia: Saber y Verdad'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-8588673148569386738</id><published>2009-07-15T19:50:00.001-07:00</published><updated>2009-07-15T19:50:56.873-07:00</updated><title type='text'>LOS ANÓNIMOS</title><content type='html'>El Frío húmedo pasa por entremedio de las grietas de paredes simuladas por un montón de chapas amontonadas. Sus camas son solo trozos de goma espuma sobre el piso (de tierra). Y la puerta de sus casas, un pedazo de tela que la brisa hace bailar.&lt;br /&gt; Revuelven la basura. Viven de lo que lo los demás ya no usan. El hambre es una sensación constante a la que todavía no se pueden acostumbrar. La mugre, la roña y la miseria no cubren solo sus cuerpos, también sus vidas. Su situación es más que violenta, más que agresiva. La sociedad los esconde, los tapa tras las sobras, los margina, mira para otro lado. Están corrompidos, tachados, negados. Deshumanizados. Desheredados. Son Anónimos.&lt;br /&gt; Entre todos ellos hay un pequeño niño. Su edad no alcanza la década. Él acompaña a su padre todos los días, como muchos, en la búsqueda de cartones para poder venderlos, y de alguna que otra cosa que encuentren por allí para llevar a su racho. Pasea por la gran ciudad en la humilde carreta, tironeada por un escuálido caballo que apenas puede caminar. Por su lado pasan los autos, algunos nuevos y otros no tanto. La gente que deambula por allí ni lo registra, como si fuese un espíritu, un alma, un fantasma. Es así. El fantasma de la pobreza, de la indigencia. La poca gente que se anoticia de su presencia enseguida cruza de vereda. El miedo se dibuja en sus rostros. Él los observa, mientras el viejo para de vez en cuando a recolectar algunas cajas.&lt;br /&gt; Siempre mira los negocios, las grandes y luminosas vidrieras llenas de cosas (que jamás podrá tener), las personas cargando con paquetes, los tipos de seguridad que lo atraviesan con la mirada; en fin, ese mundo del que fue expulsado antes de su nacimiento. Al principio no entendía. Si bien es pequeño y carga con una mochila llena de dudas, empieza a conocer su condición. Pero a pesar de esto, hay algo que siempre le pregunta a su papá, y  éste le contesta callando, no encontrando palabras para semejante inquietud. Ni él lo sabe. “¿Qué hice yo para merecer esta vida? ¿Qué hice de mal para tener que vivir en un rancho de chapa, con piso de tierra, y dormir en un pedazo de goma espuma? ¿Qué es lo que hice mal para tener que cagar al lado de donde como?... ¿Que es lo que hizo de bien el niño que vive en una casa de material, tiene su habitación con calefacción, va a la escuela, tiene ropa limpia y juguetes?... acaso la vida es solo una cuestión de azar… de suerte, tal vez, dependiendo del lugar donde te toque nacer?! “.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-8588673148569386738?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/8588673148569386738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=8588673148569386738' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8588673148569386738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8588673148569386738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/07/los-anonimos.html' title='LOS ANÓNIMOS'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-2891800385779266517</id><published>2009-06-30T22:12:00.000-07:00</published><updated>2009-07-02T12:13:33.062-07:00</updated><title type='text'>UNA RUBIA MUY FRESCA (remake)</title><content type='html'>Había salido tarde de trabajar aquel viernes caluroso y de mucha humedad. El sol ya casi estaba ausente y la noche empezaba a reinar. El paisaje urbano que decoraba aquel momento no era muy distinto al de otros días, gente apurada, yendo y viniendo; autos, colectivos, taxis, motos, invadiendo las calles; bocinas, ruidos y gritos de personas impacientes; bebés llorando en manos de madres desesperadas, señoras coquetas observando vidrieras de negocios que ya cerraban sus puertas, carteles luminosos que se empezaban a lucir después de un día donde pasaron desapercibidos; en fin, era un anochecer más en la gran ciudad, donde todos siempre tienen algo más importante que hacer, y como de costumbre, están llegando tarde.&lt;br /&gt; Yo estaba relajado, si bien no solía conservar la calma a esas horas después de una larga semana laboral. Decidí, entonces, salir a caminar un rato por ahí en vez de volver rápido a casa, donde seguramente me daría un baño, cenaría algo poco elaborado y caería como un tronco a dormir.&lt;br /&gt; El calor se hizo indisimulable después de un par de cuadras caminadas y algunas reflexiones de cigarrillo inconclusas. Las gotas de sudor mojaban mi camisa y mi boca pedía a gritos que le quite esa seca sed que desde el principio cargaba encima. Algo tenía que hacer. Necesitaba un lugar donde refugiarme un rato y recuperarme antes de volver a casa. Entonces, como una especie de paraíso, se me aparecieron las grandes puertas de aquel bar en la vereda de enfrente. Jamás lo había visto, ni siquiera me había percatado de su existencia a pesar de frecuentar bastante esa cuadra, pasando todos los días obligatoriamente por allí de camino al trabajo.&lt;br /&gt; Crucé la calle decidido, sin dudar, y entré en aquel oscuro sitio donde se veía bastante movimiento desde afuera. Atravesé rápidamente sus puertas y me quedé parado allí, en la entrada. Realicé una visión panorámica observando más o menos el lugar. Sus mesas estaban acomodadas de una manera bastante irregular, algunos de los que estaban allí bebían tragos, líquidos de diversos colores en vasos largos, otros tomaban cerveza, unos pocos se mostraban con whisky, y se paseaban todos por el pequeño salón derrochando simpatía por demás. Había personas que había salido de trabajar al igual que yo, otros que parecían frecuentar el lugar, y algunos sujetos algo raros, como disfrazados, muy ridículos, con cara de bandidos.&lt;br /&gt; Inevitablemente, brillando desde el fondo y siendo imposible no verla, una luz muy potente me encandiló. Al principio creí que se trataba de una aparición, de algún fenómeno paranormal, pero no. Era la rubia más hermosa que había visto en mi vida. Estaba sola allí, apoyada sobre la barra, como esperando que alguien se le acerque. Todos le pasaban por al lado, algunos la miraban, pero ella se hacía la desentendida. Por más que después me lo negó, sé que notó mi presencia cuando entré. No dejó de mirarme ni un momento.&lt;br /&gt; A paso lento y tranquilo avancé hasta el fondo y me paré a su lado. Ella miraba para otro lado, ignorándome. La hablé al oído, le pregunté si estaba sola y no me dirigió la palabra. Encendí un cigarrillo y mientras fumaba la miraba de reojo. La rubia seguía inmóvil, quieta. Ahí fue cuando, haciéndome el tonto, le pregunté al muchacho que estaba detrás de la barra si sabía algo de ella y éste me dijo que hacía bastante tiempo que posaba allí, que aparentemente estaba sola. Entonces, rápidamente, como si fuera un acto reflejo, la agarré y la llevé a una mesa en el rincón más oscuro, donde pudiéramos estar tranquilos y nadie nos moleste.&lt;br /&gt; Ella seguía sin decir nada, solo me miraba. Al comienzo creí que no había onda, aparentaba ser un corte de rostro terrible, pero después me di cuenta de que se trataba de una rubia tímida. Se quedó conmigo ahí, frente a mí. Charlamos un largo rato, le conté algunas pavadas e inventé algunas anécdotas graciosas que adornaron mi coqueteo. Ella solo sonreía mientras yo llenaba silencios con palabras sin importarme mucho que era lo que decía. La noté enseguida un poco nerviosa. Había comenzado a transpirar demasiado mojando toda la mesa. Me estaba esperando, no decía nada, y yo sin darme cuenta seguía hablando hasta que me animé y le dí ese tan esperado beso. Fue delicioso, quería que no termine jamás. Era como si su alma acariciara la mía, llenándome de ganas de vivir. Todavía lo recuerdo como si hubiera sido hace un momento. Fue mágico.&lt;br /&gt; Luego del beso, mientras nos mirábamos, contemplándonos en silencio, ella comenzó a sentirse mal. Fue así como perdió el equilibrio de repente, cayó sobre la mesa y luego al suelo. Espuma blanca empezó a salir de su boca. Todos me miraban y yo no sabía que hacer, solo la observaba, la vergüenza me había paralizado. Enseguida, cuando reaccioné, la levanté y la apoyé sobre una silla, mientras hacía señas al muchacho de la barra, levantando la mano y gritando: “Mozo, otra cerveza, por favor…!”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-2891800385779266517?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/2891800385779266517/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=2891800385779266517' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/2891800385779266517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/2891800385779266517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/06/una-rubia-muy-fresca-remake.html' title='UNA RUBIA MUY FRESCA (remake)'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-7187851370241135690</id><published>2009-05-29T16:32:00.000-07:00</published><updated>2009-05-29T16:33:22.785-07:00</updated><title type='text'>Cuando nuevamente dijeron La Verdad</title><content type='html'>Que horror!!! Nuevamente volvía a pasar lo que hace mucho tiempo había causado el constreñimiento de la humanidad toda. A pesar de haberse puesto todos de acuerdo en que nunca más se repitiera, los hombres sin darse cuenta comenzaron la decir la “verdad”. Esa verdad, que con el fin de mantener la paz y la armonía habían enterrado en lo más profundo de los secretos, había salido a la luz una vez más, no solo expresando la violencia y el odio más radical, sino también trayendo al presente todo aquello que parecía haber sido perdonado y olvidado. &lt;br /&gt; En tiempos pasados, en varias ocasiones, está verdad también logró soltarse de las cadenas que la mantenían escondida en la prisión de lo prohibido, provocando las masacres más grandes e impresionantes que la historia del hombre contempla. Estos hechos, producto del esfuerzo que implica hacerse cargo de su existencia, se convirtieron en los motivos de su ocultamiento, sin ser suficientes para su logro.&lt;br /&gt; Esos hombres, aquellos que se encargaron de velarla, son quienes, por culpa de su tonto olvido, nuevamente la hicieron pública. Se transitaba otra vez un camino sin retorno, ya que las veces que esa verdad vio la luz se hizo imposible volver atrás. Ella destruía todas las creaciones humanas, aquello que se diseñó justamente para taparla y así poder mirar hacia otro lado: la cultura en toda su extensión. Justamente, lo que mantenía entretenido al hombre, distrayéndolo y haciéndolo olvidar de aquella tormentosa verdad de la que nada quería saber, caía con las ropas de ella dejándola al desnudo. Eso que las sociedades habían edificado con tanto trabajo se derrumbaba, presa de sus contradicciones, transparentando la vulnerabilidad y la fragilidad que escondía tras su aparente omnipotencia. &lt;br /&gt; Una vez más era necesario construir algo nuevo, algo que pudiera soportarla y de esa manera poder seguir. Así pasó siempre, cada vez que salió de las sombras, el hombre tuvo que vérselas para lidiar con ella, construyendo recursos que se lo permitieran. &lt;br /&gt; De este modo, los griegos inventaron la filosofía, la democracia, la política, las artes, el politeísmo, el logos, etc., desentendiéndose de aquella verdad, siendo útil hasta que ella les hizo jaque, y todo desapareció teniendo que surgir el monoteísmo, el catolicismo, el discurso religioso más violento de la historia, la figura del rey y toda una organización social en torno a ello. Esto obligó a quitar esa verdad del mundo una vez más, devolviendo al hombre la posibilidad de no enfrentarse a ella.&lt;br /&gt; Aquello permitió el paso de varios siglos, justamente aquellos donde Dios enmudeció al hombre, hasta que la rebelión hizo rodar la cabeza de los monarcas, quemando sus reinos, donde la verdad se paseaba sin pudores nuevamente. La divinidad de los soberanos fue intensamente cuestionada y provocó la muerte de este Dios, el renacimiento del hombre y la construcción del gran edificio de la modernidad, con su discurso científico (reemplazando al de Dios), con sus ideales de progreso, felicidad y liberación de todos los males del hombre, el desarrollo de la industrialización y el capitalismo. Construcciones por demás sofisticadas, enjaulando a la verdad por un tiempo más, hasta este momento, donde después de una larga siesta se mostraba en la calle haciendo de las suyas, quitándole credibilidad a todo una vez más. Los modernos ideales y modelos de superhombre fueron crucificados con los fundamentos de la ciencia, exigiendo como antes, novedad o padecimiento. &lt;br /&gt; Esta verdad, siempre imposible de percibir en su totalidad, enredada en la complejidad de las situaciones, obligaba ir más allá, sin poder el hombre salirse del más acá, pudiendo captarla solo a través de su caos. Era hora de callarla para poder mirarse a la cara y sonreírse como antes, volver a tener buenos modales. Hacía falta crear nuevas mentiras que permitieran renegar esa verdad y lograr establecer el amor entre los hombres: mentiras que logren sustentar ese falso bienestar, esa comodidad, aunque sea por un tiempo más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-7187851370241135690?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/7187851370241135690/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=7187851370241135690' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/7187851370241135690'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/7187851370241135690'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/05/cuando-nuevamente-dijeron-la-verdad.html' title='Cuando nuevamente dijeron La Verdad'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-9130553756284211408</id><published>2009-05-17T10:49:00.000-07:00</published><updated>2009-05-17T10:53:46.026-07:00</updated><title type='text'>No existe Ciencia...!</title><content type='html'>...“Porque no existe una Ciencia del Amor?”, me había preguntado una vez más. Pensaba que si fuera así todo sería mucho más fácil. Uno leería un par de libros y listo. Aunque sea un esbozo de una disciplina así haría que todo sea un poco menos doloroso. Estaba convencido de que seguir probando con “ensayo y error” podría llegar a provocar graves lesiones en mi precaria lucidez.&lt;br /&gt; Pero es algo imposible, me respondí al instante. No hay razón ni lógica en este mundo que pueda absorber y aplicar una serie de leyes universales sobre el campo del amor. No hay categorías ni clasificaciones que sirvan, cada una de ellas tendría infinitas excepciones. Los experimentos en los laboratorios del amor serían una burla, convirtiéndose en verdaderos papelones. &lt;br /&gt; No hay experiencias que alcancen, no hay expertos en este tema. Somos siempre un grupo de novatos aprendiendo a jugar, a veces intentando ayudarnos, pero cada uno es tan ignorante en sí que termina, muchas veces, arruinando todo sin querer.&lt;br /&gt; Las palabras nunca alcanzan y con frecuencia sobran. Las experiencias nos aportan conocimientos que pueden ser valiosos, pero los olvidamos muy rápido. Nunca aprendemos nada y los aciertos son siempre errores que dieron buenos resultados. Esta ilógica, es la lógica del amor, y es lo que hace, de alguna manera, más loco al loco que está enamorado, y menos cuerdo a los enamorados que dicen estar en sus cabales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-9130553756284211408?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/9130553756284211408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=9130553756284211408' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/9130553756284211408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/9130553756284211408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/05/no-existe-ciencia.html' title='No existe Ciencia...!'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-1343290366130404424</id><published>2009-05-09T08:52:00.000-07:00</published><updated>2009-05-09T09:08:20.233-07:00</updated><title type='text'>Reflexiones sobre "El Volver"</title><content type='html'>Es una evidencia. Hace bastante tiempo que viene rondando en mi mente un grupo de ideas que no logra otra cosa que expresarse compulsivamente una y otra vez. Tengo que admitir que se han manifestado tanto en mí que lo mínimo que puedo hacer es intentar un ordenamiento más o menos claro. Y así, de ese modo, avanzar hacia otra cosa: salir de este estancamiento.&lt;br /&gt; Me dí cuenta de que tenía que hacer esto cuando no hacía otra cosa que volver siempre sobre el mismo tema. Por más que intentaba crear una originalidad o algo novedoso, en algún punto siempre había un retorno hacia esa situación, ese hecho, que no hacía más que repetirse, de maneras diferentes, disfrazándose, escondiéndose: siempre aparecía ahí, sin disimulo.&lt;br /&gt; Se preguntarán ¿Cuál será ese hecho, ese tema tan recurrente? Pues no es otro que “el volver”. Parece un absurdo, pero no. Este último tiempo no he podido dejar de volver sobre “el volver”. Ya lo había planteado, de alguna manera, quizá no muy clara y en forma de cuento en “El dilema de cómo hacer para volver” o “Tradición-Traición”. En fin: esta situación de volver, este desafío al tiempo y las distancias, al espacio físico en sí, no hace otra cosa que repetirse incansablemente. &lt;br /&gt; A partir de aquí es que me surge la ardua necesidad de preguntarme sobre el volver. Teniendo en cuenta que nunca es bueno comenzar una reflexión comenzando por definiciones, no voy a preguntarme directamente “¿Qué es el volver?”, ya que tampoco es lo que me interesa saber.&lt;br /&gt; Sin dudas, todo volver hace referencia al tiempo, y fundamentalmente a un tiempo “pasado”. Esto es necesario y casi irrefutable, si no fuera porque volver también hace referencia al cambio. Yo puedo volverme tonto, vos podés volverte viejo y él puede volverse loco. Se refiere al cambio de cualidad o estado de una persona o cosa. Pero no es este el sentido de volver que me quita el sueño, sino más bien el primer sentido, el hecho de hacer presente un hecho pasado va a ser el blanco de estas reflexiones.&lt;br /&gt; Después de estas aclaraciones, la condición de que volver siempre va a hacer referencia a un tiempo pasado es incuestionable, ya que es muy difícil volver a un tiempo presente o a un tiempo futuro. Si yo quiero volver, supongamos, a una situación, un estado, un momento, un hecho, un lugar, etc., este siempre va a tener que ubicarse en un tiempo anterior al presente. Como de ninguna manera se puede retroceder el tiempo, entonces lo que se hace es actualizar un hecho pasado, una acción, etc. en el presente. Esa es la forma de volver, lo que no significa retroceder. Hoy, con estas ideas (bastante cuestionadas, por suerte) de “progreso”, de “avanzar”, “crecer”, etc.; el hecho de volver es un horror. Mientras menos memoria tengan los hombres, más libres serán; parece ser la consigna. Hay que ir para adelante: Una farsa bastante evidente. Volver, muchas veces, es una forma de progresar. Los hombres somos históricamente dependientes, lo cual nos obliga siempre a tener que volver. Tampoco se trata de caer en el pesimismo de pensar que todo tiempo pasado fue mejor, pero este volver es una necesidad humana, tan vital como el alimentarse o el dormir.&lt;br /&gt; Si lo pensamos así, esto nos obliga a cuestionar la vida como un proceso lineal y dividido en etapas sucesivas. Nuestra reflexión nos dice que no es así. La vida, de alguna manera, podría estar representada por un círculo, donde se avanza y se retrocede a la vez, o por un espiral donde se está volviendo siempre, donde las etapas no son claras y están solapadas unas con otras, mezcladas y entrelazadas. Las situaciones, les hechos, los lugares, los modos, las acciones, las formas, las personas, etc. se repiten todo el tiempo, mutados, combinados, disfrazados, siempre vuelven, los déjà vu aparecen  inevitablemente, tan irresistibles como el hecho y el deseo de volver.&lt;br /&gt; Pero está claro que no se puede volver para quedarse. El hacerlo traería problemas muy graves. Uno vuelve para luego irse, alejarse nuevamente. Si uno volviera para quedarse atado a ese regreso nunca más podría volver, ya que solo lo podría hacer si se hubiese ido.&lt;br /&gt; El hecho de volver a cometer siempre los mismos errores se nos aparece de repente. El equivocarse en lo mismo, esta vuelta no deseada hacia lo desagradable, hacia lo no querido, es inevitable también. Y junto con ese volver no deseado viene el volver a empezar, algo que hacemos mucho a lo largo de toda esta vida espiralada. Estamos empezando cada segundo, y volvemos a empezar a hacer las misma cosas, y de la misma manera, como si se tratara de una compulsión obsesiva o un ritual. Muchas veces este “empezar” queda solo en un volver a intentar, algo que es más de un ser cabeza dura y retobado que de un ser humano pensante y racional.&lt;br /&gt; Está en evidencia, entonces, este eterno regresar, esta curva tan humana que nos lleva siempre a los mismos lugares de donde partimos, las mismas sensaciones. Este largo retorno al punto de partida, de donde empezamos todo el tiempo, y no dejamos de empezar. Acá es donde puedo preguntarme que tan saludable es esto, esta manía de no dejar de estar atados y de volver todo el tiempo, sin poder liberarse. El quedarse ahí, sentados y volviendo sobre un pasado que ya pasó, pero que no deja de hacerse presente y futuro. Un pasado que atraviesa el tiempo, las ideas, las ganas, en fin: la vida. No sostengo para nada el hecho de dinamitar nuestras memorias, sino que planteo el poder dejar de ser adictos a ellas, volviendo sin remordimientos, convirtiéndonos es esclavos de aquello.&lt;br /&gt; Hasta acá es donde pude llegar. No sé si logré ordenar mis pensamientos como lo deseaba, pero seguramente tendré que volver sobre este tema, como nuestra conclusión nos lo dice. Espero encontrar elementos que me ayuden a completarlo y así contentarme, ya que esto es solo un pequeño boceto, en el que quedaron algunas cosillas por fuera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-1343290366130404424?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/1343290366130404424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=1343290366130404424' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1343290366130404424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1343290366130404424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/05/reflexiones-sobre-el-volver.html' title='Reflexiones sobre &quot;El Volver&quot;'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-2649988837747709928</id><published>2009-04-24T08:53:00.000-07:00</published><updated>2009-04-24T08:56:20.648-07:00</updated><title type='text'>Cosas de Todos los días!</title><content type='html'>Allá va el rosarino, mezcla de Olmedo y el “Che”&lt;br /&gt;Va a encontrarse con ella en el monumento, a las 3.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colegiala inocente que se escapó del bachillere,&lt;br /&gt;Se hizo la gran “chapina” para ir a coger con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los libros aquella tarde solo estuvieron de adorno, &lt;br /&gt;Pero la pendeja aprendió un montón de poses porno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la cosa terminó ella quedó enamorada, &lt;br /&gt;Y el “pecho frío” la mandó a la concha de su hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es una historia de amor,&lt;br /&gt;Pero si bien rosarina.&lt;br /&gt;No tiene nada especial&lt;br /&gt;Nos habla de unas cojidas.&lt;br /&gt;Son cosas que pasan acá,&lt;br /&gt;Cosas de todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se flecharon en la “Flora”, a orillas del río Paraná,&lt;br /&gt;El “come gato” la apuró y la llevó al asiento de atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La negra asomó la hilacha, demostrando su experiencia,&lt;br /&gt;Y el “sin aliento” le dio su verga como licencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su atributo fue pequeño para aquellas pretensiones&lt;br /&gt;Y la morocha enseguida se subió los pantalones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El “canalla” avergonzado no encontró más otra opción&lt;br /&gt;Que buscar entre sus dedos terminar aquella misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es una historia de amor,&lt;br /&gt;Pero si bien rosarina.&lt;br /&gt;No tiene nada especial&lt;br /&gt;Nos habla de unas cojidas.&lt;br /&gt;Son cosas que pasan acá,&lt;br /&gt;Cosas de todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Choro” y mafia de Pichincha, sentado sobre el Boulevard&lt;br /&gt;Pispeaba, buscando una mina para invitarla a almorzar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un choripan con lechuga, le quería hacer probar&lt;br /&gt;Y luego en el Independencia la goma hacerse tirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su actuación fue mas que buena, su chamuyo fue de campeón&lt;br /&gt;Cazó en el primer intento una minita del montón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Flor de sorpresa se llevó cuando el bulto se le marcó,&lt;br /&gt;Tenía flor de longaniza, “la puta que lo parió”!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No es una historia de amor,&lt;br /&gt;Pero si bien rosarina.&lt;br /&gt;No tiene nada especial&lt;br /&gt;Nos habla de unas cojidas.&lt;br /&gt;Son cosas que pasan acá,&lt;br /&gt;Cosas de todos los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(canción escrita con mi colega,Agustín Fabron, para regalarsela al genio de Zambayonny)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es un poco fuera de lo común. Pero tiene su simpatía. Hay que escucharla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saludos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FER!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-2649988837747709928?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/2649988837747709928/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=2649988837747709928' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/2649988837747709928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/2649988837747709928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/04/cosas-de-todos-los-dias.html' title='Cosas de Todos los días!'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-3632669699542510734</id><published>2009-04-14T14:14:00.001-07:00</published><updated>2009-04-14T14:14:46.697-07:00</updated><title type='text'>La Muchacha de mis cuentos</title><content type='html'>Las cosas nunca son normales. Cada vez estoy más convencido de ello. Jamás creí que la muchacha que me quitaba la sensatez, esa que aparecía en todos mis cuentos, que soñaba en mis viajes oníricos al mundo de mi inconciente, que esperaba en todas las esquinas, existía realmente.&lt;br /&gt;La encontré precisamente en el lugar donde nada había ido a buscar, donde nada esperaba hallar. Y ahí estaba, sin registrarme, como si fuera un ente invisible. Al principio intenté tranquilizarme, disimular… pero nunca pude hacerlo totalmente. Quise captar su atención, pero no lo conseguí hasta antes de partir nuevamente. No siempre las cosas son fáciles, lo sabía. &lt;br /&gt;Y así fue. Cuando ya estaba a punto de abandonar aquel lugar, que ahora se había vuelto más que especial, un rayo atravesó nuestras mentes, cortocircuitando nuestras almas y llenando de dulce miel nuestros corazones. Sin duda era ella. Lo supe desde el comienzo. Y la joven mujer de rizos caoba también sabía que era yo quien la había inventado, quien la había soñado, quien le había dado vida en aquellas locas historias que hoy descansan junto a ésta en un viejo cuaderno, sobre la mesa de un pibe que no sabe que hacer con sus penas.&lt;br /&gt;Las circunstancias marcaron el guión y tuve que partir de todas maneras. Creyendo que la había perdido, que se olvidaría de mí, que huiría con personajes atractivos de cuentos más entretenidos o quizás seduciría otros escritores que le dieran historias más lindas; tocó una tarde de abril la puerta de mi humilde casa.&lt;br /&gt;Eso no lo había escrito yo, sino ella. Ella me había inventado de la misma manera. Me había soñado, me había pensado, me había creado del mismo modo; y utilizando ese mágico lápiz comenzó a escribir nuestra historia: ésta historia. Fueron las tardes de abril más lindas de mi vida, más mágicas, más llenas…&lt;br /&gt;Pero tuvo que volverse, como la 2da ley de Newton lo exigía, a aquel sitio donde esperaba encontrarla cada vez que pase por allí. Y todo lo que eso implicó: yo de este lado del papel y ella de aquel. Antes de partir me dejó un disco con la cara de Dios y un beso en el bolsillo del pantalón.&lt;br /&gt; Sigo pensando que las cosas nunca son fáciles ni normales. Hoy solo espero volverla a ver.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-3632669699542510734?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/3632669699542510734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=3632669699542510734' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/3632669699542510734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/3632669699542510734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/04/la-muchacha-de-mis-cuentos.html' title='La Muchacha de mis cuentos'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-1804477561983479372</id><published>2009-03-20T09:20:00.001-07:00</published><updated>2009-03-20T09:20:51.629-07:00</updated><title type='text'>LOCO</title><content type='html'>Tranquilo, relajado y con aires de grandeza salí a la calle aquel día, sin saber que me esperaba aquello que, intuyendo que algún día pasaría, divisaba en otro momento de mi vida.&lt;br /&gt; No se trataba de la muerte. Aunque algún día ella vendría inevitablemente, como parte misma del ciclo de la existencia. Siempre se la ve lejana, mal escondida tras los horizontes de la vejez, asomando medio cuerpo, la muy ingenua y evidente.&lt;br /&gt; Tampoco se trataba del amor, que sin buscarlo llega, así de golpe el muy sinvergüenza, atrevido y desprejuiciado, invadiendo hasta los rincones más inhóspitos del alma, levantando el polvo de pensamientos enterrados y provocando un revuelo de ideas y sentimientos encontrados y desencontrados. Poniendo nuestro cuerpo como escudo de todo aquello, se prende un cubano y se camufla tras sus chascarrillos. &lt;br /&gt; Aquello que me atacaría por asalto era, nada más ni nada menos, que la pérdida de mi sensatez. Algo que yo preveía que sucedería desde hacía tiempo, pero que esperaba que en otro momento. La cordura, de un segundo para otro y sin importarle nada, se suicidó ahí mismo, en su lugar de trabajo. A pesar que sabía que la muy puta me detestaba no entendía porqué llegó a semejante decisión. Si tengo que ser sincero, nunca nos llevamos bien, pero bueno, de algún modo era ella quién mantenía la casa de mis ideas en orden. &lt;br /&gt; No hace falta ser un erudito, o tener una licenciatura en algo, para darse cuenta del quilombo que quedó acá. Ni si quiera es necesario entrar en detalles, ya el panorama general muestra lo difícil que es encontrar las puntas del ovillo de mi universo mental. Los simples hechos de no poder distinguir a las personas reales de las fantasías, los sueños de la vigilia, lo correcto de lo incorrecto, lo bueno de lo malo; por nombrar algunos, me demuestran constantemente la gravedad del asunto.&lt;br /&gt; Mis movimientos cada vez más desarticulados, cada uno siguiendo un ritmo distinto, separados y aislados, hacen notar mi presencia desde lejos. Un cuerpo segmentado, desplazándose cada porción del mismo para lugares diferentes, y hasta opuestos, me transforman en una especie de marioneta torpe, sin gracia.&lt;br /&gt; Los espejos ya no reflejan mi imagen. Este aspecto, producto de la descomposición provocada por los malos humores, es más que lamentable. Evidentemente fui consumido por el vicio de la locura, como una especie de cáncer del pensamiento, en cuestión de meses, y ya no hay forma de detenerlo.&lt;br /&gt; Esta demencia me mantiene súper pirado todo el día, cargando un flor de chifle XL al mejor estilo “mochila”. No había dudas, me dejé arrastrar por el atractivo río de la falta de juicio, y ahora floto en una balsa de ideas atrofiadas hacia la perdición, mirando la luna y escuchándola cantar canciones de María Elena Walsh.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;F.G.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-1804477561983479372?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/1804477561983479372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=1804477561983479372' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1804477561983479372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1804477561983479372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/03/loco.html' title='LOCO'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-1613627745356270870</id><published>2009-03-15T09:52:00.000-07:00</published><updated>2009-03-15T09:53:12.403-07:00</updated><title type='text'>ASÍ</title><content type='html'>Y así, sin darme cuenta, sin que nadie me lo preguntara, ya estaba adentro del juego. Un lugar donde la planificación y la estrategia, por perfectas que fueran, no tenían sentido. El azar reinaba por sobre todas la reglas, constituciones, decretos, ordenanzas y leyes físicas. Todo dependía de él. Cuando tomé conciencia ya había tirado los dados una decena de veces y lo que allí estaba sucediendo no dependía de mí, ni de nadie. La única forma de salir era que el juego acabara, pero el tiempo y las piezas sobre el tablero me susurraban al oído que faltaba demasiado, y solo tenía una opción: seguir jugando.&lt;br /&gt; Un sistema casi perfecto, manteniéndome en vilo, preocupado y sin certezas. Los demás jugadores parecían ignorar toda la situación. Sus rostros paralizados, inmóviles, lo observaban todo. Intenté decírselos, pero no me lo permitieron. Nadie quería perder: nadie dejaba de jugar.&lt;br /&gt; Evidentemente era yo, ya que ellos, despreocupados, festejaban sus rachas de suerte, mientras mis dados redondos no dejaban ni un minuto de girar, mareados y atolondrados, chocándose entre sí. La cosa siguió, y cada uno ocupándose de lo que le correspondía a su soberanía personal, no miraba al resto. Éramos varios, pero estábamos solos. Cada uno consigo mismo.&lt;br /&gt; De ese modo, mientras algunos veían el triunfo tan cercano, arrancándose los ojos por una tonta ambición, perdimos. El juego se hizo infinito y quedamos todos agonizando allí, viéndonos morir. Un cubilete desfondado y las fichas desparramadas sobre la mesa son lo único que quedó de aquello que ni el propio azar pudo impedir. “La tristeza durará por siempre”, dijo el artista antes de partir con su pecho agujereado por un plomo: y así, sin darme cuenta, sin que nadie me lo preguntara, se metió en mis cuentos, con sus girasoles y su fracaso en vida, y no se fue nunca más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;F.G.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-1613627745356270870?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/1613627745356270870/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=1613627745356270870' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1613627745356270870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1613627745356270870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/03/asi.html' title='ASÍ'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-4355820333150597911</id><published>2009-02-28T12:23:00.000-08:00</published><updated>2009-03-01T10:51:53.519-08:00</updated><title type='text'>EL DILEMA DE CÓMO HACER PARA VOLVER</title><content type='html'>Había llegado a aquel viejo poblado una tarde de abril. Estaba de paso por ese sitio, solo por una noche. El carruaje que me llevaba de vuelta hacia Rosario había roto una de sus ruedas y debía esperar a que la reparen. Era un pueblo pequeño, un lugar de esos donde uno nunca piensa que puede llegar a encontrar algo interesante.&lt;br /&gt; Me hospedaba en el único hotel que había. Una construcción con una arquitectura muy clásica, un poco abandonada. Sus pasillos eran tenebrosos y todo estaba bastante recubierto con tierra, como si hiciera siglos que no se limpiara. Pude darme cuenta que no pasaba mucha gente por allí, ya que cuando ingresé al viejo edificio la gente que trabaja ahí se puso toda a mi disposición. Me dieron la mejor habitación, una que tenía una gran ventana que permitía ver toda la pequeña ciudad. Esa noche me acosté temprano, estaba muy cansado y cuando llegara a mi destino sabía que no iba a estar tranquilo por mucho tiempo.&lt;br /&gt; Al principio no podía conciliar el sueño. Era todo tan precario que no quería estar allí. De repente, cuando por fin pude empezar a dormitar, empecé a escuchar un piano a lo lejos que tocaba una triste melodía. Las notas desprendidas de su caja llegaban marchando con sus últimas fuerzas hasta mi habitación. Era una música hiriente, transportaba tanto dolor en sus compases que era inevitable conmoverse.&lt;br /&gt; Por más que intenté dormirme, sin darle importancia al melancólico sonido, no pude. Tuve que sentarme en la cama porque mis ojos habían comenzado a llorar solos. Una angustia tan grande me había invadido que no me quedó otra alternativa que abrir la inmensa ventana para que circule un poco el aire y a la vez intentar descubrir de donde venía aquella catarsis en re menor. Divisé a lo lejos el lugar: era una pequeña casa humilde.&lt;br /&gt; En realidad mi deseo era que saliera el sol, así podía irme de ese sitio lo mas rápido posible. Ya lo dice la famosa frase “En el polvo no hay oportunidad”; y es tal cual, esa gente nunca iba salir de la caverna. Como no podía descansar escuchando las notas de aquel triste pentagrama, no tardé mucho en vestirme y salir de allí rumbo al viejo y misterioso rancho musical.&lt;br /&gt; Al principio me dio un poco de miedo ir a esas horas de la noche a caminar por ahí, pero mi curiosidad era mas grande. Mientras más me acercaba a la casucha, la melodía se escuchaba mejor y más potente en su sonar. Tengo que admitir que tardé bastante, mi pánico era indisimulable. Cuando me encontré frente a la puerta de la mugrosa y pobre vivienda, ya estaba inundado en llanto, la tristeza había invadido hasta el último rincón de mi alma y la angustia se hamacaba en mi cordura: me había deshecho. Toqué la puerta con apenas una pocas fuerzas y en cuanto el “toc-toc” fue percibido por el pianista se interrumpió su concierto nocturno y la música dejó de sonar. A los pocos minutos la tabla vieja y despintaba q tenía como puerta se abrió, y un señor muy viejo se asomó por detrás de ella. Estaba decrépito. Tenía una altura y una delgadez considerables y hasta extremas, y un rostro completamente arrugado. Sus arrugas eran tan marcadas y profundas que su cara parecía un mapa. A la vez, un olor a tabaco rancio y embotado irrumpió en mi nariz de una manera tan violenta que comencé a toser sin parar, mientras que al mismo tiempo lloraba sin consuelo, conmovido por su quehacer musical.&lt;br /&gt; El viejo me vio así, quebrado emocionalmente, y me hizo pasar sin preguntarme nada. Tardé un poco en reintegrarme de aquel estado deplorable que presentaba y luego si me rompió ese silencio tan misterioso que invadía la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quién es usted y que hace por aquí?- dijo con un hilo de voz, muy afónico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo no soy de aquí- respondí muy asustado, intentando disimular- Estoy de paso, me voy en una horas… y su música no me permitió descansar. Así que por eso vine a verlo.&lt;br /&gt;  &lt;br /&gt;-¿Y que es lo que quiere? ¿Que deje de tocar?- me retrucó el anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por supuesto que sí- respondí irritado- Y además de todo eso, su música me angustia muchísimo… no puedo dejar de llorar cuando la oigo- le reproché enseguida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es que no es precisamente música… es otra cosa ¿Ves algún piano en este lugar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; En ese momento un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, desde la cabeza hasta la punta de mis pies, al no ver ningún instrumento allí, ni nada parecido. Enseguida lo miré al hombre a los ojos y este no perdía su calma. Por un momento creí que estaba frente un loco, un psicótico… estaba muy confundido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y qué era ese sonido que escuchaba?- pregunté alterado, muy nervioso- No entiendo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y el viejo se quedó callado. Caminó hasta un roñoso aparador que yacía en un rincón y encendió un pipa carboniza de tanto largar humo, se sentó en un destrozado sillón de cuero al que le colgaban los pedazos y me contó aquel curioso secreto. En su juventud él se enamoró de una hermosa mujer en la ciudad, una belleza sin igual que lo hizo feliz desde el primer momento que la vio. Se casaron y se fueron de la gran jungla de cemento que, según él, consumía lo mejor de la gente sin dejarle ni paz, ni amor, ni nada. La ambición reinaba por sobre todas las cosas. Y así, llegaron a ese pueblo cuando apenas era un pequeño asentamiento y desde aquel día vivía ahí. Pasaron unos pocos años felices hasta que ella se enfermó muy grave, algo fulminante, que se la llevó en cuestión de semanas. La tristeza fue gigante el día de su muerte, tan grande que para llevársela tuvo que hacerse presente uno de los mismísimos arcángeles, y presenciando semejante escena le concedió la posibilidad de que ella pueda volver en forma de melodía todas las noches hasta que por fin sea su hora se partir y entonces así estar juntos nuevamente. Y esa música que vuela por todo el pueblo es ella, haciendo llorar a todos, velando ese amor que se resiste a morir con el paso del tiempo.&lt;br /&gt; Así, nos quedamos charlando con el añejado hombre hasta que el sol se paró por fin sobre el cielo. Me despedí, entonces, prometiendo volver a visitarlo y sabiendo que jamás lo volvería a ver. Salí rápido de la casucha rumbo al hotel para buscar mis cosas y retomar mi viaje de una vez por todas.&lt;br /&gt; Unos años después quise volver al humilde pueblo con mi mujer, para mostrarle lo que me había pasado aquella vez, pero por más que lo busqué no pude encontrarlo. Jamás existió un poblado allí, me dijeron. Y todo volvía a empezar “¿Viste alguna casa por aquí?” me preguntó ella, al ver una planicie de tierra vacía. Y el escalofrío me recorría nuevamente todo el cuerpo, de la cabeza hasta los pies ¿Estaba, tal vez, frente a una loca, una psicótica?&lt;br /&gt;F.G.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-4355820333150597911?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/4355820333150597911/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=4355820333150597911' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/4355820333150597911'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/4355820333150597911'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2009/02/el-dilema-de-como-hacer-para-volver.html' title='EL DILEMA DE CÓMO HACER PARA VOLVER'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-8919258985094391393</id><published>2008-12-16T19:06:00.000-08:00</published><updated>2008-12-16T19:11:52.771-08:00</updated><title type='text'>La Espera</title><content type='html'>La tarde caía mientras el sol apenas asomaba su calva cabeza en el horizonte, pintando el cielo de un color cobrizo. Él la esperaba otra tarde de verano, como hacía años lo venía haciendo, en el mismo banco de la plaza donde se despidieron. La expresión de angustia en su cara lo decía todo: estaba desahuciado, molesto. La realidad le dictaba su veredicto una vez más, ella no iba a regresar, y aunque no pueda aceptarlo, hacía demasiado tiempo ya que su ausencia se había hecho más verdadera y duradera que cualquier otra cosa. Las promesas del regreso se las había llevado el viento, como se la llevó a ella también. Sin embargo, ese viento omnipotente y todopoderoso no había podido arrancársela del corazón, allí donde echó raíces su amor. &lt;br /&gt; Su vida era “esperarla”. Vivía para esperarla, y a la vez esperaba para poder vivir. Todas sus tardes eran oscuras, y ella era la luz que le permitía seguir siendo algo: algo que sufre, pero algo al fin.&lt;br /&gt; En aquel lugar se despidieron, jurando volver a verse. Era tan complicado todo. Presos de situaciones particulares, habían logrado estar en el momento equivocado, en el lugar equivocado. Desde entonces, desde aquella tarde de enero, él vuelve todos los días a esperarla.&lt;br /&gt; Sin embargo, aquella tarde especial, donde el sol asomaba su calva cabeza en el horizonte y pintaba el cielo de un color cobrizo, pasó algo realmente sorprendente. Su camisa a cuadros, sin planchar, como de costumbre, y su gastado pantalón parecían no incomodarlo. Él esperaba quieto y tranquilo, soportando el calor, cuando una bandada de pájaros lo rodeó. Al principio le trajeron un poco de su perfume, de su aroma, en el aire. Ellos lo venían observando desde el principio y no soportaron verlo allí, muriendo de a poco, entonces la fueron a buscar… la buscaron y la encontraron. Estaba viviendo en otro mundo, iluminada por otros soles, muy feliz, y sin recordarlo. Él, al principio, se quedó mudo, como lo hacía siempre, y después sus ojos se pusieron brillosos, soltando una lágrima como alguien que no quiere desprenderse de algo que quiere. Esa gota de sufrimiento rodó por su mejilla hasta el borde de su cara y cayó al suelo, transformándolo en un ave, igual a las que lo rodeaban.&lt;br /&gt; Así, aquella tarde donde el sol ya no asomaba su calva cabeza, y donde el cielo se volvía oscuro, él pudo ser otra cosa. Pudo soltar sus ataduras, ser libre y volar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-8919258985094391393?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/8919258985094391393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=8919258985094391393' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8919258985094391393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8919258985094391393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/12/la-espera.html' title='La Espera'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-7651768286184042155</id><published>2008-11-27T14:34:00.000-08:00</published><updated>2008-11-27T14:36:23.505-08:00</updated><title type='text'>El Hombre Nuevo</title><content type='html'>El “Hombre Nuevo”. Suena bien. Uno lo puede leer muchas veces, puede repetirlo en voz alta y hasta sentir eso que produce cuando uno lo oye. Pero ¿Qué quiere decir? No es solo un sustantivo adjetivado esperando que le pongan un verbo para que pueda ser algo más. El Hombre Nuevo es más de lo que dicen esas once letras acomodadas una detrás de la otra. Esas dos palabras juntas, sin importar el orden, dicen tantas cosas que no le hace falta verbo alguno, porque él mismo es acción en su esencia.&lt;br /&gt;Hombre del futuro, forjado en la fragua de la justicia con las herramientas de la moral y la ética, estructurado en la vanguardia guerrillera, generador de conciencia revolucionaria y entusiasmo combativo.&lt;br /&gt;Hombre que quiere nacer todos los días en nosotros, pero que muere diariamente en su estado más embrionario. Sepultado por ilusiones, fantasías y deseos sustentados en la realidad más irreal pensable. Hombre que intenta ver la luz, pero es abortado por una sociedad que no lo deja ser, una sociedad anticonceptiva que potencia la individualidad y la ignorancia, transformando el río de la humanidad en una zanja de agua estancada, sin vida.&lt;br /&gt;Hombre que se constituye como tal en su acción, en su praxis. Impensable, inacabado.&lt;br /&gt;Si dejáramos que éste eche raíces en nosotros y pueda florecer: eso si sería una primavera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-7651768286184042155?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/7651768286184042155/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=7651768286184042155' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/7651768286184042155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/7651768286184042155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/11/el-hombre-nuevo.html' title='El Hombre Nuevo'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-8174721375065393275</id><published>2008-11-12T09:22:00.000-08:00</published><updated>2008-11-12T09:26:42.387-08:00</updated><title type='text'>DESGRACIA</title><content type='html'>Ella tocó mi puerta, como muchas otras desgracias lo hicieron antes; y siempre que una desgracia tocó mi puerta, abrí. Allí estaba, parada, fija y sonriendo. Traía una cajita en su mano. Supuse desde el principio que venía a llevarse mi corazón. Solo me miraba y sonreía. La hice pasar. Le ofrecí algo de tomar. Mientras dejaba la cajita sobre la mesa me dijo que tenía calor. Se quitó la piel y la dejó en el perchero. Yo amagué a subir el aire acondicionado, pero como recordé que no tenía, encendí el ventilador de techo. Fue un error no haber tenido en cuenta su altura. Cuando las paletas comenzaron a girar ¡¡¡PAFFFF!!! Voló su cabeza contra el macetero, cayendo sobre unas plantas. Comenzó a gritar y a hacer escándalo. Estaba muy enojada. De repente empezó a hablar en un idioma muy raro. Mi cabeza se atrofió y estaba que estallaba. Mis pies parecían derretirse. El dolor se me hacía cada vez más fuerte. Ella se acercó a mí y con un golpe muy violento incrustó su mano en mi pecho. Revolvió un rato con sus dedos, con mucha paciencia. El tiempo pasaba y empezaba a preocuparse. Siguió buscando hasta que se dio cuenta de que lo que había venido a buscar ya se lo habían llevado. Se paró de un salto, tomó su cabeza, su piel, la pequeña caja y se marchó. Yo tardé en reintegrarme. Me dio mucha risa en ese momento. Ella que quería mi pequeño e inservible corazón, y yo lo había cambiado la semana pasada por un poco de AMOR. Todavía me quedaba un poco en la bolsa, pero no sabía que iba a hacer cuando se me termine.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-8174721375065393275?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/8174721375065393275/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=8174721375065393275' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8174721375065393275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/8174721375065393275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/11/desgracia.html' title='DESGRACIA'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-7496969261808798506</id><published>2008-10-08T13:55:00.000-07:00</published><updated>2008-10-08T13:56:21.093-07:00</updated><title type='text'>Entrevista al Dr. Sigmund Freud</title><content type='html'>"El valor de la vida"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta entrevista fue concedida al periodista George Sylvester Viereck en 1926 en la casa de Sigmund Freud en los alpes suizos.&lt;br /&gt;Se creía perdida pero en realidad se encontró que había sido publicada en el volumen de "Psychoanalysis and the Fut", en New York en 1957.&lt;br /&gt;Fue traducida del ingles al portugués por Paulo César Souza y al castellano por Miguel Angel Arce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Setenta años me enseñaron a aceptar la vida con serena humildad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien habla es el profesor Sigmund Freud, el gran explorador del alma. El escenario de nuestra conversación fue en su casa de verano en Semmering, una montaña de los alpes austríacos. Yo había visto el país del psicoanalisis por última vez en su modesta casa de la capital austríaca. Los pocos años transcurridos entre mi última visita y la actual, multiplicaron las arrugas de su frente. Intensificaron la palidez de sabio. Su rostro estaba tenso, como si sintiese dolor. Su mente estaba alerta, su espíritu firme, su cortesía impecable como siempre, pero un ligero impedimento en su habla me perturbó. Parece que un tumor maligno en el maxilar superior tuvo que ser operado. Desde entonces Freud usa una prótesis, lo cual es una constante irritación para él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Detesto mi maxilar mecánico, porque la lucha con este aparato me consume mucha energía preciosa. Pero prefiero esto a no tener ningún maxilar. Aún así prefiero la existencia a la extinción. Tal vez los dioses sean gentiles con nosotros, tornandonos la vida más desagradable a medida que envejecemos. Por fin, la muerte nos parece menos intolerable que los fardos que cargamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Freud se rehúsa a admitir que el destino le reserva algo especial).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: ¿Por qué (dice calmamente) debería yo esperar un tratamiento especial? La vejez, con sus arrugas, llega para todos. Yo no me revelo contra el orden universal. Finalmente, después de setenta años, tuve lo bastante para comer. Aprecié muchas cosas -en compañía de mi mujer, mis hijos- el calor del sol. Observé las plantas que crecen en primavera. De vez en cuando tuve una mano amiga para apretar. En otra ocasión encontré un ser humano que casi me comprendió. ¿Qué más puedo querer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: El señor tiene una fama. Su obra prima influye en la literatura de cada país. Los hombres miran la vida y a sí mismos con otros ojos, por causa de este señor. Recientemente, en el septuagésimo aniversario, el mundo se unió para homenajearlo, con excepción de su propia universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Si la Universidad de Viena me demostrase reconocimiento, me sentiría incómodo. No hay razón en aceptarme a mi o a mi obra porque tengo setenta años. Yo no atribuyo importancia insensata a los decimales. La fama llega cuando morimos y, francamente, lo que ven después no me interesa. No aspiro a la gloria póstuma. Mi virtud no es la modestia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: ¿No significa nada el hecho de que su nombre va a perdurar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Absolutamente nada, es lo mismo que perdure o que nada sea cierto. Estoy más bien preocupado por el destino de mis hijos. Espero que sus vidas no sean difíciles. No puedo ayudarlos mucho. La guerra practicamente liquidó mis poseciones, lo que había adquirido durante mi vida. Pero me puedo dar por satisfecho. El trabajo es mi fortuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Estabamos subiendo y descendiendo una pequeña elevación de tierra en el jardín de su casa. Freud acarició tiernamente un arbusto que florecía)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Estoy mucho más interesado en este capullo de lo que me pueda acontecer despues de estar muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: ¿Entonces, el señor es, al final, un profundo pesimista?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: No, no lo soy. No permito que ninguna reflexión filosófica complique mi fluidez con las cosas simples de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: ¿Usted cree en la persistencia de la personalidad después de la muerte, de la forma que sea?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: No pienso en eso. Todo lo que vive perece. ¿Por qué deberia el hombre constituir una excepción?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: ¿Le gustaría retornar en alguna forma, ser rescatado del polvo? ¿Usted no tiene, en otras palabras, deseo de inmortalidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Sinceramente no. Si la gente reconoce los motivos egoístas detrás de la conducta humana, no tengo el más mínimo deseo de retornar a la vida; moviendose en un círculo, sería siempre la misma. Más allá de eso, si el eterno retorno de las cosas, para usar la expresión de Nietzsche, nos dotase nuevamente de nuestra carnalidad y lo que involucra, ¿para qué serviría sin memoria? No habría vínculo entre entre el pasado y el futuro. Por lo que me toca, estoy perfectamente satisfecho en saber que el eterno aborrecimiento de vivir finalmente pasará. Nuestra vida es necesariamente una serie de compromisos, una lucha interminable entre el ego y su ambiente. El deseo de prolongar la vida excesivamente me parece absurdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Bernard Shaw sustenta que vivimos muy poco. El encuentra que el hombre puede prolongar la vida si asi lo desea, llevando su voluntad a actuar sobre las fuerzas de la evolución. El cree que la humanidad puede recuperar la longevidad de los patriarcas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Es posible que la muerte en sí no sea una necesidad biológica. Tal vez morimos porque deseamos morir. Asi como el amor o el odio por una persona viven en nuestro pecho al mismo tiempo, asi también toda la vida conjuga el deseo de la propia destrucción. Del mismo modo como un pequeño elástico tiende a asumir la forma original, así también toda materia viva, conciente o inconcientemente, busca readquirir la completa, la absoluta inercia de la existencia inorgánica. El impulso de vida o el impulso de muerte habitan lado a lado dentro nuestro. La muerte es la compañera del Amor. Ellos juntos rigen el mundo. Esto es lo que dice mi libro: "Más allá del principio del placer" En el comienzo del psicoanalisis se suponía que el Amor tenía toda la importancia. Ahora sabemos que la Muerte es igualmente importante. Biológicamente, todo ser vivo, no importa cuán intensamente la vida arda dentro de él, ansía el Nirvana, la cesación de la "fiebre llamada vivir". El deseo puede ser encubierto por digresiones, no obstante, el objetivo último de la vida es la propia extinción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Esto es la filosofía de la autodestrucción. Ella justifica el auto-exterminio. Llevaría logicamente al suicidio universal imaginado por Eduard Von Hartmann.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: La humanidad no escoge el suicidio porque la ley de su ser desaprueba la via directa para su fin. La vida tiene que completar su ciclo de existencia. En todo ser normal, la pulsión de vida es fuerte, lo bastante para contrabalancear la pulsión de muerte, pero en el final, ésta resulta más fuerte. Podemos entretenernos con la fantasía de que la muerte nos llega por nuestra propia voluntad. Sería más posible que no pudiéramos vencer a la muerte porque en realidad ella es un aliado dentro de nosotros. En este sentido (añadió Freud con una sonrisa) puede ser justificado decir que toda muerte es un suicidio disfrazado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Estaba haciendo frio en el jardín. Continuamos la conversación en el gabinete. Vi una pila de manuscritos sobre la mesa, con la caligrafia clara de Freud).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: ¿En qué está trabajando el señor Freud?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Estoy escribiendo una defensa del análisis lego, del psicoanálisis practicado por los legos. Los doctores quieren establecer al análisis ilegal para los no-médicos. La historia, esa vieja plagiadora, se repite después de cada descubrimiento. Los doctores combaten cada nueva verdad en el comienzo. Después procuran monopolizarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: ¿Usted tuvo mucho apoyo de los legos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Algunos de mis mejores discípulos son legos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: ¿El Señor Freud está practicando mucho psicoanálisis?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Ciertamente. En este momento estoy trabajando en un caso muy difícil, intentando desatar conflictos psíquicos de un interesante paciente nuevo. Mi hija también es psicoanalista como usted puede ver....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(En ese momento apareció Miss Anna Freud, acompañada por su paciente, un muchacho de once años de facciones inconfundiblemente anglosajonas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: ¿Usted ya se analizó a sí mismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Ciertamente. El psicoanalista debe constantemente analizarse a sí mismo. Analizándonos a nosotros mismos, estamos más capacitados para analizar a otros. El psicoanalista es como un chivo expiatorio de los hebreos, los otros descargan sus pecados sobre él. El debe practicar su arte a la perfección para liberarse de los fardos cargados sobre él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Mi impresión es de que el psicoanálisis despierta en todos los que lo practican el espíritu de la caridad cristiana. Nada existe en la vida humana que el psicoanálisis no nos pueda hacer comprender. "Tout comprendre c'est tou pardonner".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Por el contrario (acusó Freud sus facciones asumiento la severidad de un profeta hebreo), comprender todo no es perdonar todo. El análisis nos enseña apenas lo que podemos soportar, pero también lo que podemos evitar. El análisis nos dice lo que debe ser eliminado. La tolerancia con el mal no es de manera alguna corolario del conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Comprendí súbitamente por qué Freud había litigado con sus seguidores que lo habían abandonado, porque él no perdona disentir del recto camino de la ortodoxia psicoanalítica. Su sentido de lo que es recto es herencia de sus ancestros. Una herencia de la que él se enorgullece como se enorgullece de su raza).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Mi lengua es el alemán. Mi cultura, mi realización es alemana. Yo me considero un intelectual alemán, hasta que percibí el crecimiento del preconcepto anti-semita en Alemania y en Austria. Desde entonces prefiero considerarme judío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Quedé algo desconcertado con esta observación. Me parecía que el espíritu de Freud debería vivir en las alturas más allá de cualquier preconcepto de razas, que él debería ser inmune a cualquier rencor personal. Entanto no precisamente a su indignación, a su honesta ira, se volvía más atrayente como ser humano. ¡Aquiles sería intolerable si no fuese por su talón!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Me pone contento, Herr Profesor, de que también el señor tenga sus complejos, de que también el señor Freud demuestre que es un mortal!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Nuestros complejos son la fuente de nuestra debilidad; pero con frecuencia, son también la fuente de nuestra fuerza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Imagino, observo, ¡cuáles serían mis complejos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Un análisis serio dura más o menos un año. Puede durar igualmente dos o tres años. Usted está dedicando muchos años de su vida la "caza de los leones". Usted procuró siempre a las personas destacadas de su generación: Roosevelt, El Emperador, Hindenburgh, Briand, Foch, Joffre, Georg Bernard Shaw....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Es parte de mi trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Pero también es su preferencia. El gran hombre es un símbolo. Su búsqueda es la búsqueda de su corazón. Usted también está procurando al gran hombre para tomar el lugar de su padre. Es parte del complejo del padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Negué vehementemente la afirmación de Freud. Mientras tanto, reflexionando sobre eso, me parece que puede haber una verdad, no sospechada por mi, en su sugestión casual. Puede ser lo mismo que el impulso que me llevó a él)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Me gustaría, observé después de un momento, poder quedarme aquí lo bastante para vislumbrar mi corazón a través de sus ojos. ¡Tal vez, como la Medusa, yo muriese de pavor al ver mi propia imagen! Aún cuando no confío en estar muy informado sobre psicoanálisis, frecuentemente anticiparía o tentaría anticipar sus intenciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: La inteligencia en un paciente no es un impedimento. Por el contrario, muchas veces facilita el trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(En este punto el maestro del psicoanálisis difiere bastante de sus seguidores, que no gustan mucho de la seguridad del paciente que tienen bajo su supervisión)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: A veces imagino si no seríamos más felices si supiésemos menos de los procesos que dan forma a nuestros pensamientos y emociones. El psicoanálisis le roba a la vida su último encanto, al relacionar cada sentimiento a su original grupo de complejos. No nos volvemos más alegres descubriendo que todos abrigamos al criminal o al animal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: ¿Qué objeción puede haber contra los animales? Yo prefiero la compañía de los animales a la compañía humana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Porque son más simples. No sufren de una personalidad dividida, de la desintegración del ego, que resulta de la tentativa del hombre de adaptarse a los patrones de civilización demasiado elevados para su mecanismo intelectual y psíquico. El salvaje, como el animal es cruel, pero no tiene la maldad del hombre civilizado. La maldad es la venganza del hombre contra la sociedad, por las restricciones que ella impone. Las más desagradables características del hombre son generadas por ese ajuste precario a una civilización complicada. Es el resultado del conflicto entre nuestros instintos y nuestra cultura. Mucho más desagradables que las emociones simples y directas de un perro, al mover su cola, o al ladrar expresando su displacer. Las emociones del perro (añadió Freud pensativamente), nos recuerdan a los héroes de la antigüedad. Tal vez sea esa la razón por la que inconcientemente damos a nuestros perros nombres de héroes como Aquiles o Héctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Mi cachorro es un doberman Pinscher llamado Ájax.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: (sonriendo) Me contenta saber que no pueda leer. ¡El sería ciertamente, el miembro menos querido de la casa, si pudiese ladrar sus opiniones sobre los traumas psíquicos y el complejo de Edipo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Aún usted, profesor, sueña la existencia compleja por demás. Entanto me parece que el señor sea en parte responsable por las complejidades de la civilización moderna. Antes que usted inventase el psicoanálisis, no sabíamos que nuestra personalidad es dominada por una hueste beligerante de complejos cuestionables. El psicoanálisis vuelve a la vida como un rompecabezas complicado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: De ninguna manera. El psicoanálisis vuelve a la vida más simple. Adquirimos una nueva síntesis despues del análisis. El psicoanálisis reordena el enmarañado de impulsos dispersos, procura enrrollarlos en torno a su carretel. O, modificando la metáfora, el psicoanálisis suministra el hilo que conduce a la persona fuera del laberinto de su propio inconciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Al menos en la superficie, pues la vida humana nunca fue mas compleja. Cada día una nueva idea propuesta por usted o por sus discípulos, vuelven un problema de la conducta humana más intrigante y más contradictorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: El psicoanálisis por lo menos, jamás cierra la puerta a una nueva verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Algunos de sus discípulos, más ortodoxos que usted, se apegan a cada pronunciamiento que sale de su boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: La vida cambia. El psicoanálisis también cambia. Estamos apenas en el comienzo de una nueva ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: La estructura científica que usted levanta me parece ser mucho más elaborada. Sus fundamentos -la teoría del "desplazamiento", de la "sexualidad infantil", de los "simbolismos de los sueños", etc- parecen permanentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Yo repito, pues, que estamos apenas en el inicio. Yo apenas soy un iniciador. Conseguí desenterrar monumentos enterrados en los sustratos de la mente. Pero allí donde yo descubrí algunos templos, otros podrán descubrir continentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: ¿Usted siempre pone el énfasis sobre todo en el sexo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Respondo con las palabras de su propio poeta, Walt Whitman: "Más todo faltaría si faltase el sexo" (Yet all were lacking, if sex were lacking). Mientras tanto, ya le expliqué que ahora pongo el énfasis casi igual en aquello que está "más allá" del placer -la muerte, la negociación de la vida. Este deseo explica por qué algunos hombres aman al dolor -como un paso para el aniquilamiento! Explica por qué los poetas agradecen a:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Whatever gods there be,&lt;br /&gt;That no life lives forever&lt;br /&gt;And even the weariest river&lt;br /&gt;Wind somewhere safe to sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Cualesquiera dioses que existan&lt;br /&gt;Que la vida ninguna viva para siempre&lt;br /&gt;Que los muertos jamás se levanten&lt;br /&gt;Y también el río más cansado&lt;br /&gt;Desagüe tranquilo en el mar"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Shaw, como usted, no desea vivir para siempre, pero a diferencia de usted, él considera al sexo carente de interés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: (Sonriendo) Shaw no comprende al sexo. El no tiene ni la más remota concepción del amor. No hay un verdadero caso amoroso en ninguna de sus piezas. El hace humoradas del amor de Julio César -tal vez la mayor pasión de la historia. Deliberadamente, tal vez maliciosamente, él despoja a Cleopatra de toda grandeza, relegándola a una simple e insignificante muchacha. La razón para la extraña actitud de Shaw frente al amor, por su negación del movil de todas las cosas humanas, que emanan de sus piezas el clamor universal, a pesar de su enorme alcance intelectual, es inherente a su psicología. En uno de sus prefacios, él mismo enfatiza el rasgo ascético de su temperamento. Yo puedo estar errado en muchas cosas, pero estoy seguro de que no erré al enfatizar la importancia del instinto sexual. Por ser tan fuerte, choca siempre con las convenciones y salvaguardas de la civilización. La humanidad, en una especie de autodefensa procura su propia importancia. Si usted raspa a un ruso, dice el proverbio, aparece el tártaro sobre la piel. Analice cualquier emoción humana, no importa cuán distante esté de la esfera de la sexualidad, y usted encontrará ese impulso primordial al cual la propia vida debe su perpetuidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Usted, sin duda, fue bien seguido al transmitir ese punto de vista a los escritores modernos. El psicoanálisis dió nuevas intensidades a la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: También recibí mucho de la literatura y la filosofía. Nietzche fue uno de los primeros psicoanalistas. Es sorprendente ver hasta qué punto su intuición preanuncia las novedades descubiertas. Ninguno se percató más profundamente de los motivos duales de la conducta humana, y de la insistencia del principio del placer en predominar indefinidamente que él. El Zaratustra dice: "El dolor grita: ¡Va! Pero el placer quiere eternidad Pura, profundamente eternidad". El psicoanalisis puede ser menos discutido en Austria y en Alemania que en los Estados Unidos, su influencia en la literatura es inmensa por lo tanto. Thomas Mann y Hugo Von Hofmannsthak mucho nos deben a nosotros. Schnitzler recorre un sendero que es, en gran medida, paralela a mi propio desarrollo. El expresa poeticamente lo que yo intento comunicar científicamente. Pero el Dr. Schnitzle no es ni siquiera un poeta, es también un científico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck: Usted no sólo es un científico, también es un poeta. La literatura americana está impregnada de psicoanálisis. Hupert Hughes, Harvrey O'Higgins y otros, son sus intérpretes. Es casi imposible abrir una nueva novela sin encontrar alguna referencia al psicoanálisis. Entre los dramaturgos Eugene O'Neill y Sydney Howard tienen una gran deuda con usted. "The Silver Cord" por ejemplo, es simplemente una dramatización del complejo de Edipo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;S. Freud: Yo sé y entiendo el cumplido que hay en esa afirmación. Pero, tengo cierta desconfianza de mi popularidad en los Estados Unidos. El interés americano por el psicoanálisis no se profundiza. La popularización lo lleva a la aceptación sin que se lo estudie seriamente. Las personas apenas repiten las frases que aprenden en el teatro o en las revistas. Creen comprender algo del psicoanálisis porque juegan con su argot. Yo prefiero la ocupación intensa con el psicoanálisis, tal como ocurre en los centros europeos, aunque Estados Unidos fue el primer país en reconocerme oficialmente.&lt;br /&gt;La Clark University me concedió un diploma honorario cuando yo siempre fui ignorado en Europa. Mientras tanto, Estados Unidos hace pocas contribuciones originales al psicoanálisis.&lt;br /&gt;Los americanos son jugadores inteligentes, raramente pensadores creativos. Los médicos en los Estados Unidos, y ocasionalmente tambien en Europa, tratan de monopolizar para sí al psicoanálisis. Pero sería un peligro para el psicoanálisis dejarlo exclusivamente en manos de los médicos, pues una formación estrictamente médica es con frecuencia, un impedimento para el psicoanálisis. Es siempre un impedimento cuando ciertas concepciones científicas tradicionales están arraigadas en el cerebro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Freud tiene que decir la verdad a cualquier precio! El no puede obligarse a sí mismo a agradar a Estados Unidos donde están la mayoría de sus seguidores. A pesar de su rudeza, Freud es la urbanidad en persona. El oye pacientemente cada intervención, procurando nunca intimidar al entrevistador. Raro es el visitante que se aleja de su presencia sin un presente, alguna señal de hospitalidad!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había oscurecido. Era tiempo de tomar el tren de vuelta a la ciudad que una vez cobijara el esplendor imperial de los Habsburgos. Acompañado de su esposa y de su hija, Freud desciende los escalones que lo alejan de su refugio en la montaña a la calle para verme partir. El me pareció cansado y triste al darme el adiós.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No me haga parecer un pesimista -dice Freud después de un apretón de manos. Yo no tengo desprecio por el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Expresar desdén por el mundo es apenas otra forma de cortejarlo, de ganar audiencia y aplauso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡No, yo no soy un pesimista, en tanto tenga a mis hijos, mi mujer y mis flores!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No soy infelíz, al menos no más infelíz que otros".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silbato de mi tren sonó en la noche. El automóvil me conducía rápidamente para la estación. Apenas logro ver ligeramente curvado y la cabeza grisácea de Sigmund Freud que desaparecen en la distancia....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Sylvester Viereck&lt;br /&gt;periodista del "Journal of Psichology"&lt;br /&gt;año 1926 publicada en N.York en 1957&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-7496969261808798506?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/7496969261808798506/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=7496969261808798506' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/7496969261808798506'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/7496969261808798506'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/10/entrevista-al-dr-sigmund-freud.html' title='Entrevista al Dr. Sigmund Freud'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-4264305246255622406</id><published>2008-09-30T14:09:00.001-07:00</published><updated>2008-09-30T14:09:55.338-07:00</updated><title type='text'>El Viaje</title><content type='html'>Subí a ese colectivo. El sol quemaba. La humedad… mataba. Las caras de ellos, con una marca de amargura terrible, me lo decían todo. Ni siquiera notaban mi presencia, ahogados en sus pensamientos, viajaban quietos, apretados y molestos. Yo no podía dejar de observarlos, de notar la bronca y la angustia en sus rostros. Cuando menos me lo esperé, noté que una señora, grande, de avanzada edad, me observaba... de la misma manera que yo observaba al resto. Nuestras miradas se encontraron. Yo veía su rostro completamente dañado por las marcas del tiempo y a la vez esa expresión de “te agarré, pendejo… no sos el único”.  Me desplacé de un lado al otro de ese pasillo lleno de cuerpos avinagrados por la injusticia de sus realidades, acercándome a ella. Me hizo señas para que me acerque mas, y cuando estábamos bien pegados me dijo:”vos sos de la generación de los hombre del futuro, nene”. Al principio me detuve, solo pensé en esa frase, esa afirmación. La miré y le dije:”Deje de mentir, doña. El futuro llegó hace tiempo, pero el hombre nuevo aún no”. Su expresión fue de asombro. Se paró con sus pocas fuerzas y con una paciencia divina se dirigió a la puerta del transporte. Volvió sus ojos hacia mi, y antes de que este de detenga saltó al vacío. Su encorvado y calloso cuerpo golpeó tan fuerte contra el asfalto que fue imposible no escuchar el estruendo. Quiso engañarme. En el fondo sabía que estaba equivocada… como todos. Y como dejar de estar equivocado? Todavía miro el desinterés en sus miradas. Todos siguieron el viaje como si nada. Yo me senté en ese asiento vacío que había dejado la vieja, me puse los auriculares y me uní a ellos. Y ella que creía que yo pertenecía a la generación de los hombres del fututo!!! Yo solo quería el asiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-4264305246255622406?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/4264305246255622406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=4264305246255622406' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/4264305246255622406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/4264305246255622406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/09/el-viaje.html' title='El Viaje'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-2857286375694264155</id><published>2008-09-24T20:01:00.001-07:00</published><updated>2008-09-24T20:03:22.463-07:00</updated><title type='text'>Über Coca</title><content type='html'>«Coca»&lt;br /&gt;Sigmund Freud&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diciembre de 1884&lt;br /&gt;Muchas revistas médicas norteamericanas publicaban periódicamente páginas&lt;br /&gt;de traducciones de textos extranjeros. El artículo que sigue fue la primera&lt;br /&gt;traducción de «Über Coca» de Sigmund Freud al inglés, pero debe tenerse en&lt;br /&gt;cuenta que no es una traducción en el sentido corriente del término. Es a la vez&lt;br /&gt;un resumen del artículo original y un compendio de varias fuentes. En especial&lt;br /&gt;debería notarse que la opinión sobre el uso de la cocaína para el tratamiento&lt;br /&gt;del morfinismo no es de Freud sino de Fleischl, y probablemente fue tomada del&lt;br /&gt;artículo de E. Merck.&lt;br /&gt;La planta Erythraxylon coca es cultivada en extensas áreas de Sudamérica,&lt;br /&gt;sobre todo en Perú y Bolivia. Era una planta que conocieron y valoraron&lt;br /&gt;altamente los conquistadores españoles del Perú. La planta estaba&lt;br /&gt;estrechamente vinculada a ceremonias religiosas. Las hojas eran ofrecidas en&lt;br /&gt;sacrificio a los dioses, masticadas durante la adoración, y puestas en la boca de&lt;br /&gt;los muertos a fin de asegurarles una favorable acogida en el otro mundo. El&lt;br /&gt;gobierno local de Lima prohibió su uso tachándolo de pagano y pecaminoso.&lt;br /&gt;Pero cuando los españoles vieron que los indios no podían realizar las pesadas&lt;br /&gt;tareas que les imponían en las minas si no tomaban esas hojas, suprimieron la&lt;br /&gt;prohibición. Se la daban a sus trabajadores tres o cuatro veces al día, y la&lt;br /&gt;costumbre ha continuado hasta nuestros días.&lt;br /&gt;Los indios llevan consigo, cuando van errantes de un pueblo a otro, una bolsa&lt;br /&gt;con hojas de coca, y también un frasco con cenizas de un árbol. Hacen con las&lt;br /&gt;hojas una bola en la boca, la perforan con un clavo empapado de cenizas, y&lt;br /&gt;después mastican la bola envolviéndola con saliva. Suelen tomar generalmente&lt;br /&gt;entre cien y ciento veinte gramos al día. El hábito de masticar hojas de coca&lt;br /&gt;empieza entre ellos cuando llegan a la juventud, y ya nunca lo abandonan.&lt;br /&gt;Cuando tienen que emprender un viaje largo, o cuando cohabitan con sus&lt;br /&gt;esposas, o hacen cualquier cosa que exija un gran esfuerzo físico, aumentan la&lt;br /&gt;cantidad de hojas de coca. Hay abundantes pruebas que hablan de que los&lt;br /&gt;indios son capaces de llevar a cabo los trabajos más pesados sin sentir&lt;br /&gt;necesidad de comer si pueden ir mascando coca.&lt;br /&gt;El uso inmoderado de la coca provoca caquexia, indigestiones, adelgazamiento&lt;br /&gt;y pérdida de fuerzas, depravación mental de tipo antitético, apatía por todo. En&lt;br /&gt;general se trata de un estado que recuerda mucho al que producen la morfina y&lt;br /&gt;el alcoholismo. Esta caquexia de la coca siempre es resultado de su abuso. En&lt;br /&gt;cambio, no se produce nunca como resultado de una desproporción entre los&lt;br /&gt;trabajos realizados y la dosis tomada.&lt;br /&gt;Una sustancia eficaz de las hojas de la coca es la cocaína. Este cristal tiene&lt;br /&gt;sabor amargo, causa anestesia en las mucosas, es difícil de disolver en el&lt;br /&gt;agua, y más fácil en alcohol y ácidos diluidos, sobre todo en el ácido clorhídrico.&lt;br /&gt;Según los resultados producidos por los experimentos, la coca es, tomada en&lt;br /&gt;dosis pequeñas, un estimulante. En dosis grandes paraliza los nervios, sobre&lt;br /&gt;todo en animales pequeños. En las ranas produce un breve período de&lt;br /&gt;estímulo, pero en seguida resulta paralizadora. Primero se atrofian las&lt;br /&gt;extremidades de los nervios sensoriales, después los nervios sensoriales&lt;br /&gt;mismos. Al principio la respiración se acelera, y después se detiene. El corazón&lt;br /&gt;ve reducida su acción hasta llegar a un descanso diastólico. Una dosis de 2 mg&lt;br /&gt;causa síntomas tóxicos. La cocaína excita en los animales de sangre caliente&lt;br /&gt;los centros psíquicos y cerebrales. Los perros a los que se ha administrado&lt;br /&gt;0.01 gramos de cocaína por kilogramo de peso muestran perturbaciones&lt;br /&gt;maníacas, y también movimientos pendulares de la cabeza.&lt;br /&gt;La cocaína causa una aceleración de la respiración, un aumento de la&lt;br /&gt;frecuencia de las pulsaciones por la paralización de los nervios vago, midriasis,&lt;br /&gt;aumento del peristaltismo, elevación de la presión sanguínea y disminución de&lt;br /&gt;las secreciones.&lt;br /&gt;El efecto que tiene la cocaína en el ser humano no es muy diferente al que&lt;br /&gt;producen las hojas de coca. El autor tomó 0.05 gramos de cocaína en una&lt;br /&gt;solución al 1 % cuando se encontraba cansado y con malestar. La solución&lt;br /&gt;tenía al principio sabor amargo, pero pronto cambió y se hizo bastante&lt;br /&gt;agradable. Al cabo de unos minutos se sintió muy alegre y a gusto. Los labios y&lt;br /&gt;la lengua parecían habérsele arrugado y luego los sentía&lt;br /&gt;desacostumbradamente calientes. La respiración se hizo más lenta y profunda,&lt;br /&gt;se sintió cansado y somnoliento y se puso a bostezar. Notaba la mente&lt;br /&gt;confusa. Después de unos minutos empezó la auténtica euforia de la cocaína,&lt;br /&gt;con frecuentes eructos fríos. El pulso era al principio más lento y después más&lt;br /&gt;acelerado, y con mucho calor en la cabeza.&lt;br /&gt;En otras experimentaciones se encontraron eritemas, aumento de la micción,&lt;br /&gt;resecamiento de las conjuntivas y de la mucosa nasal, bucal y de la garganta.&lt;br /&gt;El efecto físico del cloruro de cocaína en dosis comprendidas entre 0.05 y 0.10&lt;br /&gt;gramos consiste en alegría y euforia constantes. No se produce un tipo de&lt;br /&gt;alegría semejante a la que da al alcohol. La persona que toma la cocaína se&lt;br /&gt;siente segura de sí misma, vigorosa y activa, pero no con la excitación mental&lt;br /&gt;que producen la cafeína, la teína y el alcohol, sino simplemente con una fuerza&lt;br /&gt;normal y una gran capacidad de trabajo. Estos son los efectos más&lt;br /&gt;maravillosos de la coca. Es posible, habiéndola ingerido, llevar a cabo los más&lt;br /&gt;prolongados, persistentes e intensos trabajos mentales o musculares sin sentir&lt;br /&gt;fatiga. El hambre y el sueño, tan imperativos generalmente, dejan de sentirse y&lt;br /&gt;tenerse en cuenta. Cuando se ha tomado cocaína se puede comer y beber,&lt;br /&gt;pero se tiene la convicción de que fácilmente se podría prescindir de ello. Se&lt;br /&gt;puede también dejar de dormir, aunque, si se desea, el sueño viene sin&lt;br /&gt;dificultades. En la primera fase de la ingestión de cocaína siempre se produce&lt;br /&gt;insomnio, pero no es un insomnio molesto ni doloroso.&lt;br /&gt;El efecto de una dosis corriente de cocaína va disminuyendo poco a poco, de&lt;br /&gt;forma que resulta difícil determinar con exactitud su duración relativa. Si se&lt;br /&gt;realizan trabajos muy pesados e ininterrumpidos mientras se está bajo los&lt;br /&gt;efectos de la cocaína, durante períodos de cuatro o cinco horas, es necesario&lt;br /&gt;repetir la dosis para evitar la fatiga. El efecto será más duradero sin embargo si&lt;br /&gt;el trabajo es menos pesado. Después de que desaparece la euforia causada&lt;br /&gt;por la coca no aparece ningún tipo de lasitud. El efecto de una dosis de 0.05&lt;br /&gt;gramos durará veinticuatro horas.&lt;br /&gt;Terapéuticamente es utilizada como estimulante siempre que se necesite&lt;br /&gt;mantener un aumento de la capacidad de esfuerzo físico sin alimentos ni&lt;br /&gt;descanso; así, en las guerras, viajes largos, escaladas de montaña, etc., en las&lt;br /&gt;que tanto se suele valorar el alcohol, la coca es un estimulante que da muchas&lt;br /&gt;más fuerzas y resulta además absolutamente inofensiva aunque se tome&lt;br /&gt;durante períodos continuados. La única objeción es su alto costo.&lt;br /&gt;También se recomienda la coca para personas con problemas digestivos; se&lt;br /&gt;trata del correctivo de la digestión más antiguo, mejor conocido y más&lt;br /&gt;recomendable. Las diversas presentaciones de la coca pueden recetarse para&lt;br /&gt;dispepsias en todas sus formas, sobre todo las producidas por casos de&lt;br /&gt;debilidad general. Con dosis pequeñas de cocaína (de 0.025 a 0.05 gramos) se&lt;br /&gt;logra hacer desaparecer la indigestión, la lasitud, y la incapacidad de trabajar.&lt;br /&gt;También ha sido recetada y ha obtenido buenos resultados en casos de&lt;br /&gt;caquexia y sífilis, así como en casos de morfinismo y alcoholismo: esta&lt;br /&gt;considerada como un antídoto total contra la morfina. Y ha demostrado también&lt;br /&gt;ser muy beneficiosa en trastornos de tipo asmático.&lt;br /&gt;Por encima de todo se han descubierto los efectos anestésicos locales del&lt;br /&gt;cloruro de cocaína en la oftalmología, y este hecho ha sido confirmado por&lt;br /&gt;oculistas tanto europeos como norteamericanos.&lt;br /&gt;El profesor Fleischl. de Viena ha confirmado que el cloruro de cocaína es&lt;br /&gt;valiosísimo, utilizado mediante inyecciones subcutáneas, para tratar el&lt;br /&gt;morfinismo (de 0.05 a 0.15 gramos disueltos en agua). Se utiliza la técnica de&lt;br /&gt;reducir gradualmente las dosis de morfina e ir elevando paralelamente las de&lt;br /&gt;cocaína. Si se quiere producir una abstinencia brusca de morfina es necesario&lt;br /&gt;aumentar la dosis de cocaína hasta llegar a inyecciones de 0.1 gramos. Gracias&lt;br /&gt;a ella es posible prescindir totalmente de los asilos para alcohólicos; se puede&lt;br /&gt;conseguir una curación radical en diez días inyectando 0.1 gramos de cocaína&lt;br /&gt;tres veces al día.&lt;br /&gt;Después de excesos en comida o bebida, la cocaína restablece la buena&lt;br /&gt;digestión mejor que ningún otro preparado. Una dosis entre 0.025 y 0.05&lt;br /&gt;gramos bastara para ello.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-2857286375694264155?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/2857286375694264155/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=2857286375694264155' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/2857286375694264155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/2857286375694264155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/09/ber-coca.html' title='Über Coca'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-1830463244817361212</id><published>2008-09-22T12:34:00.000-07:00</published><updated>2008-09-22T12:36:46.052-07:00</updated><title type='text'>EL VIEJO y LA "NADA POR AMOR"</title><content type='html'>¿Qué pasó?&lt;br /&gt; Demasiado tiempo pensando una respuesta para que un viejo me conteste con algo que yo consideraba un “imposible”, diciéndome: “…nada.”… La pregunta es compleja, si uno quiere. Se sabe que cuando el ser humano se enamora es capaz de hacer cualquier cosa, o por lo menos eso pensaba yo, sin embargo aquel hombre de experiencia logró demostrarme algo que esa actitud del enamorado es la puerta de entrada a una vida de sufrimiento.&lt;br /&gt; ¿Qué serías capaz de hacer por amor? &lt;br /&gt; Esa era la cuestión ¿se podía hacer algo? Las respuestas más comunes que se me venían a la mente eran “no lo sé” o “todo”, pero el viejo me había dicho “nada” ¿Nada? ¿Cómo es posible tal respuesta? Voy a empezar desde el principio, para que se pueda entender.&lt;br /&gt; ¿Cómo fue?&lt;br /&gt; El sol caía en la ciudad, la temperatura era agradable y yo no tenía nada que hacer. Caminé un poco por la ciudad y luego me senté en el banco de una plaza a mirar un poco a la gente, disfrutar del paisaje y poder pensar alguna respuesta a esa pregunta que me quitaba el sueño. De pronto, una sombra se recortó desde el ocaso, era el contorno de un cuerpo marcado por los años, un tanto encorvado y con movimientos lentos y poco precisos. Así, en cuestión de minutos tuve a ese hombre sentado en la otra punta del banco placero. Tenía la vista perdida, como si mirara sin mirar. Yo lo observaba desde el otro extremo, pero él parecía no saber que había alguien más allí. Sacó, de uno de los bolsillos de su saco, una pipa que más tarde comenzó a fumar. Tenía algo extraño, algo que uno no percibe en el común de la gente. No pude evitarlo, en un momento tomé uno de mis cigarros y le pedí fuego, como para poder sacarle algún tema de conversación. Lo encendí y él enseguida me miró como para decirme algo, pero no soltó palabra alguna.&lt;br /&gt; ¿Señor, me convidaría fuego, por favor? &lt;br /&gt;  Fueron mis palabras. El viejo se hizo el sordo al principio, pero después se dio cuenta de que a mí no podía engañarme. Allí estábamos, los dos despidiendo humo en aquel atardecer. Conversamos un poco, pero nada relevante, pavadas sobre todo. Sin embargo, cuando entramos un poco en confianza no pude evitar hacerle la pregunta a la cual no podía encontrarle una verdadera respuesta.&lt;br /&gt; ¿Qué sería capaz de hacer un hombre por amor? ¿Qué sería capaz de hacer usted por amor? Le dije. Su respuesta fue: “…nada.”&lt;br /&gt; ¿Cómo nada? Lo increpé. Era algo que realmente no esperaba y necesitaba una explicación de inmediato. Así, el viejo me contó una historia de su juventud como argumento a su respuesta. Yo lo escuché muy atento, mientras ambos seguíamos quemando y tirando humo.&lt;br /&gt; ¿Qué historia contó el viejo?&lt;br /&gt; Este hombre, cuando era joven, pertenecía al ejército. Era soldado raso. Debido a que su familia era muy pobre ingresó al ejército en busca de algún buen futuro. Un día conoció a una muchacha y se enamoró profundamente, sin saber que aquella hermosa dama era la hija del coronel. Se encontraban una vez por mes y él le leía los poemas que escribía cuando pensaba en ella, entre otras cosas. Después de varios encuentros, él le dijo que tenía grandes deseos de ser su novio, de casarse y vivir el resto de su vida junto a ella. La chica le confesó que deseaba lo mismo, pero que necesitaba saber si su amor era real y sincero o estaba con ella por su dinero y posición social. Le pidió, entonces, una prueba de amor: tendría que pasar 100 días y 100 noches bajo su ventana. Para demostrar su amor, allí fue él y se sentó a esperar, sabiendo que después de esos 100 amaneceres se casaría con su amada.&lt;br /&gt; ¿Y que pasó?&lt;br /&gt;  Esperó sentado allí, pasando hambre, frío, miseria, calor y soledad, entre otras cosas. Sin embargo, la noche número 99 se paró y se fue. Ella jamás se asomó por la ventana a ver si estaba bien, nunca le llevó un vaso de agua, prácticamente no se molestó ni demostró interés. Se dio cuenta de que ella realmente no lo amaba como sí lo hacía él. Si ella realmente lo hubiera hecho, al 3er día ya se hubieran casado o ni siquiera hubiera hecho falta esa “prueba de amor”. Así que, por más que al día siguiente se iban a casar, él se fue. No soportaría vivir el resto de su vida con una persona que no lo ama. Y nunca más la volvió a ver.&lt;br /&gt; ¿Qué más dijo el viejo?&lt;br /&gt; Además de su gran historia, el viejo me dijo que el amor debe ser correspondido y que no hay que hacer “nada” por amor, simplemente amar. Aparte de desear con locura a la otra persona hay que estar seguro de que esa persona también nos desea. No hay nada más insoportable que querer a alguien que no nos quiere.&lt;br /&gt; ¿Y después? &lt;br /&gt; El viejo se paró con lentitud, pero sin dificultad y con pasos lentos y cortos se fue perdiendo en la oscuridad de lo que ahora era la noche. Yo me quedé pensando mientras prendía otro de mis cigarros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FER!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-1830463244817361212?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/1830463244817361212/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=1830463244817361212' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1830463244817361212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1830463244817361212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/09/el-viejo-y-la-nada-por-amor.html' title='EL VIEJO y LA &quot;NADA POR AMOR&quot;'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-4485358596910719426</id><published>2008-09-06T14:07:00.000-07:00</published><updated>2008-09-06T14:08:35.817-07:00</updated><title type='text'>Delincuencia y Vandalismo</title><content type='html'>Hace días que vienen dando vueltas en mis pensamientos ideas sobre la delincuencia y el vandalismo. Muchísimas preguntas surgen, y a su vez emergen diferentes respuestas posibles. Voy a intentar, en este pequeño escrito, ordenar de alguna manera mis pensamientos y poder obtener alguna reflexión.&lt;br /&gt; Estas preocupaciones surgieron cuando vi por televisión los medios de transporte público de una ciudad en China. Las comparaciones con los medios de transporte público de nuestro país son realmente fuertes. El desarrollo tecnológico y la adecuación del servicio chino lo hacen totalmente eficaz y confortable, a pesar de que aquella ciudad oriental tiene la misma cantidad de habitantes que nuestro país. Los pisos de las terminales de colectivos y las estaciones de trenes son totalmente brillantes y limpios, los horarios de llegada y salida son exactos (en sentido literal) y la atención a las personas que utilizan el servicio es excelente. Nuestros trenes, en cambio, son aquellos que erradicaron de alguna parte del mundo híper desarrollada y para no hacer un museo con chatarra nos los vendieron. Nuestras estaciones de trenes y nuestras terminales son un desastre, la mugre inunda todos los rincones, el tren o el colectivo no respeta ningún horario, las condiciones de seguridad mínima para los pasajeros no están garantizadas, la atención es muy mala, la cantidad de medios de transporte no son suficientes para la cantidad de individuos que los utilizan y algunos de ellos se caen a pedazos o apenas funcionan.&lt;br /&gt; Sin embargo, creo que por más que mañana venga una “mano mágica” e instale los medios de transporte público chinos en nuestro país, al poco tiempo todo estaría en las mismas condiciones que ahora. Es verdad que no hay políticas de estado para mejorar los servicios públicos, pero también es verdad que la gente no cuida lo poco y de mala calidad que hay. Si alguien puede robar y llevarse algo a su casa como souvenir del viaje (por más que no le sirva para nada), lo va a hacer; y en su defecto, si no puede hacerlo, lo va a  romper.&lt;br /&gt; Es en este punto donde surgen mis preguntas por el vandalismo, considerándolo como el acto de romper, dañar o destruir algo (por lo general de orden público) sin un sentido lógico, simplemente “porque sí”. Lo primero que hice fue pedirle una respuesta a la ciencia humana por excelencia: el psicoanálisis. La teoría freudiana me respondió de una manera algo compleja para la gente que no pertenece a este campo, pero algo sencilla, de alguna manera, para entendidos. Según esta postura, hay un tipo particular de pulsión, a la que denomina “pulsión de muerte” y que busca la autodestrucción del individuo y una tendencia a llevarlo a lo inorgánico. Dominada por ciertos influjos y ayudada por la musculatura del cuerpo, esta pulsión es volcada hacia fuera expresada como “pulsión de destrucción”. &lt;br /&gt; En síntesis, y para ser claro, desde la postura psicoanalítica el vandalismo sería considerado como algo inherente al hombre mismo, algo que no se aprehende ni se enseña, está gobernado por las pasiones mas profundas, bajas e instintivas, de alguna manera, del ser. Esta respuesta me ayudó, pero no me alcanzó. Fue necesaria, en algún punto, aunque no suficiente. Para caracterizar el vandalismo se me ocurre que puedo denominarlo ahora como el acto de romper, dañar o destruir algo, sin intervención de la razón ni de la conciencia del efecto del acto como causa. Un buen ejemplo puede ser el de un grupo de jóvenes que destruyen una cabina telefónica, un domingo por la madrugada, después de haber salido del boliche donde fueron a bailar. Se puede decir que no hay razones que justifiquen el acto, no hay meta y tampoco hay finalidad. Una nueva conclusión puede ser así: el acto de destrucción característico del vandalismo tiene como meta y finalidad el propio acto.&lt;br /&gt; Una comparación que puede servir de mucha ayuda es la del vandalismo con el fenómeno de la delincuencia. Desde un punto de vista son considerados como fenómenos hermanos, como muy parecidos o como lo mismo. Tienen muchas cosas en común: están presentes en todas las clases sociales, aunque en mayor o menor medida, es así; se presentan en personas que jamás pisaron una escuela, como en universitarios e intelectuales prestigiosos; y son problemas sociales de muchísimos países del mundo, sin importar raza, ni religión, ni color.&lt;br /&gt; Algunos sostienen que el pobre es el delincuente. Según prejuicios sociales, “son pobres porque no les gusta trabajar” y, entonces, por eso roban. Otros, sin embargo, sostienen que los ricos son los que roban, es decir “son ricos, justamente, porque roban”, nadie que tenga un trabajo digno y pague religiosamente todos sus impuestos puede ser rico si no es robando.&lt;br /&gt; Otras teorías sostienen que todo está basado en la educación, aunque la realidad nos muestra que no es así. Personas que han estudiado en los mejores colegios del mundo, intelectuales reconocidos y grandes genios pensadores, son los individuos que han encabezado las masacres más grandes de la historia de la humanidad, donde no hay ningún ideal que pueda justificar tales actos.&lt;br /&gt;  Para terminar, me gustaría echarle un vistazo a las soluciones “brillantes y lúcidas” que plantea el estado para terminar con estos problemas. Frente a la pregunta “¿Cómo hacemos para terminar con el vandalismo y la delincuencia?” el estado plantea duplicar o triplicar las penas correspondientes a los delitos y, como en muchas ocasiones  los individuos son menores de edad, en consecuencia, jurídicamente inimputables, también se propone hacer descender la edad de imputabilidad penal. Solo a un grupo de necios y estúpidos pueden proponer eso. Cuando alguien sale a delinquir, no se pone a sacar cuentas de cual es la pena de cárcel que le puede dar el juez o si a su edad es jurídicamente imputable. El delincuente o el vándalo piensa y cree que nadie lo va a agarrar, de lo contrario, no lo haría. Es una condición psicológica necesaria que el delincuente esté convencido de que la policía no lo va a detener para que sea posible su acción. Son actos no mediados por la razón, no hay una proyección del futuro, una meta por cumplir a largo plazo, ni una determinación clara entre medios y fines.&lt;br /&gt; Como siempre sostengo, no digo que estoy hablando de verdades absolutas, simplemente de planteos que parecen más adecuados que otros. Tenemos un estado que está a la vanguardia de la NADA, no quiero que se interprete algo que no es, pero ni siquiera hay voluntad, ni seriedad, ni compromiso.&lt;br /&gt; Los problemas planteados no son sencillos y no me animo a presentar una posible solución a los mismos, aunque quizás en posibles trabajos lo intente. Grandes problemas merecen, además de grandes soluciones, una gran dedicación.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-4485358596910719426?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/4485358596910719426/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=4485358596910719426' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/4485358596910719426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/4485358596910719426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/09/delincuencia-y-vandalismo.html' title='Delincuencia y Vandalismo'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-1847131842163240085</id><published>2008-08-28T19:52:00.000-07:00</published><updated>2008-08-28T20:06:12.078-07:00</updated><title type='text'>EL JUEGO (Un ensayo sobre la existencia de la amistad entre géneros)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Pasaron días ya de esa una reunión con amigos, nos preguntamos sobre la amistad entre géneros.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Fue raro ¡Claro!.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Siempre empezamos hablando de eso, aunque&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la charla nos llevó hacia otros temas, me pregunto si será casualidad: campo, política, televisión, anécdotas, facultad… todo para volver, para volver otra vez…&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;otra vez… es entonces cuando, de repente me di cuenta de que estaba, estaba allí, en el mismo lugar de siempre: con ellos y ellas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Enfrentados en igual proporción, si, digo bien, enfrentados, cada uno dio su opinión, era lo que correspondía ¿no?... bueno, no se, en realidad recuerdo solo algunos ejemplos, experiencias, hasta filosofía y como si fuera poco, psicología.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;No faltaron chistes y posturas políticas, morales,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;pero no pudieron concluir… Yo… yo me quede pensando… y luego paso la media noche… &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;¡Tengo que intentar un alivio de tensiones sobre las posturas!. ¡Si! Lo voy a intentar, bueno, en realidad no se… bueno quizá si, no se, &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;no digo que lo logre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;En momentos como este, se me viene a la cabeza: “voy a partir de supuestos que me permitan empezar y me ayuden a seguir en la intelección, no quiere decir que se trate de verdades, simplemente son puntos de apoyo, ¿será casualidad?, No tengo ningún problema en cambiarlos si se llega a demostrar su falsedad en el futuro … creo estar enloqueciendo… &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El problema viene por otro lado. Creer que el hombre y la mujer son iguales es un error…. ¡Si tienen diferencias físicas!, ni hablar de hormonales, morales, sociales y psicológicas, ¡maldición!.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;A ver si empiezo a ordenar mis pensamientos, mejor voy por algo de tomar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;1-&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Ella viene y me dice: “…es un amigo…”. ¿Por quien me esta tomando?, si lo traduzco y decodifico, !yo se muy bien que significa!. Si lo tomamos independientemente del tono de voz es: no me tocó nunca… ni lo va a hacer en su vida… ¡yo se muy bien!.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;2-&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Cuando él vino y me presenta a esa, lo hizo diciendo: es una amiga…. Eso, traducido y decodificado, significa: …nunca pasó nada entre nosotros…por ahora, así que ni se te ocurra tocarla… es mía…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;¿Sé entiende? Cuando ella me consideró un amigo, ya estuve a la altura de su hermano, su tío, o su primo feo. ¡Me&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dio el carnet!, si claro, yo soy de su&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Club de amigos,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;seguramente allí encontrarás a otros. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y el, es mi amiga dijo, yo se muy bien, él dijo otra cosa aunque estaba diciendo eso, ¡lo sé! &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;¡Mi cabeza!, Voy por un trago… pero&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;antes, voy sintetizar de una vez, lo voy a explicar: Cuando decimos lo que decimos, por más que digamos lo mismo, estamos diciendo otra cosa. Sí, es una cuestión fisiológica y hormonal…&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;¡lo sé! Después de todo los ciclos de ellas le alteran la cabeza, es así ¡ lo sé !, la experiencia me demuestra que es así.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Como prueba de ello voy a eliminar malos entendidos:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A-&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;Cuando un hombre empieza una relación, ¿Qué es lo que más detesta, aparte de los hermanos de ella? Sus amigos varones. Con las amigas mujeres es distinto, porque la cosa es mas sencilla, simplemente, si te adoran, tu novia te elevará a un grado de “semi-dios”, pero si te detestan, fuiste. Sencillamente, date por muerto. Pero uno detesta a los amigos varones de “su chica”, pero no por ella, el problema son ellos. Seguramente la chica les contará sus problemas, hablará de vos con ellos, pedirá consejos, las intenciones de parte de la muchacha no serán más que eso. Ellos, sin embargo, tendrán otra misión: harán lo imposible para demostrarle a ella lo idiota que es el pibe con el que está saliendo. Es así.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;B-&lt;span style=""&gt;        &lt;/span&gt;En cambio, cuando una mujer empieza una relación, lo que más detesta aparte de sus amigos varones, son sus amigas mujeres. Pero en este caso, el problema no son ellas, sino “él”. Sabe que esas amigas son sus anteriores intentos, fallidos, “de hecho”. Nunca pasó nada con ellas, pero bastaría que alguna ceda en sus limites para que él caiga. Él sigue esperando “el momento”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Nos diferencia, entonces,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;justamente la diferencia. ¿Lo ven?. No es que la amistad entre el hombre y la mujer no existe, sino que significan cosas distintas para ambos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Quizás vuelva sobre esta reflexión mas adelante, o quizá no, no se, estoy cansado, mejor será dejar la labor para las generaciones futuras, quizá no, mejor me voy a dormir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 106.2pt; text-align: justify; line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(un texto de Fernando García, modificaciones por Fernando Peralta).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-1847131842163240085?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/1847131842163240085/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=1847131842163240085' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1847131842163240085'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/1847131842163240085'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/08/el-juego-un-ensayo-sobre-la-existencia.html' title='EL JUEGO (Un ensayo sobre la existencia de la amistad entre géneros)'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-6317251804502864391</id><published>2008-08-27T12:24:00.000-07:00</published><updated>2008-08-27T12:25:17.964-07:00</updated><title type='text'>TRADICIÓN - TRAICIÓN</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;            La tristeza había invadido su vida. Había invadido su cuerpo, sus manos, sus ojos, sus pensamientos. Estaba iracundo y triste. Muy triste.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No había plan. No había ni plan ni estrategia. Lo habían dejado solo. Y lo peor era que él lo sabía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Dios había muerto una vez mas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Siempre se había creído fuerte, omnipotente, todo poderoso, algo así como un SUPER HOMBRE. Ahora sabía que no era así. Nunca lo fue. Se descubrió débil, frágil, completamente vulnerable. Estaba corrompido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Los últimos movimientos de su juego fueron fallidos. Su rey se encontraba en “jaque”. Acorralado..&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No quería irse. No quería quedarse. En realidad no podía, le habían soltado la mano. El río se lo estaba llevando y nadar era inútil. No había orillas y no podía hacer pie. Solo debía esperar. Había comenzado el principio de su fin.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;La traición era demasiado pesada para soportarla una segunda vez. La primera logró superarla. Comenzó desde cero otro juego, otras fichas, otro tiempo. Esta vez, alerta. No podía equivocarse otra vez. Pudo armarse de a poco y conquistar nuevos sitios. Lugares que jamás había pensado. Pero el hecho llegó nuevamente. Era como parte de una tradición. Todo se volvía a repetir. La traición había llegado otra vez, y ahora parecía llevárselo todo. Se quedaba sin fuerzas. Estaba decepcionado. Ella lo había traicionado de nuevo. La tradición.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Pensaba, pensaba y pensaba “¿Por qué?”… pero no había respuestas, solo preguntas. Tal vez tenía que acostumbrarse que así iba a ser siempre y que por más que arme un nuevo juego en otro lado, la traición iba a volver.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;No quería eso. Había muchas cosas que no sabía, pero si de algo estaba seguro era de que no podía vivir sabiendo que le iban a escupir la espalda de nuevo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Pensaba muchas cosas, pero no las podía decir. También había otras que no podía decir por el hecho de que no las podía pensar. Se había agrietado y nada lograba poner en ese lugar, en ese hueco. No se podía discutir si era verdad o era mentira, el hueco estaba, era real, pero el lo borraba. Lo negaba. Por eso nada iba a ese sitio. No había parche posible.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Estaba quebrado. Parecía calmo, pero desesperaba por dentro. No había duelo. No había nada. En el fondo, una parte de él, había aceptado con total resignación armar las bases para una nueva partida. Así pasaba los días, armando y desarmando ideas, y cada vez se convencía más de que el futuro era una nueva traición. Ya no corría con la suerte de aquella primera vez. Era distinto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Sin puertos, ahora, donde amarrar su bote, miró el cielo, encendió un cigarrillo y mientras esperaba que pase la tormenta de la traición, esa tradición que lo marcaba, se puso a escribir.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-6317251804502864391?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/6317251804502864391/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=6317251804502864391' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/6317251804502864391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/6317251804502864391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/08/tradicin-traicin.html' title='TRADICIÓN - TRAICIÓN'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-5470229660703612977</id><published>2008-07-27T18:32:00.000-07:00</published><updated>2008-07-27T18:34:30.815-07:00</updated><title type='text'>En que pensamos ahora???</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Que bellas épocas aquellas… cuando te levantaba tu mamá, después de haberte pegado como mínimo 5 gritos desde la cocina “…dale, levantate… no podés dormir tanto…!!!”; y vos le demostrabas que podías dormir mucho más todavía. Llegabas a la mesa, sin importarte nada mas que ahí estuviera tu chocolatada, algunas galletas (que por lo general eran las últimas del paquete, y no ibas a encontrar una “rellena” ni por casualidad), y los dibujos animados. Podían pasar cualquier dibujo, hasta los mas horribles y con menos sentido… y ahí estabas vos mirándolos, asomando tu vista por sobre el tazón, grande como tu cabeza. Era más el ritual del desayuno que lo que comías, te colgabas tanto con la tele que la leche se terminaba enfriando, y tu mamá, ya preparando el almuerzo, te pedía que te vallas a peinar, o en su defecto, que te cambies. Y allá ibas vos, como a control remoto, dejando el tazón casi lleno. Todavía con la vista lagañosa, volvías a tu habitación y te acostabas de nuevo. Sabías que al rato caería ella con sus manos oliendo a cebolla, zanahoria y morrón, a pedirte que te levantes, y perdiendo la cuenta ya de cuantas veces lo hizo, vos hacías todo rápido porque no querías que pierda la paciencia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Las mañanas siempre eran especiales, todo era siempre a último momento. Tenías a tu mamá apurándote de atrás, y vos… tranquilo. Estabas tranquilo porque ella era la que acomodaba los horarios. En dos horas, vos te levantabas, desayunabas, almorzabas y estabas listo para irte a la escuela. Era mágico. Hoy en esas dos horas no podés hacer ni la mitad de todo aquello. Es más, te acostás cambiado y omitís el desayuno, para tener tiempo y dormir “un ratito más”… sin darte cuenta de que por más que hagas los intentos posibles, jamás vas a llegar a horario a ningún lado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Jamás pudimos darnos cuenta de cual era el secreto, porque no nos importaba. Nosotros pensábamos en otras cosas. Nos importaba más como continuar nuestra historia., y en eso pensábamos todo el día. Mientras las niñas, lo hacían todo más simple, nosotros lo retorcíamos todo. Ellas jugaban a que “Barbie” iba a la peluquería y sabían que allí se iba a peinar; o si iba al médico, de allí saldría con una receta. Pero nosotros no… nuestro Batman podía ir al médico y allí podía pasar cualquier cosa, desde entrar un platillo volador por la ventana, hasta explotar el consultorio, llenando todo de saliva, después de que un oso gigante arrojó una granada por el techo. Y así estábamos, con esa incertidumbre de lo que pasaría. Porque ni siquiera nosotros sabíamos que iba a suceder.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Bueno… ya de grandes seguimos sin saber que es lo que va a suceder. Pero ahora, ni siquiera pensamos en eso. ¿En que pensamos ahora?&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-5470229660703612977?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/5470229660703612977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=5470229660703612977' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/5470229660703612977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/5470229660703612977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/07/en-que-pensamos-ahora.html' title='En que pensamos ahora???'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7040026512485498330.post-431126024691397571</id><published>2008-07-22T23:07:00.000-07:00</published><updated>2008-07-23T10:52:25.678-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Y dios dijo: &quot;...no comas de esa fruta...&quot;'/><title type='text'>La cola y su Ciencia</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;            Soy yo el único o somos varios los que estamos cansados de que nos hablen “del tema del campo”…???&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Por favor… cuanta opinión pública, tinta, papel, horas de tv, risas, insultos, noteros, inspiración que creó canciones, globos, panfletos, calcomanías, papel picado, piquetes, cacerolazos, peronistas sudados; versiones de “golpes”, “autogolpes”, “corralitos”, “apología de la dictadura del &lt;st1:metricconverter productid="76”" st="on"&gt;76”&lt;/st1:metricconverter&gt;, “intento de plagio a la figura de Evita”; funcionarios que amenazan de muerte a otros, apretones patoteros y mafia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Es increíble ir pensando en cada una de estas cosas ¿no? Yo diría que da mas lástima que asombro. Nos hacemos el bocho y es todo por un “cacho de guita”… ¿Quién se la queda? Eso sí que no lo sé… pero seguro que yo NO.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Cansado de todo esto, decís: “OK… no prendo el tele hasta la noche, así me ahorro la mala sangre de las noticias que ya leí por la mañana en el diario, escuché por la radio a media tarde y me repiten OTRA VEZ a la tarde-noche…” Y quién aparece??? El señor que aparte de llenar de GRASA las noches de la tv, invadió todos, todos, todos los demás programas. Si… ese mismo señor cabezón, millonario y de San Lorenzo. Uno termina cayendo en ese juego sin querer. Es el tema del día siguiente hablar de como “Evangelina Anderson” se frotó el “caño” por donde mas no pudo… o como “&lt;st1:personname productid="La Tota" st="on"&gt;La Tota&lt;/st1:personname&gt;”, bajo un intento de sensualidad, trepa el caño con la panza…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Es increíble. Cansado de todo, agarré un libro de Freud del año 1920, para desconectarme por un rato de todo… y el mismísimo Sigmund me empezó a hablar de Tinelli…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Ahí no más, revoleé el libro…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Algunos podrán tratarme de obsesivo con el tema… y decirme que no es para tanto, pero esas colas parecen haber evolucionado en la escala filogenética de la especie. La simetría, el diseño ergonómico, la armonía y la delicadeza de su forma, coloca a esas colas en un desarrollo superior al común de las muchachas. Ahora, ese desarrollo contemplado en la cola femenina ha provocado un desarrollo en el nervio óptico del hombre. Esto no lo estoy inventando yo, lo dice el Concejo Argentino de Profesionales de &lt;st1:personname productid="la Cola" st="on"&gt;la Cola&lt;/st1:personname&gt;, integrado por médicos y esteticistas expertos en el tema. Como verán, ya se ha creado una CIENCIA DE &lt;st1:personname productid="la Cola" st="on"&gt;LA COLA&lt;/st1:personname&gt;… pero eso lo voy a dejar para la próxima.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Les dejo un saludo.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;Basta ya de la gente que te pregunta ¿estas durmiendo? cuando estás durmiendo...&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7040026512485498330-431126024691397571?l=elnuevomundodefer.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/feeds/431126024691397571/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7040026512485498330&amp;postID=431126024691397571' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/431126024691397571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7040026512485498330/posts/default/431126024691397571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elnuevomundodefer.blogspot.com/2008/07/la-cola-y-su-ciencia.html' title='La cola y su Ciencia'/><author><name>FER!</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://4.bp.blogspot.com/-mzYTQC-4H-s/TYZa23gMlzI/AAAAAAAAALU/J_ynQlkzV1A/s220/shhh.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
